d4-1kama_Baloncesto-Primera-Masculina-Claret-Universidad-Salamanca_KAM9848
Lázaro no llega a coger el rebote que captura el salmantino Hanon en un momento del encuentro. / KAMARERO
Publicidad

El CD Claret debutó con derrota en la Primera Nacional Masculina de baloncesto, después de disputar un partido de muchos altibajos frente a la Universidad de Salamanca, pero en el que no supo gestionar los minutos decisivos del duelo ante un rival que supo hacer valer su experiencia para llevarse la victoria.

El conjunto segoviano mostró todas las virtudes, y también todos los defectos, que se le intuyen a un equipo descaradamente joven, que se maneja en los partidos como en una montaña rusa, capaz de enlazar minutos más que interesantes, con otros manifiestamente mejorables. Con Cristian Álvarez en el banquillo, no cabe duda que los jóvenes jugadores segovianos aprenderán a aprovechar sus buenos momentos, y a minimizar los malos.

Frente al conjunto salmantino, que en la Copa doblegó con claridad a los segovianos, el Claret consiguió mantenerse siempre con opciones, salvando un mal momento en el tercer cuarto, cuando el ADUS logró una distancia de diez puntos (38-48) que puso a los segovianos contra las cuerdas. Pero, con un juego muy incisivo aprovechando su calidad en el uno para uno, los locales fueron sumando puntos, los suficientes para endosar a su oponente un parcial de 9-0, entrando en el último cuarto con 50-51.

LOS TIROS LIBRES, UNA TRAMPA

Pero el Claret se encontró con varios problemas insalvables en la recta final del choque, cuando marchaba con 56-54 en el electrónico. El primero de ellos fue el desacierto en los tiros libres, porque fueron numerosas las ocasiones en las que los segovianos se fueron a la línea, y erraron los lanzamientos, el segundo la zona 2:3 que colocó el ADUS en el tramo final del partido, que cerró las vías de penetración de los locales sobre el aro charro, aún a costa de sumar un buen número de faltas personales, y el tercero la gestión de las últimas jugadas, tanto en defensa como en ataque, porque el cansancio de tener que bregar frente a un oponente con más centímetros y bastantes más kilos que poner en la pintura llevó a los de casa a seleccionar mal las acciones ofensivas, y a llegar tarde a las ayudas. El alero Barriuso, y la aportación de los pivots del ADUS a la hora de cargar el rebote fueron suficientes para acabar con la resistencia de un CD Claret que tuvo sus oportunidades de ganar el partido, pero al que le faltó la experiencia necesaria, esa que sólo dan los años y los partidos, para saber gestionar los finales apretados. Todo llegará.