Un momento del pasacalles que protagonizaron ayer por la tarde en el centro de Segovia bandas que participan este año en el Festival de Música de Calle FEMUKA. / Kamarero
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San Pedro es el día grande de las fiestas de Segovia y este año además la ciudad celebra dos efemérides destacadas, el 50 aniversario de la fundación del grupo de folk Nuevo Mester de Juglaría y el 40º de La Tajada de San Andrés, una simpática iniciativa del barrio del mismo nombre. Por supuesto, no faltarán los fuegos artificiales desde los Altos de la Piedad, las dianas y pasacalles con dulzainas y tamboriles anunciando la fiesta y la corrida de toros en uno de los cosos más antiguos de España. Pero, sin duda, si por algo merece la pena salir a la calle el día de San Pedro en Segovia es por ver moverse y bailar a los venerables gigantones y cabezudos, de lo más tradicional para disfrute de paisanos y turistas orientales.

Los del Mester están que se salen este año, no paran, con una gira que ni los Stones en sus buenos tiempos. Profetas en su tierra, los segovianos volverán a llenar el Azoguejo desde las diez de la noche para conmemorar cincuenta años de dedicación a la música tradicional.

En abril sus componentes recibieron el nombramiento de Hijos Predilectos de la Ciudad, y en el caso de Llanos Monreal, natural de Albacete, el de Hija Adoptiva. La Plaza Mayor fue escenario de ese homenaje en el que participaron otros grupos de folk y se puede decir que ya avanzaron un poco de lo que podrá escucharse esta noche. También estuvieron en la misma plaza el 12 de mayo para la celebración que con motivo del Día de la Danza organizó La Esteva. Pero con el Mester nunca es suficiente y al menos una vez al año se reclama su presencia en un concierto largo y animado.

A falta de peñas, las fiestas de Segovia tienen a un colectivo que lleva cuarenta años dando de comer y beber al personal desde la plaza de la Merced, en el barrio de San Andrés, hasta la Plaza Mayor, Calle Real… La Tajada de San Andrés es la alegría montada en carroza y sus integrantes son como semidioses bendiciendo a cuantos se topan con ellos con chorizo, queso, jamón, acompañado todo de buen pan blanco de Segovia y a ritmo de charanga.

Los gigantones de Segovia, y los cabezudos acompañantes, tienen mucha historia, pues se sabe que antecesores de los actuales tenían cierto protagonismo en el siglo XVI durante la procesión del Corpus Christi. Es a partir del último cuarto del siglo XIX cuando comienzan a aparecer también en las fiestas de la ciudad, coincidiendo con la feria de ganados. Ya desde el siglo XX la comparsa está compuesta por ocho gigantes pequeños y dos de mayor tamaño. Los primeros se corresponden con distintos perfiles geográficos: africanos, asiáticos, americanos y oceánicos. El continente europeo está representado por el Alcalde (Frutos) y la Alcaldesa (Fuencisla), ataviados con el traje típico.

La Plaza Mayor será escenario desde las 13 horas de un concierto de Unión Musical Segoviana, dirigida por Francisco Cabanillas, que incluirá la interpretación del Himno a Segovia, interpretado por cuantos segovianos quieran y en presencia de la alcaldesa Clara Luquero y del alcalde mayor de las fiestas, Hugo González, con el resto de representantes de los barrios y del Hogar Centro.

Música para todos los gustos

Ayer viernes la música fue de nuevo protagonista con el concierto de Blas Cantó y un pasacalles desde el Azoguejo a San Martín dentro del Festival de Música de Calle FEMUKA, que luego ofreció un espectáculo con varias bandas. En uno de los patios renovados de San José hubo música clásica y en la Sala San Nicolás el Taller Municipal de Teatro puso en escena ‘Momo’.