El atleta del Venta Magullo Alberto Vigil, segundo segoviano, entra en una zona de público en mitad del recorrido de la carrera. / KAMARERO
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Hacía un buen número de ediciones que la Media Maratón Ciudad de Segovia no disfrutaba de una mañana auténticamente primaveral. El frío, la lluvia o el fuerte viento habían sido los protagonistas de anteriores ediciones, pero en esta ocasión dejaron paso a un sol radiante, una brisa que en absoluto era molesta, y una temperatura que, si bien para algún atleta le resultó “un pelín alta”, para otros fue la ideal. Ya se sabe que nunca llueve a gusto de todos.

Con puntualidad británica se fueron desarrollando los acontecimientos programados por la organización, que solventó el reto del andamiaje situado en uno de los arcos centrales del Acueducto sin que apenas se notara la dificultad. Los tres componentes de la Brigada Paracaidista se lanzaron desde el helicóptero y clavaron el salto ante el aplauso de los presentes, que también rindieron un homenaje a Manolo Medina, deportista que se recupera de las secuelas de un atropello en el que el conductor causante del mismo se dio a la fuga.

AUTOMATISMOS

A las diez y media, la salva de cañón por parte de los integrantes de la Academia dio paso a la carrera de los atletas, pero también a la de los miembros de la organización, trasladando las vallas de un lado a otro, y ultimando los detalles de la carrera de menores, que en esta ocasión contó con pocos participantes, y que tuvo a Ángel Galán y a Adriana Moreno como los vencedores en las categorías masculina y femenina respectivamente.

La realidad es que, después de más de una decena de ediciones, la organización de la Media ha adquirido unos automatismos que consiguen minimizar los errores, para satisfacción tanto de los participantes, que indudablemente son los primeros en detectar esos fallos y trasladárselos a la organización, como de los representantes de las instituciones segovianas, que alabaron una carrera que cuenta con adhesiones inquebrantables como la de la Academia de Artillería, imprescindible en su apoyo, y con muchos de sus alumnos tomando parte en la competición. Además, la Media Maratón se convirtió en el primer reto de envergadura en el que participó la recién creada agrupación de Protección Civil de la ciudad.

La alcaldesa, Clara Luquero, bien acompañada por varios de sus concejales, valoró la carrera por varias vertientes, pero quiso destacarla en el apartado económico dentro del turismo deportivo “ya que hay más de 2.000 personas en la ciudad con sus familias, que ocupan los hoteles, que comen en nuestros restaurantes, y que están tirando del empleo en nuestra ciudad”. También destacó este hecho Marian Rueda, concejal de Deportes, que afirmó que “la gente busca muchas otras cosas además de una marca que por la orografía de la prueba, que es casi de alta montaña, no se puede conseguir. Pero el recorrido es singular, los atletas buscan venir con sus familias, a correr y a disfrutar de la ciudad después. Segovia ofrece muchos reclamos para que la gente busque tomar parte en esta competición”.

UNA PRUEBA CONSOLIDADA

Por su parte, el coronel director de la Academia de Artillería, José María Martínez Ferrer, se mostraba más que satisfecho, no solo por la consolidación de la Media Maratón, sino por el reconocimiento que se realiza al trabajo junto con la organización de la Academia. “Nosotros intentamos estar cerca de la sociedad segoviana, de su parte cultural e indudablemente también en la parte deportiva. El deporte está lleno de valores, que es lo que necesitan nuestros alumnos, y por ello les animamos a participar. Además de apoyar a la carrera, tenemos a más de 60 alumnos y diverso personal en la prueba. Para nosotros esta Media Maratón es muy importante, y representa otra forma más de acercarnos a Segovia”.

EL APOYO DE CAIXABANK

Cuando Sergio Sánchez cruzaba la meta, por el otro lado de la zona de llegada todavía pasaban atletas que afrontaban la segunda mitad de la carrera. Los ‘populares’, que no dejan de ser los imprescindibles en cada prueba de estas características, volvieron a dar brillo a la Media Maratón, que sumó un apoyo más con la entrada al patrocinio de Caixabank, cuyo director de la oficina principal, Santiago Velasco, afirmó que la entidad quiere “estar dentro de lo que son las actividades deportivas de Segovia, y aún más el poder participar en un acto tan importante para la ciudad, donde están involucrados todos los agentes sociales de Segovia, y donde queremos estar no solo este año, sino muchos más”.

Además, y como ya sucediera en la pasada edición, Caixabank también puso el toque solidario a la Media Maratón, “ya que incluimos un premio solidario para que los ganadores segovianos tanto de la categoría masculina como femenina destinen 400 cada uno a la organización sin ánimo de lucro de Segovia que deseen”, señaló Velasco, en una iniciativa que tuvo una buena acogida en la pasada edición.

Durante más de dos horas y media fueron llegando los atletas a la línea de meta, hasta alcanzar la cifra de 2.198, un buen registro teniendo en cuenta las condiciones de la carrera y que el calor del mediodía ya era relevante. No faltaron las escenas emotivas, las dedicatorias al cielo, o la entrada en la meta con los niños, ya fuera de la mano, o en brazos. Lo importante fue llegar, terminar la carrera sin demasiados sobresaltos físicos, aunque alguno hubo afortunadamente sin mayores consecuencias, y poder disfrutar posteriormente contando la experiencia en la comida posterior