Voluntarios e internos posan tras la jornada de clausura /EL ADELANTADO
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Cada año, desde hace trece, El Taller de Acuarela del centro penitenciario Segovia pone fin a sus actividades de una manera diferente. Esta vez la pintura, la música y la poesía se han fusionado, y el resultado ha sido  todo un espectáculo;  y un gustazo compartir esta experiencia con los 10 internos participantes del taller.

Nieves González, monitora voluntaria del taller, explica que este año se ha clausurado con  una especial dedicatoria al educador del centro Jesús Hernández, que este año se jubila tras 37 años de trabajo  de integración con los internos. Así, señala que  Jesús “nunca ha perdido el entusiasmo por su trabajo y nos lo ha transmitido a todo los que hemos tenido la suerte de colaborar con él”.

En la clausura participó la oboísta María Arias, que interpretó una adaptación de “Tonada de Luna Llena”, mientras que el acuarelista Frutos Casado de Lucas pintaba inspirado por la música dando rienda suelta a sus pinceles con los colores complementarios naranja y azul.

Por su parte, Andrés Sánchez “Andrelo” estaba esperando con su máquina de escribir a que llegara su momento. Cada interno y todos los que acompañábamos hemos dicho palabras sueltas con las que él ha hecho dos poemas leídos en el momento, uno regalo de jubilación para Jesús y el otro ya puesto en la pared del aula del taller.

El maestro Casado de Lucas  ha terminado su cuadro cuando todavía estábamos saboreando la sensibilidad de María y la creatividad de Andrelo. Al quitar la cinta carrocera de los bordes  del papel descubrimos un cuadro luminoso, transparente y con mucho ritmo.

La tarde termina con un refresco ofrecido por Cruz Roja y unos dulces hechos por internos para la ocasión. Todos tenemos ganas de charlar y expresar lo que hemos vivido.

Después de tantos años como monitora voluntaria de este taller, Nieves González destaca la fuerza que tiene la acuarela “para transmitir emociones y hacernos desconcertar de todo lo que nos rodea mientras pintamos”. “Esta tarde de lujo lo ha descrito muy bien uno de los internos: “Gracias. Hoy nos habéis quitado un día de condena” . Creo que esta frase lo resume todo”, concluye  la monitora.