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El próximo viernes, la localidad de Fuenterrebollo acogerá la salida de la quincuagésimo séptima edición de la Vuelta Ciclista a Segovia, que organizada por la Unión Ciclista Segoviana, volverá a contar con tres etapas y casi doscientos ciclistas de categoría élite y sub 23 componiendo el pelotón, y que se presentó en sociedad en las instalaciones de Venta Magullo, dentro de las actividades de la Semana de Ciclismo Segoviana.

Con Pedro Delgado al mando de la presentación, poco a poco se fueron desgranando las particularidades de una de las carreras más longevas del calendario nacional, que cada temporada cuesta más sacar adelante, no solo por el tema económico, aunque sacar adelante un presupuesto de 35.000 euros no es tarea sencilla, sino también en lo que a permisos de tráfico se refiere, que como señaló el presidente de la Unión Ciclista Segoviana, Jesús de Miguel, con la nueva legislación “nos lo ponen cada vez más complicado”.

Es precisamente esa situación con la nueva legislación a la hora de organizar las pruebas ciclistas, la que ha llevado a la organización de la Vuelta a Segovia a cambiar las fechas de celebración de la carrera, e incluso a tener que modificar parte del recorrido, suprimiendo el paso por puertos de montaña como Navacerrada, o Navafría. De esta manera, la prueba contará con tres etapas complicadas para los ciclistas tanto por el trazado rompepiernas, como por el viento que puede soplar con una cierta intensidad.

UN GRAN PELOTÓN

Veintidós equipos compuestos por seis corredores cada uno compondrán el pelotón de la Vuelta, con equipos de referencia dentro del campo amateur como son el Lizarte de Navarra, del que suele nutrirse el conjunto Movistar, o el Caja Rural. Tampoco se puede obviar la presencia de dos conjuntos colombianos como el Team Arcabuto, o el CM Benros, que pondrán el color internacional a la competición.

Los cuatro ciclistas segovianos que tomarán parte en la Vuelta serán Mario López, Víctor García, y los hermanos Nacho y Kiko Piquero

Fuenterrebollo acogerá la salida y la llegada de una primera etapa que, en opinión de Pedro Delgado, puede hacer una primera selección de los corredores más fuertes de la carrera. La segunda etapa, con salida en Torrecaballeros y llegada en la rotonda de Cándido, tiene un trazado más llano, pero el viento puede hacer trabajar de firme a los equipos, mientras que la tercera y última etapa con salida en La Lastrilla, tendrá como principal aliciente un circuito de La Piedad más corto, pero aún más duro con la subida hacia el colegio Maristas y el desvío por el camino de La Piedad. Así advirtió ‘Perico’ que la Vuelta a Segovia tiene todas las trazas de ser para un corredor “que se defienda bien en todos los terrenos, pero que también tenga punta de velocidad al final”.