Visitación Carpintero, en el centro, muestra emocionada el obsequio de sus clientes rodeada de familiares y amigos. / M.G.
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Visitación Carpintero Villaseñor es la mejor churrera del mundo. Así lo creen los miles de clientes que a lo largo de casi seis décadas han pasado por el pequeño establecimiento de la calle Cantarranas para iniciar el día con un café o un chocolate acompañado de exquisitos churros y porras, servido con la peremne sonrisa de una mujer enamorada de su trabajo que con la sabiduría de los hosteleros veteranos siempre ha combinado la discreción con el afecto hacia quienes visitan su churrería.

Aunque por su edad bien puede disfrutar de una merecida jubilación, ‘Visi’ -como la conoce todo el mundo- sigue al pie del cañón echando una mano en el negocio familiar, ahora atendido por sus hijos y nietos, con el buen ánimo y la simpatía de la que ha hecho gala desde que comenzara su negocio en un pequeño quiosco situado en la hoy Avenida de la Constitución, a escasos metros de su actual establecimiento.

Desde ayer el título de «Mejor Churrera del Mundo» luce en la pared tras el mostrador de la churrería, que le fue entregado en un sencillo acto por una representación de los clientes que diariamente visitan la churrería y con el que testimoniaron el reconocimiento hacia una mujer que «consiguió lo que se propuso con dignidad y profesionalidad», tal y como reza el lema que figura en este título.

La sorpresa para la veterana churrera fue tan inesperada como emocionante, y a los sones de la dulzaina de Martín López, José Antonio García -uno de los promotores de esta iniciativa- entregó el pequeño detalle como testimonio del cariño que durante este tiempo se ha granjeado entre todos sus clientes.

García explicó que Visitación «es una mujer que siempre tiene una sonrisa en la boca, y que es capaz de hacerte sentir en su churrería como si estuvieras en el mejor hotel cuando te pone un café con churros», y el objetivo de este homenaje «no es otro que dejar constancia de su esfuerzo, de su generosidad y de su cariño».

Con la emoción en la garganta, ‘Visi’ apenas podía articular palabra para agradecer este reconocimiento que aseguró que «me ha llenado de alegría», y señaló que el secreto de su éxito es «saber dar a cada uno lo que se merece» cuando llegan a la churrería.
Y tras este pequeño alto en el camino, la palanca que sirve los churros para su fritura no para… ni parará.