El técnico Luis Martín da instrucciones a dos jugadoras del Unami durante un tiempo muerto en un partido. / NEREA LLORENTE
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Hay caminos que convergen, aunque se separen. Destinados a distanciarse como en su día se unieron y que siguen siempre juntos aún sin ir de la mano. Cosas del tiempo, del deporte y del buen hacer. En un mundo en el que las despedidas se cuentan por intereses, Luis Martín va de frente con la verdad y la honra en las manos. Su adiós del banquillo del Unami CP femenino de fútbol sala viene de largo. Antes incluso del comienzo de la temporada. En silencio con vistas a afuera, pero un secreto a voces en el vestuario. Transparencia y comunicación en todos los ámbitos. Quizás esa sea una de las claves de la unión que vertebra a este equipo.

Ahora el técnico segoviano emprende una nueva etapa en aras de un descanso, aunque no cierra las puertas a algún proyecto que se adapte a su filosofía. Antes de que el desenlace de la temporada ponga el broche a su estancia al frente del conjunto azul, al que llegó en octubre de 2013, a la competición le quedan dos jornadas, que antepone a su marcha con la firme intención de sellar la permanencia matemática cuanto antes. Con respeto, sensibilidad y sin querer levantar ningún tipo de revuelo, Martín repasa su trayectoria en el Unami. “Lo teníamos ya hablado al principio”, reconoce.

Como momento cumbre, se queda con “la campaña que disputamos la fase de ascenso. Estuvimos a un paso de la élite. Nos quedamos a un gol de Primera División”. Tras seis años, la plantilla ha sufrido variaciones pero la espina dorsal se ha mantenido. Aun así, asegura que el equipo necesita nuevos aires: “Las jugadoras llevan mucho tiempo conmigo y necesitan otra forma de ver el fútbol sala, así como un impulso”; y apunta de cara a su futuro: “Ahora mismo la idea es descansar, pero no descarto nada si me gusta el proyecto”.

Para tomar su testigo está el joven Antonio González, que tras dirigir a los juveniles del CD San Cristóbal en la División de Honor, este curso ha desempeñado las labores de segundo entrenador en el Unami. “Está muy preparado y tiene buena visión. Se ha adaptado al fútbol sala femenino y se están cumpliendo las previsiones que teníamos. Hemos compartido una temporada muy buena y ahora es momento de que él plasme sus ideas. Puede llevar a las chicas a la élite”, comenta.

Resumen del curso

Cuando al equipo segoviano le falta un punto para mantener la categoría, Martín resume el transcurso de la competición de la siguiente manera: “La situación en la tabla es injusta para el juego que hacemos. Contra rivales de arriba hemos competido siempre, lo que pasa que nos ha faltado gol. Solo ha habido tres partidos en los que no estuvimos a la altura”.