Un embajador especial

Marc Alexandre Rimond, estudiante de IE University, forma parte del programa Jóvenes Embajadores del Patrimonio Mundial de la OCPM.

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No todos los días un joven de veinte años recibe un título de embajador. Marc Alexandre Rimond no ha estudiado la carrera diplomática ni ha sido designado por un país para representarlo fuera de sus fronteras ni defiende los intereses de ninguna nación desde una lujosa embajada; el nombramiento tiene que ver más con la segunda acepción de “embajador” que aparece en el diccionario de la RAE, la de mensajero o emisario. Y es que Marc es un “mensajero” un tanto especial: es el nuevo Joven Embajador de IE University para Segovia, ciudad que fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985.

Gracias a la colaboración del Ayuntamiento con IE University y en el marco del programa Jóvenes Embajadores del Patrimonio Mundial de la OCPM, Marc relatará su experiencia como estudiante en Segovia, dará a conocer la riqueza del patrimonio local y las actividades culturales de la ciudad en el blog https://jovenesembajadoresdesegovia.com.

En definitiva, la misión de este estudiante francés, que cursa el grado en Política, Derecho y Economía en IE University, será servir de enlace de la ciudad con sus compañeros del campus de Segovia. Además, durante los años que pase en la ciudad castellana, Marc Alexandre difundirá los valores y encantos de la ciudad que lo acoge.

Marc nació en México, aunque posee nacionalidad francesa. Su familia tuvo que trasladarse desde Europa al país azteca por motivos de trabajo. En América es donde ha desarrollado gran parte de su vida. Es curioso comprobar cómo a Marc, que habla en un fino y perfecto castellano, se le escapan expresiones o palabras típicas mexicanas. Es un francés con corazón mexicano, o un mexicano con mentalidad europea, lo mismo da: él se siente ciudadano del mundo.

En Ciudad de México, la capital con casi nueve millones de habitantes sin contar la periferia, Marc estudió en colegios internacionales, lo que le valió para aprender inglés con absoluta fluidez y mezclarse con otros estudiantes internacionales.

El contacto con diversas culturas ha hecho de él un joven con una perspectiva amplia, con una visión global del mundo. “Mi mayor pasión es aprender. Claro que se puede aprender en una clase, pero lo que me gusta es hacerlo sobre todo fuera de ella; soy una persona tranquila y sosegada que me gusta ante todo observar y escuchar, y nunca rechazo un debate con otras personas”, indica para subrayar que “la combinación de academia, experiencia e intercambio de ideas es lo que te hace aprender cada día más”.

Marc se deshace en elogios hacia su familia. “Mis padres sembraron en mí la semilla de la curiosidad y una necesidad absoluta de aprender constantemente”, se sincera. Han sido ellos los que le inculcaron desde muy temprana edad su pasión por viajar y conocer otros lugares del mundo, distintas culturas, diferentes formas de pensar y de afrontar la vida.

JAB

“Hace unos tres años formé parte del programa del Junior Advisory Board (JAB) de IE University; nos trajeron a Segovia, y me enamoré de la ciudad”, relata. El JAB es un comité integrado por estudiantes preuniversitarios seleccionados cada año por IE University entre más de trescientas candidaturas de cincuenta países por su perfil extraordinario, sus méritos académicos y el dominio de distintas disciplinas. El objetivo de ese consejo de talentos, del que Marc formó parte en su octava edición, es recoger su visión actual del mundo académico y plantear posibles mejoras en el ámbito de la educación universitaria.

Aquella primera experiencia en Segovia lo marcó definitivamente. Decidió que quería venir a España y estudiar en el campus de IE University. “Estoy enamorado de Segovia, no solo de sus paisajes y monumentos, también del ambiente que se respira en esta ciudad, tan diferente de Ciudad de México, una de las urbes más pobladas del mundo”, afirma.

Uno de los grandes objetivos que se ha marcado es “romper esa burbuja en la que viven muchos estudiantes de IE”. Según Marc, hay alumnos que solo se relacionan con otros de su país o de su clase, les cuesta salir del campus y mezclarse con la población local.

En su nueva faceta como embajador, su deseo es “acercar Segovia a la universidad, y que los estudiantes interrelacionen más con la ciudad”. En su opinión, hay compañeros que se pierden muchas cosas que ofrece Segovia, sobre todo desde el punto de vista cultural. “A mí, por ejemplo, me encanta conversar con los taxistas en el trayecto hacia el AVE; en ocasiones aprendo mucho de esta ciudad en esas charlas de diez minutos”, confiesa Marc, que se siente plenamente integrado en el ambiente local.

Marc sabe que publicar su experiencia en el blog de los jóvenes embajadores no va a ser una tarea fácil. Para lograrlo, el joven estudiante francés cuenta con el respaldo del ayuntamiento y del vicerrectorado de estudiantes de IE. “Siento esa pasión que las personas que trabajan en Turismo o en la universidad ponen en este proyecto, y soy consciente de que cuento con ellos para cualquier cosa que necesite”. Añade que en el blog va a escribir “todo lo que pueda, aunque todo depende del ritmo de vida que lleve, del tiempo que me puedan quitar las horas de estudio o los mismos exámenes”.

En IE University, donde estudia el segundo curso del grado en Política, Derecho y Economía, Marc siente que está cumpliendo su sueño de formarse en aquello que verdaderamente le apasiona. “Siempre quise ser político, y la carrera que ofrece IE es muy completa; además de contar con profesores que son unas eminencias en sus respectivos campos, tengo compañeros en clase de todas las partes del mundo con mucho nivel intelectual y una gran curiosidad; esa competencia y esa combinación de profesores y alumnos en clase, hace que aprendamos mucho”, indica.

Marc quiere ser diplomático en una embajada, aunque lo que le llama la atención ahora es el proceso de construcción europea, por lo que en el futuro le gustaría trabajar en alguna institución ligada a Europa.

“Formar parte del programa Joven Embajador es un placer y, sobre todo, un honor; quiero ayudar a conocer esta ciudad que me ha acogido, y que me da tanto”, concluye.

OCPM

Los jóvenes embajadores de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM), en compensación por esta misión, reciben una ayuda económica de 200 euros y una distinción del Ayuntamiento de Segovia. La ciudad de Segovia es miembro de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM) desde su constitución en Fez un 8 de septiembre de 1993. La OCPM reúne a las ciudades que, como Segovia, están inscritas en la lista del Patrimonio Mundial de UNESCO.