Alumnos de varios institutos de Segovia capital y provincia e integrantes de diferentes agrupaciones segovianas se concentraron ayer ante la Dirección Provincial de Educación de Segovia.
Alumnos de varios institutos de Segovia capital y provincia e integrantes de diferentes agrupaciones segovianas se concentraron ayer ante la Dirección Provincial de Educación de Segovia. / Kamarero
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Casi un centenar de personas —alumnos de varios institutos de la capital y de la provincia, padres, madres, integrantes de varias agrupaciones segovianas y ciudadanos de a pie— se concentraron ayer frente a la Dirección Provincial de Educación de la Junta de Castilla y León en Segovia para denunciar el tratamiento que se está dando al caso de la presunta agresión sexual sufrida por cuatro jóvenes alumnas del IES Peñalara de El Real Sitio de San Ildefonso en el transcurso de un viaje escolar en Lisboa (Portugal).

Entre gritos de ‘No es no’, ‘No es un incidente, es una agresión’ y ‘Nosotras sí os creemos’, la secretaria de la mujer de la Confederación General del Trabajo (CGT) Segovia, María Luz Orta, manifestó la necesidad de que, tanto el equipo directivo del centro granjeño como el consejero de la Presidencia de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, “rectifiquen, tienen que rectificar y pedir disculpas públicamente porque lo que han hecho es muy grave”.

En el acto, un alumno de otro instituto de la capital tomó la palabra para transmitirles a sus compañeras afectadas, y al resto de estudiantes del IES Peñalara, su apoyo señalando, además, la valentía de los mismos “denunciando malas actuaciones del equipo directivo de su instituto”. “Queremos un futuro donde nunca más se culpabilice a las víctimas de las agresiones, donde las instituciones se responsabilicen y hagan un papel digno”, añadió, haciendo referencia a las palabras suscritas por los alumnos del IES Peñalara en su comunicado posterior a una reunión con el equipo directivo del que se desprende que estos citaron “frases hirientes como: Vosotras tenéis muy interiorizado el No es No, pero bien que luego abrís la puerta a las 4.00 de la mañana”. Ante esto, la dirección del centro en un nuevo comunicado remitido a los medios de comunicación desmiente “rotundamente que se hubieran empleado expresiones” como la anteriormente citada.

Un compañero de las víctimas de la agresión quiso poner sobre la mesa la impotencia generada a raíz de que la dirección de su centro culpabilizara de lo ocurrido a las propias alumnas, que no superan los quince años de edad.

Los manifestantes exigieron también la dimisión del consejero y del equipo directivo del instituto granjeño por no llevar a cabo el principio de discreción e intimidad de las víctimas. “Pedimos que deje en paz a las víctimas, ni una palabra más que las cuestione, ni una palabra más que agrave su dolor, ni un gesto más para dejarlas desprotegidas. Pónganse a trabajar con respeto, seriedad y responsabilidad y profesionalidad, es más, aprendan de los tremendos errores que han cometido, rectifiquen y desarrollen planes educativos, sociales y políticos efectivos”, sentenció el alumno de otro instituto segoviano.

Por su parte, los representantes de la Federación de Ampas de Segovia ‘Antonio Machado’ enviaron en la jornada del martes dos escritos, uno dirigido a María Resurección Pascual, directora provincial de Educación de Segovia y un segundo a la atención del consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, exigiendo que se dejen sin efecto las amenazas de sanción a las cuatro jóvenes “por abrir la puerta” esa noche; que especifiquen el protocolo que pusieron en marcha tras el conocimiento de lo ocurrido y, de nuevo, que rectifiquen y pidan disculpas públicas por las informaciones y valoraciones vertidas banalizando los hechos y resaltando el comportamiento de las víctimas.