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El frío y la lluvia fueron la causa o la excusa para que el ‘entierro de la sardina’ que pone el punto final al carnaval contara ayer con una casi testimonial presencia de las comparsas segovianas, que tampoco se vieron arropadas por la participación de los segovianos. El regreso a la actividad escolar tras el ‘minipuente’ de las fiestas dejó en casa a los segovianos, a los que el mal tiempo –propio de estas fechas, por supuesto- tampoco animó demasiado a salir a la calle.

En la plaza de San Martín y precedidos por los dulzaineros de la Escuela de Dulzainas de Segovia, las comparsas se dieron cita para iniciar el luctuoso recorrido hasta la Plaza Mayor. Crespones y velos negros dejaron patente la tristeza de las agrupaciones carnavaleras, que llevaron sus respectivas sardinas a la hoguera en un ambiente de divertido luto.

Al  llegar a la Plaza Mayor, cada una de las comparsas entregó su sardina a la hoguera para cumplir la tradición y dar así paso al inicio del reinado de Doña Cuaresma en los próximos 40 días.  Cerca de la hoguera, se escenificó el ‘combate de Don Carnal y Doña Cuaresma’ que el Arcipreste de Hita inmortalizó en el ‘Libro del Buen Amor, que interpretaron el Taller Municipal de Teatro y el grupo ‘Os Batucones’.

De resultas del combate llegará una mínima tregua concedida por Doña Cuaresma el Domingo de Piñata, en el que las comparsas tendrán la última ocasión de exhibirse ante los segovianos. En este día, el Ayuntamiento hará entrega de los premios de los diferentes concursos infantiles –comparsas escolares e infantiles, disfraces, dibujo y premios a las comparsas mejor vestida, más divertida y a la mejor copla carnavalera-.