El capitán de la Gimnástica Segoviana, Anel, trata de robar un balón a un contrincante de la Arandina CF. / KAMARERO
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El choque entre la Gimnástica Segoviana y la Arandina CF se presentó como el duelo de titanes del Grupo VIII de la Tercera División de la primera vuelta y terminó con el conjunto de la Ribera del Duero con los tres puntos y su retorno al liderato. La victoria de los burgaleses fue merecida, ya que los visitantes hicieron suyo el dominio durante la mayor parte del enfrentamiento. Los de Aranda de Duero adivinaron las cartas al adivino quitando al plantel azulgrana su bien más preciado: el balón. Algo sencillo sobre el papel, pero costoso sobre el césped de La Albuera. Lo lograron. Le robaron la posesión del partido, aún sin llegar con un peligro inminente, y la Gimnástica sufrió al cambiar su papel habitual del control del esférico por el de brega. No se reconoció el conjunto segoviano al no disponer de su principal arma y no dio con la tecla. Al final el movimiento de marcador corrió a cuenta de Rubiato en los diez últimos minutos como premio a la propuesta del cuadro de Javier Álvarez de los Mozos (0-1).

Manuel González salió con un contrastado once. Bajo palos alineó a Facundo y prosiguió con una línea compuesta por los laterales Adrián Pérez y Rubén Yubero y los centrales Javi Marcos y Anel. El pivote fue para Manu y a su lado el joven Juan de la Mata, que tomó parte así de inicio frente a un rival de entidad. Los problemas de Álex Conde condicionaron su inclusión al comienzo y fue Asier Arranz el que ejerció las funciones en la mediapunta. La parcela de ataque estuvo definida por Dani Arribas y Calleja en bandas y Mika como referencia.

De los Mozos, que cumplió en la grada el tercer encuentro de los siete que le cayeron por sanción, sacó al guardameta Carmona, una experimentada zaga con hombres como Zazu, Barbero, Piña y De Frutos. Fer sujetó el esqueleto ribereño, con una inminente presión a Asier para disecar al vértice ofensivo del plantel azulgrana. Como escudero tuvo a Del Olmo y en bandas a Barahona y a un Ruba muy participativo, tanto en la labor de brega como en la de enganche. Adeva y Rubiato se repartieron los dos puestos en la delantera y cortaron la salida de balón local desde primera línea.

Bien estructurado y con empaque se presentó la Arandina. Rival de envergadura, que llegó con un planteamiento más claro que claro de ideas. Mantuvo la intensidad, la concentración y la colocación, aunque le costó dotar de lucidez a sus movimientos. Esta circunstancia fue en medida por tener en contra a un adversario como la Gimnástica, cuyos componentes ofrecieron una versión de mucho trabajo, pero alejada de su poderío ofensivo. Un paso por encima estuvieron los de Aranda de Duero, que llegaron con más continuidad a los dominios de Facundo. Pocas ocasiones claras, pero que sirvieron para que los de la Ribera tomaran impulso y llevar así el peso del encuentro. Nada cómoda y sin encontrar su identidad estuvo la Segoviana, en parte por no ser poseedor del esférico.

Javi Marcos y Manu se curtieron en la batalla por el bando local, mientras que Ruba hizo bastante daño por los visitantes en el costado derecho. La oportunidad más evidente corrió a cargo de Del Olmo, con un disparo desde la frontal del área que se perfiló con peligro, pero debuto Facundo. En torno al minuto 40, la Arandina redujo una marcha su rendimiento y, aún así, la Gimnástica no se acercó más que dos veces de forma mansa al perímetro rival.

Tras el ecuador, la Arandina volvió a poner en liza su potencial y salió más metida en el partido. Ensimismada se mostró la Gimnástica en los primeros minutos y Barbero gozó de dos ocasiones que evidenciaron ciertos errores de los locales. Anel tiró de casta para solventar las dudas del cuadro azulgrana, pero el conjunto profundizó en la dinámica del primer tiempo, con problemas para plantear y construir su esquema. Se volcaron los visitantes sobre la mitad del campo segoviano, aunque sin terminar de llegar y llamar al gol. González y De los Mozos movieron banquillo. Quino entró por Adrián para colocarse en el lugar de Asier y este en lateral; y Escudero tomó parte en la posición de Adeva.

Con los primeros cambios, la Segoviana se animó. Sin embargo, Escudero se encontró con un balón dentro del área, libre de presión, y al verse tan solo echó el cuerpo muy atrás y el esférico salió fuera del cerco de La Albuera. Completaron las sustituciones Kike y Álex Conde por Calleja y Arribas respectivamente por los locales y Abad y el exgimnástico Borja Plaza por Ruba y Rubiato por los visitantes.

La declaración de intenciones de la Arandina siguió siendo la misma, pese a no llegar con determinación. Encontró su merecimiento, fruto de una relajación de la Segoviana, en un saque de banda que vio en Rubiato su mejor destinatario y el delantero definió con criterio para por fin descorchar el electrónico. Restaban ocho minutos para el final y la Gimnástica buscó alternativas sin lucimiento. Si el resultado no era el esperado, lo peor en el desenlace fue la expulsión de Javi Marcos al ver la segunda cartulina amarilla tras una fea entrada. Tuvo una última oportunidad, con un balón largo, pero el encuentro terminó con el 0-1 a favor de los burgaleses.