Un corto viaje al canal del Acueducto

La actividad organizada por Turismo de Segovia para contemplar el monumento desde 17 metros de altura despierta el interés de decenas de personas

En la curva de la plaza de Día Sanz y bajo una ligera llovizna, una plataforma elevadora de tijera, convertida en nave turística, transportaba a segovianos y visitantes al canal del Acueducto, un corto viaje para descubrir “otra perspectiva” del monumento pero sobre todo una mirada diferente a este puente de asombrosa arquería de granito y de paso a la ciudad.
La iniciativa recibía el nombre de ‘El Acueducto desde las alturas’ y suscitó la curiosidad, por ejemplo, de segovianos como Adolfo y Mari Carmen, que quisieron conocer el canal por donde transcurría el agua para abastecer a la parte alta de la ciudad y, aunque satisfechos con la experiencia, lamentaban que lo desapacible del día les hubiera privado de la vista de algunos barrios más alejados y de la Sierra de Guadarrama desde los 17 metros que anunciaba Turismo en su información sobre las II Jornadas Acueducto de Segovia, de la que formaba parte la propuesta.
Otra pareja de intrépidos visitantes a las alturas del monumento romano, Cristina y Alberto, se enteraron “por internet, sobre todo en redes sociales” de esta novedosa oferta, y no quisieron perderse la oportunidad “de ver otro Acueducto y, sobre todo, Segovia desde una buena altura”.
“Tiene su punto poder ver todo el centro histórico, con la Catedral, pero también la Piedad, el Hospital y hasta el Terminillo y una parte de las arcadas superiores del patio del acuartelamiento de San Francisco”, comentaban encantados con la experiencia.
Nieves es una profesora que trabaja en Segovia pero, sin embargo, fue su hermana, que reside en Talavera de la Reina, quien le avisó de esta posibilidad “porque lo había visto en Facebook”, según explicaba ayer después de bajar de la plataforma. Asegura que le encantan los monumentos y no dudó en apuntarse a contemplar el Acueducto desde arriba, una vista “magnífica”, aseguraba, al tiempo que anima a quienes estén dudosos cuando se presente otra ocasión. Eso sí, advierte de que algunos de los visitantes “han pasado un poco de miedo porque la plataforma se mueve un poco”.
Precisamente, la empresa municipal de Turismo tuvo que variar el plan previsto para evitar que la plataforma se moviera demasiado, reduciendo el número de personas desde siete, que era la cifra inicialmente programada, a cuatro como máximo.
Precisamente Alejandro González, otro de los participantes, señalaba la dificultad para acceder a la plataforma y bajar de ella “porque está mojado y resbala”. La iniciativa alimentó su curiosidad pero una vez transcurrido los diez o quince minutos de la experiencia comentaba que, en su opinión, sería más atractiva si la plataforma se colocara más separada del Acueducto “porque casi te meten dentro del canal”, aseguraba.
Reconocía este segoviano que el tiempo tampoco había acompañado, por la lluvia y la neblina, y aprovechaba para afirmar que el monumento, que es símbolo de la ciudad, “está muy maltratado”. Como ejemplo, la propia empresa de alquiler de la plataforma había dejado unas vallas apoyadas en los pilares.
En general, las decenas de personas que visitaron ‘El Acueducto desde las alturas’, entre las once de la mañana y la una menos cuarto de la tarde, y de tres a siete de la tarde, en pases de unos quince minutos, consideraron interesante la experiencia y Turismo de Segovia anuncia que la repetirá al menos una vez al año.
FuenteGonzalo Ayuso  SEGOVIA
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