Cuestión de fe… y de acierto

La Segoviana mereció de largo la victoria ante el Cristo Atlético, pero no fue hasta el 90 cuando pudo marcar un gol

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La Segoviana sumó su cuarta victoria consecutiva, y se acerca como un cohete hacia la zona noble de la clasificación tras doblegar a un Cristo Atlético que estuvo a punto de arrancar un punto del campo de La Albuera a base de corazón (el que, a falta de calidad, pusieron a raudales los jugadores que dirige Santi Sedano), y suerte , como la que tuvo el portero palentino Ortega en muchos momentos del partido, desviando con la mirada remates claros de los azulgrana que parecían ir directos a gol.

Pero si hay un hecho indudable es que esta Segoviana va cada vez mejor, y que después de sumar cinco jornadas consecutivas sin perder, ha adquirido toda la confianza en su juego que le faltaba a principios de temporada. El Cristo Atlético salió a morder a los azulgrana, tratando de desconectar a los jugadores creativos de la Segoviana, algo que consiguió en los primeros compases del partido, hasta que Anel y Ricardo encontraron la ayuda de Maikel en la creación, y Víctor Pérez ajustó el punto de mira en los cambios de juego.

La primera media hora de partido mantuvo una alta intensidad en el juego de ambos equipos, pero con la Segoviana llevando el control del juego, y el Cristo Atlético amagando a la contra, pero mostrando una enorme inocencia a la hora de dar el pase definitivo. Las ocasiones más claras fueron para los de casa, con Manu muy activo por la banda derecha, Mariano llegando de manera muy efectiva en segunda línea, y Dani Arribas mereciéndose un capítulo aparte.

El pelirrrojo jugador de la Segoviana ha acabado de un plumazo con las dudas acerca de la idoneidad de fichar a un delantero contrastado en la categoría que pudiera asegurar, si es que este verbo existe en el fútbol, un buen número de goles. Situado de referencia ofensiva, y parece que desterradas (quieran los dioses que definitivamente) las intenciones de descolgarle en una banda, Dani volvió a ser ayer el jugador más destacado de la Segoviana, superando en la mayoría de las ocasiones al central de turno, marchándose por velocidad y potencia hacia el marco contrario, y echando una buena mano a la hora de descongestionar el juego en la medular. Ya se mereció el gol en la primera parte, tras una acción ofensiva extraordinaria de los azulgrana que finalizó con un remate desviado cuando lo más fácil hubiera sido marcar, pero su trabajo acabó encontrando premio.

Los de los remates desviados no fue solo propiedad de Dani Arribas, ya que durante el primer tiempo tan sólo Manu fue capaz de acertar con la portería palentina, en un chut desde la frontal que tras un bote raro terminó en las manos del portero. Mariano, Anel y Ricardo también las tuvieron, pero en todos sus remates el balón acabó saliendo por milímetros cerca del palo de la portería defendida por un Ortega que tuvo tanta suerte que hasta en una acción en la que quiso hacer de Ronaldo pisando la pelota estuvo a punto de marcarse el gol tonto de la temporada. Pero cuando los jugadores de la Segoviana levantaban los brazos cantando el gol, y los del Cristo también levantaban los brazos, pero para llevárselos a la cabeza, el esférico se fue despacito hacia la línea de fondo.

Si la Segoviana había realizado una buena primera parte, premiada con aplausos por la afición, en el segundo tiempo realizó un auténtico monólogo de fútbol durante quince minutos, en los que el defensa Ángel sacó de la raya un remate de cabeza de Anel, Ortega le ganó la partida a Mariano en dos acciones claras de gol, y sacó un gran remate lejano de Alex, que demostró que es un buen central, aunque con una extraña capacidad para resbalarse en el momento menos adecuado. O mejora en la elección de sus botas, o suplica que el campo no se riegue en el descanso, o al final tanto resbalón acabará pasándole factura.

Pese a que el equipo lo estaba haciendo muy bien, a Maroto le entraron las prisas, y decidió sacrificar a Chema para dar entrada a Otero, y a Manu para que participara un Fran que pese a seguir “regañado” con sus compañeros, a los que no les pasa el balón ni pidiéndoselo por favor, dio un poco más de profundidad al juego por banda, aunque la Segoviana perdió consistencia por el centro. Tanto fue así que el Cristo Atlético se atrevió a enlazar un par de acciones a la contra que si no acabaron en tragedia para los azulgrana fue porque los de Santi Sedano mostraron la misma inocencia de cara al marco contrario de la que ya hicieron gala en los primeros cuarenta y cinco minutos, con un remate precipitado de Ánder cuando tenía todo a su favor para meterse dentro del área local.

Salió Juli en el tramo final para apelar a la heroica, y en la primera que tuvo marcó gol, pero el asistente levantó la bandera señalando fuera de juego. Cuando el partido se metía ya en el descuento, Víctor Pérez prolongó hacia Otero, éste puso un buen centro al área, y allí Dani Arribas, dolorido en una costilla tras un choque con el portero del Cristo Atlético, remató con la izquierda colocando el 1-0. Hubo justicia en el campo, porque si alguien mereció vencer ayer, fue sin duda la Segoviana, que puso fútbol, fe en la victoria, y al final un poquito de acierto en el remate.

DECLARACIONES

PACO MAROTO: «Nuestra victoria fue un justo premio»

Paco Maroto señaló al final del partido que la victoria era un “justo premio” al encuentro que había realizado su equipo, “porque hemos tenido las suficientes llegadas al área como para haber ganado el partido. El estado anímico de los jugadores influye muchísimo, y en este encuentro han creído hasta el final. En otra situación se habrían venido abajo tras un error. Tengo que destacar que mi equipo no ha bajado los brazos en ningún momento, han confiado en que el gol llegaría, y al final ha llegado”.

“Sabíamos que debíamos tener paciencia, —señaló el técnico—, porque el Cristo es un equipo ordenado atrás. Quizá hemos pecado de ansia por finalizar a la hora de dar el último pase, pero al final hemos tenido la suerte de cara”.