Valle de Tabladillo. / Jose Antonio Santos
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Según documentos del siglo XIII, Valle de Tabladillo se creó bajo el nombre de Tabladiello y fue repoblado por gentes del alfoz de Lara, en la provincia de Burgos, junto al Conde de Monzón, Asur Fernández, quien, a mediados del siglo X, se encargó de la repoblación de esta zona de Tierra de Sepúlveda. Valle de Tabladillo cuenta con el despoblado de Pajares, donde se pueden observar parte de las ruinas de la que fue su iglesia, hoy convertida en ermita de San Juan y, desde un punto de vista geográfico, el Valle de Tabladillo es un valle que, a lo largo del mismo, cuenta con los dos barrios que hoy forman el pueblo.

En Valle de Tabladillo se produce un microclima por el que su temperatura está a unos seis grados por encima de la de su entorno, lo que permite la existencia de huertas, almendros y árboles frutales. Este espacio está formado por los ríos que vienen de la Sierra de Pradales, que se introducen en el macizo de Sepúlveda y son afluentes del río Duratón.

Además de contar con un entorno único por sus paisajes y rincones para dar largos paseos, esta localidad ha sido famosa por sus minas de yeso y sus huertas.

Antiguamente, era habitual que sus vecinos trabajaran en las minas en invierno y en el campo en verano. En el siglo XIX la zona alcanzó los 600 habitantes gracias al movimiento económico que se creaba por las minas y las huertas pues, Valle de Tabladillo, llegó a tener ocho minas y, de ellas, la última, dejó de funcionar a finales del pasado siglo. El yeso que se extraía de estas minas, fue utilizado en el Palacio del Real Sitio de San Ildefonso.

La forma de trabajar aquellas minas era el pico y la pala, la extracción manual. Los mineros, tras sacar sacos y sacos de yeso de la mina, lo ponían al fuego con madera, lo molían y lo distribuían.

A un kilómetro del pueblo se encuentran el Barrio de Arriba, el Manantial del Buquerón (que cuenta con una catarata en primavera) y las ruinas de la ermita de San Cristóbal. En el desfiladero de este lugar se pueden ver ejemplares de buitre leonado durante la época de cría pero, también, se observan huertas, nogales, plantas aromáticas y las tenadas, de obra o madera, que recuerdan su pasado como zona ganadera.

Entre los mayores atractivos de esta zona, podemos disfrutar del Corazón de las Pedrizas, que se encuentra entre Valle de Tabladillo y Castroserracin, muy cerca del Parque de las Hoces del Duratón. Esta Ruta es conocida como “El Cañón del Fraile”. Es una ruta de senderismo de 6,6 Km y baja dificultad, que se puede realizar a lo largo de todo el año y transcurre por el cauce del Arroyo del Valle (afluente del río Duratón) en una zona de gran interés geológico. Tras salir de Valle de Tabladillo, se alcanza el Barrio de Arriba, se llega al “Buquerón”, a su cascada y, entre árboles frutales y restos de las minas de yeso, el desfiladero se va cerrando y, entre nogales se llega a las formaciones geológicas “El Fraile” y “Las Monjas”, “torreones rocosos con apariencia humana” de los que los vecinos de la zona dicen que “el Fraile caga dulce” porque en “un orificio, en la parte trasera de El Fraile, protegidas de la inclemencias del tiempo, antaño se colocaban colmenas para la obtención de miel”.

Patrimonio

Valle de Tabladillo se encuentra en una ladera, con estrechas callejuelas y casas de construcción tradicional. Estas casas tienen la particularidad de estar construidas en dos plantas, la primera de piedra y la segunda de madera, piedra y adobe pero, el principal patrimonio de Valle de Tabladillo lo forma su iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, edificio con pocos ornamentos y con aspecto popular. Fue construido aprovechando algunos restos de la ermita de San Juan que se encontraba en el despoblado conocido como “Pajares”. En el interior de esta Iglesia se encuentra una custodia de plata de principios del siglo XIX, realizada por el orfebre madrileño Antonio García Mascaraque.

Fiestas

Como fiesta principal, en esta localidad celebran el día de Nuestra Señora de la Asunción, en agosto, mes en el que también se celebra la Semana Cultural que organiza la asociación cultural “La Olma”. Con motivo de estas celebraciones, los vecinos disfrutan de conferencias, campeonatos y actuaciones de danzas interpretadas por el grupo local Zaragüelles.

Otras de las fiestas que recoge el calendario son San Isidro Labrador y Santa Águeda, esta última es celebrada por las mujeres, el fin de semana más cercano al día 5 de febrero.

Para terminar, otra fiesta que goza de gran tradición es la de La Inmaculada Concepción, en diciembre. Durante los días de festejo se celebran verbenas nocturnas y, unas semanas antes, el segundo fin de semana de noviembre, han recuperado la tradición de la fiesta de La Ofrenda en la que, tras la procesión de la Virgen de los Remedios, se ofrecen a la Virgen los dulces que con anterioridad habían realizado los vecinos. Esos dulces se subastan y, con el dinero que se obtiene, se arreglan los desperfectos de la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción.

