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En mitad de una balacera de acometidas ‘antis’ y de un hilo que se va deshilachando en las mesas de los políticos, la tauromaquia clama a la unión de los diferentes sectores. Una aleación, que durante años intentó sentar sus cimientos, pero no logró conjugar el interés común por encima del particular. Ahora parece que el vínculo de los estamentos va tomando solidez con la aparición de la Fundación del Toro de Lidia (FTL), creada en 2015, y el apoyo de corporaciones de proyección mundial como el Observatorio Francés de las Culturas Taurinas, la Asociación Internacional de Tauromaquia (AIT) o la Federación Portuguesa ProToiro. Los cuatro soportes se dieron cita esta mañana, en la iglesia de San Juan de los Caballeros de Segovia, en la XXIII Jornadas Taurinas de Castilla y León, en la mesa redonda que llevó por título ‘la dimensión internacional de la tauromaquia’, con el objetivo de blindar su estructura y vertebrar los distintos vectores que aúna.

Los encargados de desgranar los puntos sobre los que se teje el futuro fueron, en este orden de intervención, Helder Milheiro, secretario general de ProToiro; Borja Cardelús, director de la FTL; François Zumbiehl, escritor, antropólogo y vicepresidente del Observatorio Francés; William Cárdenas, presidente de la AIT; y Ana Alvarado, cronista taurina, profesora y socia del Club Taurino de Londres. El acto fue inaugurado por el secretario general de la Consejería de Cultura y Turismo, José Rodríguez, y moderado por Antonio Petit, director de Taurología.com.

Milheiro: “El mundo del toro necesita cambios internos”

Milheiro descorchó el turno de intervenciones con un discurso abierto a los nuevos tiempos y repasó la estrategia que sigue Portugal: “El mundo del toro necesita cambios internos. Si cualquier sector no evoluciona, no tendrá supervivencia en el futuro. Uno de los problemas que tiene la fiesta es el agotamiento de gestión en sus distintas áreas. Hemos empezado a dar soporte a los profesionales desde el plano comunicativo para promocionar el valor social de la tauromaquia. Comunicar en la época que vivimos es determinante. Por ello, pretendemos abrir la marca de los toros al público en general y en 2016 creamos ‘Touradas’ con el claim ‘vive tu pasión’ y una imagen adaptada a la actualidad”.

Cardelús apuntaló el trabajo y los pilares sobre los que camina la FTL: “Somos un movimiento social recién nacido, aunque no tenemos más remedio que correr. En dos años y medio hemos conseguido un principio de unidad, que va más allá de los profesionales. Además, estamos marcando un territorio en la línea del respeto y la sociedad ya sabe que no todo vale a la hora de meterse con el mundo taurino. Por otro lado, estamos desarrollando estudios para desacreditar ciertas informaciones falsas; y en cuanto al plan estratégico que hemos hecho nos ha llevado más de un año, rodeándonos de gente cualificada. Queremos recuperar una red civil a través de un discurso coherente para no quedar desarbolados ante preguntas incómodas. Otros de los puntos en los que trabajamos es la cooperación internacional y recuperación de plazas para novilladas”.

La ejemplar Francia taurina tomó voz con Zumbiehl, quien reconoció: “En 2011 logramos hacer de las corridas patrimonio cultural inmaterial, cumpliendo las cinco funciones que pide la Unesco. Fue el resultado de un proceso científico poniendo en clave que cada región debe defender su excepción cultural. El tratado europeo ampara que hay que respetar a los animales, pero siempre teniendo en cuenta la diversidad cultural de cada lugar. Lo que distingue a la afición francesa es que los aficionados se han apropiado de la organización de los festejos. Hay una consulta permanente a las peñas, constituyendo una comisión taurina para que elijan los carteles”.

El venezolano Cárdenas, pregonero de las fiestas de Cuéllar en 2014, abordó el tema desde el plano legislativo, con tono pasional: “Estamos avanzando y vamos a ganar esta batalla. No va a ser fácil. Es una guerra muy larga. Nosotros comenzamos en el año 2000 cuando nos alarmamos del número de ciudades que se hacían antitaurinas en Cataluña. Esa preocupación nos dio aliento y pusimos la primera piedra. Escogimos el camino legislativo para blindar los toros y ahora estamos respaldados por tres leyes”.

El broche a las ponencias corrió a cargo de Alvarado, quien subrayó la repercusión y el impacto de la tauromaquia fuera de las fronteras de España: “Tenemos muchos clubes taurinos por todo el mundo como el de Londres que lleva 60 años. Muchos de sus miembros han estudiado en Oxford y allí también defienden lo nuestro. Se reúnen una vez al mes y vienen tanto a las ferias, empezando por la de Olivenza, como a los festejos populares”.