Caballero evita un festival

El Madrid muestra su mejoría ante un Málaga que se salva de la goleada gracias a su portero.

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El Real Madrid resolvió ayer su compromiso ante el Málaga, gracias a los goles de Ángel di María y Cristiano Ronaldo, éste último de penalti, y cogió aire antes de afrontar la primera semana de enjundia de la temporada con Juventus y Barça en el horizonte.

Sin la brillantez que se le presupone al conjunto de Ancelotti, un centro chut del ‘Fideo’ y un penalti más que dudoso sobre Bale, transformado por el astro portugués, sirvieron para tumbar a un cuadro andaluz que pudo haber salido goleado de su visita al Santiago Bernabéu. Willy Caballero, de categoría ‘cum laude’, libró a los ‘boquerones’ de un castigo mayor.

Poco ofreció el conjunto blanco en la primera mitad, protagonizada por la rabia de Morata, el más activo en los últimos metros, y por el acierto de Carvajal, práctico en tareas defensivas y resolutivo en la asociación con Di María. Sin embargo, el equipo ‘merengue’ no terminó de encontrar el camino del gol ante un Málaga que se defendió con mucho criterio.

Los de Schuster pronto perdieron la efervescencia del comienzo, situación que apenas duró los compases iniciales. Al lanzamiento de Jesús Gámez contestó Cristiano con un zapatazo a la cruceta. Acto seguido, el portugués erró en un mano a mano que pudo haber cambiado el signo de un partido que careció de alternativas.

Ahí se mueve el Madrid, en la eterna duda de ser protagonista o esperar a la presa. De momento, ni una cosa ni la otra. Con un fútbol estático, algo que criticó el técnico italiano en la previa, las mejores ocasiones estuvieron en las botas de Morata, que falló las mismas que suele fallar Benzema, pero con la diferencia de dejarse el alma en cada balón.

Como toque de atención, y prueba de que el Madrid es un gigante con los pies de barro, Eliseu pudo haber marcado el primero en el 42, a pesar de las numerosas ocasiones locales. No pasó y los ‘merengues’ mejoraron su versión nada más iniciar la segunda mitad. Un centro de Di María, cuyo destinatario era Cristiano, terminó confundiendo a Caballero y se convirtió en el primero de la tarde en Chamartín. Casi sin quererlo, los de Ancelotti cobraron ventaja.

La intensidad mejoró y, fruto de ello, llegaron las mejores ocasiones del Madrid. Morata, aclamado por el Bernabéu, lo intentó de todas las maneras, aunque finalmente se fue sin ver portería. Además, el sensacional encuentro de Caballero, que sigue haciendo méritos para la albiceleste, privó que el marcador aumentase en favor de los de casa.

La presencia de Marcelo, más discreto en la primera parte, dio a los blancos la mordiente que tanto se echaba en falta. Cristiano, que no tuvo su día, se topó hasta en tres ocasiones con el portero visitante, y Jesé, que tuvo 10 minutos, también puso en apuros al excancerbero del Elche. La insistencia ‘merengue’ terminó por tener premio. Una cabalgada de Bale, muy inspirado en el cuarto de hora que jugó, terminó en un discutible penalti que Cristiano no desaprovechó.