Por cierto, se dice que en Valle de Tabladillo celebran sus fiestas en invierno porque si lo hicieran en verano, como en la práctica totalidad de los pueblos cercanos, les robarían la fruta y, teniendo en cuenta que esta es una localidad en la que su fama y principal recurso económico, está directamente ligada a las huertas y por añadidura a los árboles frutales, prefieren no arriesgarse.

Valle de Tabladillo hoy

La alcaldesa de Valle de Tabladillo desde diciembre de 2018, Vanesa Lobo (PP), comenta que la localidad tiene 95 habitantes censados pero, viviendo, solo son 56.

La actividad económica del pueblo está ligada a la albañilería, al sector de hostelería (bares, restaurantes y casas rurales) y, a una explotación ganadera de ovino y un rebaño de ovejas, aunque su propietario no es del pueblo porque, el Valle de Tabladillo “ya no tenemos ni pastores”, dice la alcaldesa quien añade que la población está formada, como en casi todos los pueblos, por gente mayor.

Vanesa Lobo, al hablar de los rincones más bonitos del pueblo, se refiere al entorno natural diciendo que sus paisajes “son los más bonitos de la provincia de Segovia” pero, añade, que desde un punto de vista turístico “no lo tenemos aún bien encauzado”.

Es una zona que cuenta con un importante número de aves rapaces, que no desmerece ante el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón y, en su explicación, la alcaldesa destaca las rocas tan impresionantes que se observan.

Además, Valle de Tabladillo cuenta con un “microclima” que hace que la temperatura sea más alta allí que en Cantalejo. Lo que permite la existencia y explotación de huertas pues, de hecho, Vanesa Lobo afirma que “esto es como el Valle del Jerte: Nogales, ciruelos, manzanos…” aunque este año, las últimas heladas “ya se han cargado los nogales”, porque el hielo “pilló” a los primeros brotes y…

Vanesa Lobo, llegó a la alcaldía del Ayuntamiento de Valle de Tabladillo cuando la alcaldesa anterior dimitió, eso ocurrió en diciembre del pasado año. Entre las obras que desde el Ayuntamiento se van a poner en marcha, Lobo comentaba que ahora van a arreglar la Calle Real del pueblo, va a ser adoquinada pero, al llevar tan poco tiempo, aún no ha decidido cuales serán los próximos objetivos.

Dónde dormir

La localidad de Valle de Tabladillo, ofrece varias posibilidades a la hora de disfrutar de su tranquilidad y de sus paisajes.

Podemos elegir entre las casas rurales o los apartamentos turísticos. Como casa rural, tenemos “La Casa del Cañuelo”, con capacidad para 6 personas. Dispone de terraza, chimenea, bañera de hidromasaje y acceso a internet.

La Casa del Cañuelo es un edificio de nueva construcción, realizado en piedra y madera, al más puro estilo de la zona. Ha sido construida en dos alturas y, se encuentra ubicada junto al Parque Natural de las Hoces del Río Duratón.

Las casas rurales “La Fuentona” y “El Vallecillo”, con capacidad para 7 y 8 personas, respectivamente. Dispones de jardín, barbacoa, chimenea, bañera de hidromasaje y acceso a internet.

También son de reciente construcción y, por lo tanto todo está en perfecto estado. Las dos casas pueden alquilarse de forma conjunta o por separado.
Y, los apartamentos “Dulce Encanto del Valle”, que se dividen en “El Nogal” y, “El Almendro”, con capacidad para 6 y 8 personas, respectivamente. Disponen de jardín, barbacoa, chimenea y, acceso a internet.

Son dos apartamentos que permiten huir del ruido y las prisas de la gran ciudad y alcanzar la paz que proporcionan una fauna y una flora, difíciles de igualar. Estos apartamentos disponen de servicio de comidas bajo petición.

dónde comer. En la localidad de Valle de Tabladillo existen dos bares-restaurantes, en los que se puede disfrutar de la rica gastronomía de la zona y de la provincia. Bar restaurante Zacarías ofrece asados en hornos de leña: Codero, cochinillo y comidas caseras. También preparan asados para llevar, por encargo.

Otro establecimiento es el bar-restaurante La Cantina, especializado en asados y cocina tradicional.

Por otro lado, la distancia que separa Valle de Tabladillo de una localidad con fama por sus buenos asados de cordero, Sepúlveda, es de 15,5 Km. Esta circunstancia hace que Valle de Tabladillo, sea un lugar único en la provincia de Segovia, en la que se encuentra arte, naturaleza y gastronomía.

Receta

Se llaman Lidia y Felisa, nacieron y viven en Valle de Tabladillo y son primas de la alcaldesa, Vanesa Lobo. Ellas, cercanas a la tradición en los fogones, nos han dejado una receta fácil y tradicional: Magdalenas.

Ingredientes: 12 huevos, 1 kg de azúcar, 1kg de harina, 1 litro de aceite, la cáscara de 1 limón, 1 sobre de levadura royal y un poco de leche.
Modo de prepararlo: se baten los huevos con el azúcar hasta que el resultado doble el volumen. Después se van añadiendo todos los ingredientes y se siguen batiendo para formar una masa uniforme y ligera.

La masa se va poniendo en moldes de magdalenas y se introducen en el horno, previamente calentado a 230 grados, durante 15 minutos. Cuando estén preparadas, se puede añadir azúcar glass por encima.