Abuso azulgrana

El conjunto de Pep Guardiola se desquita de las críticas goleando sin piedad a Osasuna.

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El Barcelona volvió ayer por sus fueros, concretamente en el acierto de cara a gol, ya que su juego no perdió brillantez desde que arrancó este año, y avasalló a Osasuna (8-0), al que ya dejó noqueado en la primera parte (5-0), en la que el argentino Lionel Messi volvió a cuajar una actuación estelar, con un triplete final.

Nueva exhibición del Barça en la primera parte, que la resolvió con un 5-0, tras 45 minutos de cine, algo que ya se ha visto en otras ocasiones esta temporada aunque con marcadores no tan contundentes, como contra el Villarreal.

Osasuna se plantó frente a un equipo que volvió a experimentar con tres defensas (Mascherano, Puyol y Abidal) y envió a Alves al extremo derecho. Ante este cuadro, presionó arriba para impedir que los barcelonistas no sacasen el balón con facilidad.

El primer gol azulgrana llegó tras un excelente pase de Alves a Messi (1-0). Era el minuto cinco y, ocho después, marcó un nuevo tanto, esta vez tras una combinación entre Messi y Cesc, en la que el catalán remató de volea (2-0).

El partido, como se esperaba, cayó en el ritmo que marcó un Barça con cuatro centrocampistas (Sergio, Xavi, Thiago y Cesc) que no permitieron a sus oponentes ni oler el balón.

Poco antes de la media hora, Cesc pudo marcar el tercero, pero el meta Andrés Fernández estuvo certero en el rechace.

Los pupilos de Guardiola volvieron a tener unos minutos de esplendor en los que noquearon a su rival, del 34 al 41, y en los que le marcaron tres goles más. El primero, de Villa, que se estrenó en la Liga (3-0); el segundo también lo pudo haber anotado el asturiano, pero al final fue Raúl García quien marcó contra su portería; y, finalmente, en la jugada más soberbia del partido, en la que Xavi envió a Cesc dentro del área, éste se deshizo de su oponente y dejó el balón en los pies de Messi quien marcó el quinto (5-0).

Con 5-0, el Barcelona tuvo otro tono en la segunda parte, pero sin perder la portería de Andrés Fernández. Messi, en el 51, envió el balón al travesaño, y en el 57 Xavi marcó el sexto de la noche, tras el cual fue sustituido, igual que Puyol.

Sin los dos capitanes, ni el juego del centro del campo, ni su defensa fueron tan precisas ni efectivas, lo que dio paso a un Osasuna menos agobiado y con más opciones de llegar a Valdés, aunque sin pegada, a pesar de que marcó un gol, pero fue anulado.

El Barça cerró la noche mágica con dos tantos más, de Villa, tras regatear al meta (7-0) y el tercero de Messi (8-0), después de, con paciencia, salvar a Fernández.