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Primer partido, primera victoria. La ecuación del cambio en entrenador en el CD La Granja dio resultado a corto plazo. La llegada de Diego Yepes al banquillo granjeño pronto obtuvo rédito, al sumar de tres en Santa Marta de Tormes (4-2). Importante victoria para la plantilla de San Ildefonso que emprende así una nueva etapa ambiciosa, que reafirma el trabajo realizado hasta el momento y que espera prolongar hasta final de temporada. Tiempo de dinámicas. De creer en la capacidad de los jugadores, de estimular virtudes y dar un paso hacia adelante. Al frente, un cuerpo técnico cargado de ilusión e ideas claras. Argumentos para reaccionar, para salir del letargo.

El propio entrenador se muestra satisfecho de la imagen proyectada en terrenos salmantinos: “Salimos metalizados, con ganas y con el trabajo asimilado. Cerramos líneas con la firme intención de aprovechar nuestras posibilidades al contragolpe de forma vertical. Marcamos cuatro goles, pero tuvimos otras tres muy claras”.

La analítica y la brega en la sombra del nuevo cuerpo técnico en aras de mejorar giran en torno a frenar la sangría de goles en contra y dar con la tecla de la efectividad a su favor. “En los minutos finales el equipo encajaba tantos y estamos incidiendo en cerrar líneas. El trabajo defensivo debe ser nuestro fuerte. Tenemos que ser sólidos y aprovechar las cualidades de nuestros jugadores de arriba. Tenemos gente muy vertical que ya les gustaría a muchas plantillas”, analiza.

El patrón fijado en Santa Marta podría ser el guión a seguir, pero Yepes no se conforma y asegura que planteará diferentes alternativas en función del rival y las situaciones de juego que se vayan encontrando: “En el primer partido plasmamos lo que trabajamos durante la semana y nos dio sus frutos, pero cada partido es distinto y por eso no vamos a jugar siempre igual. Propondremos un sistema u otro dependiendo del contrincante con el objetivo de sacar algo positivo”.

«Tenemos que ser sólidos y aprovechar las cualidades de nuestros jugadores de arriba»

En una línea similar, el técnico vallisoletano tiene depositada mucha fe en el bloque y aspira a potenciar los puntos fuertes de cada componente: “No vamos a cambiar a los jugadores, ya que es un grupo muy profesional; aunque queremos sacar lo mejor de cada uno. Si lo logramos, la plantilla va a dar un paso importante”. De hecho, en el primer choque se vieron en alza algunos ejemplos como el de Dani Lázaro, que volvió a la posición de delantero centro, de 9, y se marcó un doblete. Un hombre que necesita del gol tanto como lo demanda La Granja. “Queremos que ofrezca su mejor versión. La confianza en Lázaro es plena. Es un jugador determinante que marca diferencias y, por eso, creemos que debe estar lo más cerca del área posible”, reconoce.

Otros integrantes que pueden salir relanzados son Héctor Álvarez ‘Koby’, que permutará con Lázaro en la parcela ofensiva, Pablo Gutiérrez ‘Guty’ o Sergio Alcubilla, ambos con protagonismo en el último enfrentamiento al apuntarse una diana cada uno, entre otros.

El Burgos Promesas, el siguiente

La próxima página del calendario tendrá lugar en casa para recibir al Burgos Promesas 2.000, un rival que dispone de seis puntos más que los granjeños en la decimocuarta posición y que viene de empatar con el Real Ávila (0-0). “En el fútbol todo son dinámicas. Venimos de una dinámica positiva y queremos prolongarla. Nos enfrentamos a un adversario difícil, que tiene gente muy trabajadora. Será un choque de pelea e intentarán cogernos a la contra”, valora; y concluye: “Nada me haría más feliz que ganar en El Hospital”.