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Después de una temporada en la Segunda División B, a la familia de la Gimnástica Segoviana le toca readaptarse a la realidad de la Tercera División, que tiene mucho que ver con el encuentro que en la jornada dominical, segunda de la competición oficial a salvo de que la justicia opine lo contrario, se disputó en el campo de La Albuera.

Es evidente que las readaptaciones son mucho más sencillas si vienen acompañadas de victorias, y como el equipo azulgrana suma dos de dos, no se puede negar que los objetivos se van cumpliendo en una categoría en la que hay que ser práctico fuera de casa, y algo más brillante como local.

El conjunto de La Bañeza es ya un clásico en el grupo octavo de la Tercera, y también jugó el clásico partido que tantas y tantas veces se ha visto en el municipal segoviano. Con una línea de cuatro zagueros que sólo salía de su posición a la hora de rematar (o intentarlo) las acciones a balón parado, con un centro del campo más dedicado a destruir que a construir, puesto que el balón siempre volaba por la medular hasta la zona de ataque para evitar pérdidas en lugares comprometidos, el equipo bañezano realizó un tremendo esfuerzo físico para negarle los espacios a la Segoviana. Pero, como es habitual en la Tercera, ese físico no aguantó los noventa minutos.

CALOR, Y ESPESURA

Manu González señaló al final del encuentro que la Segoviana estaba (más o menos) a la mitad de su potencial, y la realidad es que tampoco le hizo falta mucho más. Con Anel en el banquillo, víctima de unas molestias físicas, Javi Marcos y Charly se bastaron en el centro de la zaga, aunque hubo algún pase horizontal, y más de una cesión a Facundo, que puso un innecesario punto de inquietud en los aficionados. Pero hasta en eso ha cambiado la categoría, porque si en Segunda B alguno de esos pases horizontales hubieran sido pecado mortal, en Tercera no pasan de mera anécdota.

Con el termómetro superando los 30 grados en el inicio del encuentro, la Segoviana comenzó a trabajar el partido con un ritmo alto, con Asier Arranz intentando desarbolar la presión visitante jugando al primer toque, y generando una clara ocasión tras una acción brillante que concluyó con Álex Conde regateando al portero Kuni, pero golpeando defectuosamente a la pelota, que antes de entrar a la portería fue despejada por un defensa.

Poco a poco La Bañeza fue bajando las pulsaciones al partido, apretando mejor al centro del campo azulgrana, obligando a la Segoviana a jugar en largo, con un éxito más bien escaso. Tan sólo la banda izquierda pareció efectiva durante muchos minutos de esta primera parte, con Rubén ayudando perfectamente a Calleja, pero el partido estaba tan plomizo como la tarde, y el descanso sin goles apuntaba a irremediable.

UN GOL QUE LO ACLARA TODO

Pero en el tiempo de prolongación que concedió el árbitro puesto que a la media hora de partido hubo pausa para beber agua, Asier puso una falta en el segundo palo, Kuni no se hizo con la pelota, pero despejó bien un primer remate de Conde, y Kike, en la acción siguiente, puso un centro a la frontal, donde Javi Marcos cedió a Asier, que concluyó la acción con un remate duro que golpeó en Miguel, elevando el balón lo justo para que el guardameta visitante no pudiera llegar.

Así que al intermedio, sin hacer todos los merecimientos del mundo, pero siendo el único de los dos equipos que había intentado marcar, la Segoviana se marchó con la ventaja en el marcador, y el tanto fue todo un cañonazo en la línea de flotación de La Bañeza, que a partir de la segunda parte, cuando el calor fue bajando, se encontró con un oponente mucho más cómodo sobre el irregular terreno de juego de La Albuera, y con su capacidad física intacta, mientras que los jugadores leoneses buscaban el aire que les faltaba, sin encontrarlo.

Asier, que cuajó otro buen encuentro como el cerebro gimnástico, comenzó las hostilidades en la segunda mitad con un remate que se marchó alto. Poco después, Dani Calleja puso a prueba a Kuni con un lanzamiento desde el pico del área grande entrando desde izquierda hacia el centro, y un minuto después, un defensa taponaba ‘in extremis’ el remate a bocajarro de Álex Conde tras una gran llegada de Adrián desde la derecha. Y es que a La Bañeza se le multiplicaban las vías de agua, y le faltaban futbolistas para llegar a todo, Kike e Ivi se inventaron una acción por el centro que no se convirtió en el 2-0 por poco, y apenas un minuto después Kike no llegaba por milímetros en condiciones a rematar un gran envío de Calleja, al que llegaba absolutamente solo en el segundo palo.

UN FINAL ARROLLADOR

El segundo tanto gimnástico se convirtió sólo en una cuestión de tiempo, hasta que después de veinte minutos de asedio total, un balón en profundidad de Javi Marcos hacia Ivi fue despejado por Kuni hacia la zona de influencia de Conde, que de primeras llevó el esférico a la red pese a estar a muchos metros del área.

La Bañeza no quiso rendirse, pero si ya con el 1-0 parecía poco probable que llegara a igualar el partido, ya que Facundo no pasaba de mero espectador, con el segundo gol local la misión de rescatar un punto se convirtió en imposible. Así que los visitantes apostaron por minimizar los daños, consiguiéndolo en parte por la mala puntería de los locales, que en la recta final del encuentro pudieron golear.

Manu dio minutos a Mika en lugar de un voluntarioso Ivi, y a Elías para dar descanso a un Álex Conde que fue de menos a más en el encuentro. Ambos jugadores aprovecharon de manera más que efectiva sus minutos en el campo, el delantero marcando un gol después de culminar desde el punto de penalti un buen servicio de Conde, y el segundo con mucha presencia en el juego, y llegando a zonas de remate con tanto peligro como (¡ay!) falta de puntería en dos acciones claras. En la primera, quiso culminar de manera individual una preciosa combinación que había realizado con Asier y Calleja cuando tenía a Mika en posición inmejorable, y en la segunda se encontró con el rechace de Kuni demasiado cerca como para precisar su remate. De esta manera se gestó la victoria de la Segoviana en un clásico partido del equipo azulgrana en la Tercera División. La readaptación a la categoría va por buen camino.

«El equipo está a un buen nivel físico, pero a nivel de juego nos
queda mucho. Estaremos a un
50-60 por ciento»