El via crucis de San José se celebró con grna afluencia de público./M.G.
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Para las cofradías segovianas, contar con una meteorología favorable es el mejor aliado para poder dar rienda suelta al sentimiento y la devoción que sienten por sus imágenes, así como mostrar el esfuerzo que a lo largo de muchos meses de trabajo hacen para demostrarlo. Así, con un poco de frío pero sin la presencia de la lluvia,  las cofradías de San Marcos, San José y Exalumnos Maristas Ademar disfrutaron e hicieron disfrutar de un emotivo Viernes de Dolores con sus respectivas procesiones y actos devocionales.

Con el sol ya casi en el ocaso, las tres cofradías comenzaron casi de forma simultánea sus actividades, programadas para la misma hora. A orillas del Eresma, la cofradía del Santo Cristo de San Marcos celebró su ya tradicional ‘Procesión de las Tres Caídas’, con la hermosa imagen titular de la cofradía pasando por la alameda de La Fuencisla para evocar en un ambiente de oración y recogimiento las tres caídas que el Evangelio relata en el camino de Jesús al Calvario. Las paradas ante el convento de los Carmelitas y el santuario de La Fuencisla unieron el corazón espiritual de la capital con el inicio de los días santos, para concluir en la iglesia de San Marcos donde tuvo lugar el besapies de la imagen.

En la iglesia del Corpus perteneciente al convento de las Madres Clarisas, tuvo lugar el inicio del rezo del ‘Via Matris’ en el que  la Cofradía de Exalumnos Maristas propone y celebra el rezo de la oración que recrea el sufrimiento de la Madre de Dios ante el padecimiento de su hijo. La salida del templo del trono de la imagen de Nuestra Madre María Santísima de las Angustias portada a banzo por los cargadores de la cofradía acompañada por la banda de cornetas y tambores congregó a centenares de personas en el inicio de esta procesión, que llevó a la virgen hasta el Colegio Marista tras completar un intenso recorrido por las calles del centro histórico de la ciudad.

Mientras tanto, las calles y plazas del barrio de San José se transformaban en el escenario de la Pasión a través del Via Crucis que la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad realiza desde hace más de un cuarto de siglo para recrear los hechos más significativos de la muerte de Cristo. Como en años anteriores, vecinos y cofrades ponen lo mejor de sí mismos para  dar vida a los personajes evangélicos y recorrer casi hasta el filo de la medianoche todo el barrio en un ambiente emotivo y devoto.