Publicidad

Cuarenta y dos años después de llegar a la presidencia del Balonmano Nava, Quintín Maestro, deja de ser la referencia en el club navero. “Es el momento, pero no de irme, sino de quedarme a un lado. Llegan chicos jóvenes, con nuevas ideas y una nueva visión del club, y yo no es que sintiera que estorbara, pero sí entiendo que ha llegado el momento de echarme a un lado y dedicarme a mi familia un poco más”.

¿Cuándo toma la decisión?

Llevo rumiándolo dos o tres años, pero no fue hasta hace un par de meses que tomé la decisión y se la mandé por escrito a la junta directiva para que me lo firmara el secretario, porque ya lo había comentado otras veces, pero no me habían hecho ni caso. Quedamos en hacerlo efectivo en la asamblea.

¿Quintín se ha cansado del balonmano?

Estoy cansado, pero no del balonmano, que es el sesenta por ciento de mi vida. No me puedo cansar de él, y ya le he dicho a Julián (Mateo, el nuevo presidente del club) que estaré por si me necesitan, y también le he comentado al que pone los carteles en los partidos, que a partir de ahora voy a ser su ayudante.

El balonmano en Nava es un asunto de todos, pero quizá un poco más suyo.

Qué va. Por aquí han pasado muchos directivos, y todos han hecho su tarea. Posiblemente lo único que yo haya hecho sea ilusionar a gente, primero a uno, luego a otro… para que se metieran en el balonmano. Esto es una cosa de muchos, no digo que de todo el pueblo de Nava, pero sí es una pasión que hemos conseguido inculcar entre bastantes.

Conseguir ilusionar, tal y como está el deporte en el plano directivo, es toda una tarea.

Pues esa ha sido mi labor principal. Es cierto que he logrado involucrar a varios, y quien ha entrado en el club lo ha hecho con mucha ilusión y al cien por cien, porque si hay una cosa clara es que aquí no valen medias tintas.

¿En algún momento de estos 42 años se ha sentido solo al frente del club?

Alguna vez sí. Por ejemplo, el año de los ‘Siete Magníficos’, en el que sólo teníamos diez fichas de jugadores, y la mía de entrenador. O en otra ocasión, dos o tres años después de aquello, que teníamos más fichas, pero lo que no había era dinero, y tuvimos una reunión en Nava con mis niños del ‘Siete’, más otras personas, y conseguí que viniera el alcalde del pueblo, que no diré quién era, pero que fue quien nos dijo aquello de “si vais a salir para hacer el ridículo, mejor no salgáis”. Esas palabras se nos quedaron grabadas, nos miramos todos, y desde ese momento decidimos que íbamos a callar a ese alcalde con nuestros actos. A partir de esa reunión, comenzó a crecer el club.

“Es el momento, pero no de irme, sino de quedarme a un lado”

Pues al Balonmano Nava, en el asunto de las relaciones con las distintas corporaciones municipales, no le ha ido mal del todo.

Pero eso era porque la mayoría de los alcaldes ha jugado al balonmano, y ya estaban ilusionados de antes.

¿Cuál es la mayor alegría que le ha dado el club?

Cuando quedamos por primera campeones de Castilla y León con el equipo infantil femenino, y nos clasificamos para disputar el campeonato de España, con chicas que tienen ahora alrededor de 40 años. A nivel personal, las alegrías que me ha dado con el balonmano mi hija Cristina, aunque eso ya son alegrías distintas.

Maestro, De la Cruz, Campillo… ¿el balonmano en Nava es un asunto de sagas familiares?

Más Velasco, Marugán, Villagrán… los Velasco, sin ir más lejos, son cuatro hermanos, los cuatro han jugado al balonmano, y alguno de sus hijos también juegan, e incluso son entrenadores. Hay un buen número de sagas familiares en Nava.

(Julián Mateo entra en la conversación) “Es la realidad en Nava. A mí me vino Quintín a venderme un coche en el año 78, y acabó vendiéndome un carnet de socio. A partir de ahí comenzó una relación de amistad que hemos mantenido todos estos años”).

Si me tengo que quedar con algo, lo hago con todos los amigos que he ido dejando. Hace poco me ha llamado Heliodoro Albarrán, con el que yo he discutido muchísimo, y me ha dado una alegría inmensa que me llamara para charlar. Por supuesto que me he ‘pegado’ con muchos, pero al final somos amigos. Porque cada uno defiende sus intereses, pero al final lo que quedan son las amistades que haces. No sé si he dejado algún cadáver en el camino, pero no soy consciente de tenerlo.

