Como cada mañana de Navidad

Rubén Tapias y Miguel Martín fueron los ganadores de la 74 edición de la Carrera del Pavo

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Como cada mañana del día 25 de diciembre un grupo de entusiastas del ciclismo continúan manteniendo viva una tradición que sigue siendo única en el mundo, y que ayer cumplió unos fantásticos 74 inviernos. La Carrera del Pavo para bicicletas sin cadena, organizada por el Club Ciclista 53×13.

Desde primera hora se empezó a preparar la zona de la plaza del Azoguejo, donde se colocó el podium y la furgoneta con los premios. La mañana transcurría sin temor a que la lluvia desluciera el espectáculo, con un sol radiante y unas temperaturas agradables para estas fechas. De todas maneras, un desayuno calentito siempre sienta bien y por ello, como novedad este año, antes de la carrera se repartió un rico chocolate con bizcochos entre todos los presentes.

Con exquisita puntualidad, a las 11:30 se lanzó cuesta abajo desde la plaza Día Sanz el primero de los corredores y, detrás de él otros 61 más (entre ellos, cuatro féminas), de los cuales esta edición solamente participó uno en la modalidad de ruedas excéntricas, por lo que Miguel Martín pudo revalidar el campeonato logrado en 2008.

En la línea de salida se iba congregando cada vez más gente. Preparados con sus bicicletas estaban participantes habituales de esta tradicional prueba, algunos de ellos miembros de la misma familia, como los Cuesta; y otros, ciclistas segovianos como Pablo de Pedro. Además, el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Segovia, Javier Arranz, también se animó un año más a lanzarse calle Teodosio el Grande abajo.

En cuanto a las monturas, se nota que el ingenio de los ciclistas no tiene límite a la hora de ver la variedad de preparaciones con las que cuentan estos vehículos de dos ruedas. Desde los ciclos habituales –ya sean de carrera, de montaña o de cross– de todos los tamaños, hasta los más específicos y construidos ‘ex profeso’. Incluso se pudo ver alguna que otra bicicleta sin sillín.

Aprovechándose de las nuevas tecnologías, los encargados de controlar y marcar los puntos donde los ciclistas se detenían –además de con la marca de tiza en el suelo–, contaban en esta edición con fotografías de los tramos del recorrido sacadas del Google Street View.

Una herramienta que les facilitó bastante la labor en una carrera en la que se tardó poco en decidir el ganador ya que, al contrario que en anteriores ediciones, no fue necesario el desempate al no llegar a la meta ninguno de los participantes.

De esta manera, poco después de que Pedro Delgado realizara su recorrido y llegara a la altura de la nueva cafetería de la calle Cervantes (sobre las 12:20), se iban a decidir los nombres de los tres ciclistas que ocuparían el podium.

El ganador del año pasado no pudo repetir en esta edición, y Alfonso Martín acabó segundo, a poca distancia del ganador de la 74ª Carrera del Pavo, Rubén Tapias. El tercer puesto le correspondió a Rubén Maganto.

En cuanto a las féminas, las cuatro que tomaron parte en la prueba acabaron por este orden: Azucena Medina, Josefina Pérez, Inés Torres y Marina Cuesta.

Sirviendo como colofón a la mañana se celebró la entrega de premios, en la que repartieron los galardones varios miembros de la corporación municipal, encabezados por el alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes.

Como es habitual, al primer clasificado de cada categoría le correspondió un pavo; al segundo, un pato; y al tercero, un pollo, todos ellos representados en carteles aunque, para que no quedara ninguna duda, también se mostraron en sus respectivas bandejas, listos para ser cocinados. Además, entre todos los participantes se sorteó un jamón, que le correspondió al dorsal 30, Fernando Cuesta.

Antes de la despedida se hizo pública la noticia –por parte del presidente de la Asociación Cultural Plaza Mayor, Francisco del Caño– de que la próxima edición de la Carrera Patrimonio de la Humanidad rendirá homenaje a la Carrera del Pavo, el año que viene, en la celebración de su 75º aniversario.

Alrededor de la una menos diez Carlos Dávila, del 53×13, clausuraba la jornada número 74 de la Carrera del Pavo, el “Campeonato del Mundo de bicicletas sin cadena”. Y no le falta razón.

Perico, Segovia y el Pavo.- Sigue siendo espectacular el momento en el que Pedro Delgado hace si aparición enfilando la Calle Real. El murmullo de los asistentes se convierte en ovación hacia el deportista más querido de Segovia. El Pavo sin Perico no sería lo mismo, y de esta manera el ex ciclista volvió a mostrarse cercano y siempre con la sonrisa en los labios ante las peticiones de fotografías y los saludos de sus aficionados. “Como todos los años me encuentro estupendamente”, confesaba. “Hace ya mucho tiempo me preparaba para la Carrera del Pavo entrenándome los días anteriores pero, cuando llegaba el momento, me quedaba sin fuerzas. Ahora, no hago nada previamente y reservo este esfuerzo para la mañana de Navidad”, bromeaba el campeón. Y es que Delgado es consciente de la preparación que conlleva una carrera como la de ayer, recordando que para llegar a ganar hace falta “preparar bien la bicicleta y hacer el recorrido días atrás. Luego el secreto para llegar lejos es colocar el peso en la rueda delantera y contar con un manillar largo; a partir de ahí, todo es fuerza en los brazos y destreza”. Por otro lado, el segoviano mostró su satisfacción y alegría al ver cómo cada año se congrega más gente para participar y presenciar la tradicional Carrera del Pavo, en una mañana tan agradable.