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Aspecto de la cancha y la grada del Frontón Segovia, durante la entrega de premios de los Juegos Escolares. / KAMARERO
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Hay tradiciones que se mantienen inalterables, por más que los años pasen, y los protagonistas de las mismas sean otros distintos a los que las comenzaron. Y en Segovia, tierra de tradiciones donde las haya, con la llegada del mes de mayo llega la entrega de premios y (¡ay!) diplomas a los ganadores de los Juegos Escolares, competición que se prolonga durante todo el curso escolar y que, por delegación de la Junta, organiza la Diputación Provincial de Segovia en perfecta sintonía con los respectivos ayuntamientos, con especial relevancia para el de la capital, los centros escolares y las asociaciones de madres y padres de alumnos.

Finalizada una intensa mañana de encuentros finales que obligó a darse una buena paliza a los miembros del equipo del Área de Asuntos Sociales y Deportes de la Diputación, a la hora prevista ya estaban preparados los jugadores, entrenadores, familiares y los miembros de la mesa presidencial encargados de repartir los galardones, entre los que se encontraban el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, junto a la concejal de Deportes del Ayuntamiento de Segovia, Marian Rueda, Ruth Llorente, jefa del Servicio Territorial de Cultura de las Junta de Castilla y León.

Con la periodista Elena Rubio como maestra de ceremonias, poco a poco fueron pasando los deportistas y los representantes de los colegios para recoger los premios, algunos más aplaudidos que otros, que ya se sabe que la competencia suele ser feroz en algunas modalidades deportivas.

Aunque la multitudinaria entrega de premios sigue siendo un acto de lo más lucido, continúa teniendo una difícil explicación el hecho de que los ganadores de las diferentes competiciones reciban un diploma en lugar de un trofeo. Pero parece haberse instaurado también como tradición que en Segovia el premio para los mejores de los Juegos Escolares sea un papel que así lo acredita, como si de un funcionariado se tratara. Mal que les pese a los deportistas.

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