¿El Balonmano Nava cae bien?

Sí, y la prueba la tienes en la fase de ascenso. Somos los únicos que hemos conseguido unificar al deporte de Segovia. Si logramos llenar el pabellón fue gracias a la Segoviana, al Naturpellet, al Unami… fue gracias a todos. Habría sido imposible hacerlo sin ellos, que nos pusieron todo a nuestra disposición.

¿Los tiempos pasados fueron tan complicados como los de todos los clubes?

Sin duda. Aún recuerdo cuando nos desplazábamos a jugar al balonmano a Fuenterrebollo, que íbamos a comprar ‘pega’ al pinar. Es decir, que cogíamos un pote de resina de un pino, y ese era el ‘pega’ que usábamos. Ahora me enfado algunas veces cuando el jugador coge el ‘pega’, y lo tira por ahí. ¡Con lo que nos costaba a nosotros!.

Hubo algunos años en los que, cada vez que jugábamos fuera de casa, siempre volvíamos con un balón más de los que nos habíamos llevado, que normalmente sólo era uno, así que nos traíamos dos. Ahora vas al polideportivo, miras a la cancha, y hay alrededor de cuarenta o cincuenta balones, y de los buenos. Anda que si pillo yo esto para entrenar antaño…

¿Y el futuro por dónde pasa?

Nuestra idea es intentar hacer una liga provincial del Balonmano Nava, tanto para chicos como para chicas. Queremos tener escuelas en distintos pueblos de Segovia, y que compitan entre ellas, además de seguir yendo a Valladolid. Queremos que jueguen las escuelas de Navalmanzano contra la de Carbonero, o la de La Granja… para que después los técnicos decidan qué jugadores van a disputar las fases territoriales. Además, este mismo año queremos sacar adelante un equipo senior de chicas. Consolidar el proyecto y expandirlo.

Es decir, como si el Balonmano Nava ejerciera de Delegación Provincial de Balonmano.

La realidad es que queremos crecer nosotros y llevar el balonmano donde aún no esté . Si tiene que ser ocupando el espacio que no ocupa la Delegación Provincial de Balonmano, pues tendrá que ser así. Pero siempre llevando el nombre del Balonmano Nava.

Si a lo mejor creamos una escuela en El Espinar, lo mismo tenemos que pedir 50 euros a los chicos. Pero será para que al monitor que vaya a enseñar a lo niños no le cueste dinero, y al menos tenga para la gasolina. Pero nuestra filosofía es que los niños tengan todas las facilidades para jugar al balonmano. Ojalá podamos tener, en un par de años, doscientos niños de categoría benjamín y alevín para que pueda haber futuro.

UN DÉFICIT DE… 57 EUROS

Tanto el presidente que se va, como el que entra, tienen claro que el Balonmano Nava “nunca va a avanzar más de lo que pueda. En la cuenta de resultados del club, después de una temporada como la que tuvimos el año pasado, nos sale un balance de pérdidas de 57 euros. Y eso porque se nos ha dado mal el año. Si las cuentas cuadran es por el esfuerzo personal de todos los que estamos ahí, que ninguno percibimos ningún dinero por el trabajo que realizamos. Además, este club no cobra a los chicos que quieren jugar en nuestras escuelas. No sé dónde llegaríamos si lo hiciéramos, pero ni lo hemos hecho antes, ni es nuestra intención hacerlo ahora”.

JULIÁN MATEO: “SIEMPRE HAY QUE SUMAR”

Julián Mateo, que será el nuevo presidente del club, no quiere que Quintín Maestro, “al que siempre llamaré presidente”, se aleje demasiado. “Yo siempre he observado una cosa de Quintín a lo largo de los años, y es que siempre intenta sumar, en todas las circunstancias. Y yo intentaré seguir transmitiendo ese valor de querer sumar siempre. Si Nava es tan bien recibido en la provincia de Segovia es por esa forma de hacer las cosas, y ese es mérito tanto de Quintín como del resto de personas que han estado a su alrededor. Y eso hay que hacer que continúe. Porque Quintín no sólo ha puesto dinero de su bolsillo por el club, sino que ha puesto, tanto él como su mujer, mucho trabajo cuando eran unos incomprendidos”.

 

Compartir