Tutorial para un buen artillero

La 264 promoción de la Academia de Artillería celebra su 40 aniversario en un emotivo acto militar en el que refrenda su compromiso con el arma.

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Al amplio currículo de asignaturas que los alumnos de la Academia de Artillería deben afrontar durante el curso, los futuros oficiales y suboficiales del arma tienen la fortuna de añadir la posibilidad de completar su formación con tutoriales que concentran en ocasiones hasta 1.500 años de experiencia artillera y militar.

El patio de órdenes del acuartelamiento de San Francisco se transforma periódicamente en un aula más del centro cuando las veteranas promociones artilleras regresan a Segovia para conmemorar su aniversario y sus integrantes ofrecen al relevo generacional el ejemplo de varias décadas de servicio y trabajo en las fuerzas Armadas. Ayer fue el turno de la 264 promoción de la Academia de Artillería, que en 1975 iniciaba su carrera militar y que 40 años después regresaba al hogar para el reencuentro de los antiguos compañeros de promoción, en su mayoría aún vinculados al Ejército como coroneles o generales.

En representación de la promoción, el general Ricardo Sotomayor —exdirector de la Academia de Artillería— se dirigió a sus compañeros y a la formación de alumnos que participó en el acto militar para exponer su visión de la vida castrense, cuya carrera “no es una mera yuxtaposición de asignaturas que traen consigo el empleo de teniente o sargento, sino que proporciona un conocimiento intangible que se adquiere con todo tipo de experiencias que se van sucediendo a lo largo de las 24 horas del día desde el inicio hasta el fin del curso”.

Estas “pequeñas vivencias”, en palabras del general Sotomayor acumulan la experiencia de una vida militar que “no solo tiene momentos buenos”, y que proporciona a quien la vive el “orgullo de haber trabajado todos estos años por el bien de España”.

El coronel Javier Alonso, director de la Academia de Artillería, agradeció la presencia de la promoción homenajeada en el centro, y señaló que este acto sirve para “hacer pensar que hay cosas que nos superan, pero que dan sentido a nuestra vida”. Además, manifestó que sus integrantes “tienen que sentirse satisfechos del deber cumplido y el orgullo de no haber defraudado la confianza de nadie”.

El paso por el estandarte de la Academia de los integrantes de la promoción, y de las esposas y familiares de los militares —entre quienes se encontraba la viuda del general Rafael Vaquero, fallecido hace escasos días— puso el brillante colofón al acto, que concluyó con el desfile de la formación de alumnos ante los integrantes de la promoción.