Titirimundi se acerca a El Adelantado

El ritmo de venta de entradas es muy bueno y “hay un enorme interés” en toda España

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A falta de pocos días para el inicio de Titirimundi, que se inaugurará el próximo viernes 8 de mayo, algunos títeres y titiriteros se encuentran ya en la ciudad y recorriendo desde el pasado ‘puente’ del 1º de mayo pueblos de la provincia y ciudades del resto de Castilla y León. El director del festival, Julio Michel, ha querido que los componentes de dos de las compañías clásicas, la checa Vita Marcîk y Titiriteros de Binéfar, conozcan las instalaciones de EL ADELANTADO DE SEGOVIA.

El director del diario, Jesús Martínez, ha actuado de anfitrión y los títeres han demostrado que su magia puede alcanzar cualquier rincón, incluso la redacción o la hemeroteca de un periódico.

Michel parece cargado de razón cuando afirma que sería digno de estudiar como Titirimundi en Segovia “es todo un fenómeno que moviliza al público segoviano pero que atrae a masas del exterior de la ciudad, mientras en otras ciudades de Castilla los espectáculos de títeres funcionan pero no al mismo nivel”.

“Es cierto que los años de trabajo son importantes pero está claro que una buena promoción y, sobre todo, una información reiterada, continua, es importantísimo. En otras ciudades el festival no tiene el tratamiento adecuado, funciona de otra manera”, añade el director de Titirimundi.

El ritmo de venta de entradas para los espectáculos de pago y para los patios va “muy bien”, según Michel, que admite que ya están agotadas al menos para el espectáculo que presentará el Circo Invisible en el Teatro Juan Bravo.

El engranaje del festival está prácticamente a pleno rendimiento, todo está dispuesto para subir el telón en Segovia capital y Julio Michel asegura que, si el tiempo acompaña, “puedo asegurar que va a ser un festival excepcional porque los espectáculos son muy buenos y el público está deseando ya acercarse a verlos; ya se nota una gran inquietud, la gente está deseando que empiece”.

Junto a Michel, el núcleo de la organización de Titirimundi lo forma un equipo de otras doce personas pero, además, durante su desarrollo el festival contará este año con más de un centenar de voluntarios, en su mayoría estudiantes en Segovia procedentes de otros lugares.

Una iniciativa novedosa ha sido que componentes de dos compañías —Atelier 313 y Academia Nacional de Teatro y Cine de Sofía— jóvenes estudiantes, residan con familias segovianas. “Nos parecía una buena fórmula integrarles o hacerles vivir el festival desde dentro de la sociedad segoviana, que se fundieran realmente con ella. Se trata de jóvenes que viven durante el festival en casas de otros jóvenes; es una experiencia muy interesante, muy rica, que repetiremos siempre que traigamos estudiantes”, señala Michel. Otra de las novedades para el funcionamiento interno del festival es que, a diario, durante el mismo, el Restaurante Jose, de la Plaza Mayor, dará de comer y cenar a unos 150 titiriteros.

La repercusión de Titirimundi, después de más de dos décadas de historia es tal que el pasado fin de semana, por ejemplo, un diario de tirada nacional como El País le dedicaba dos páginas, una en el suplemento cultural, ‘Babelia’, y otra en el de viajes, ‘Viajar’.

Además, el responsable del festival sostiene que “puedo afirmar que hay gente de toda España que se coge vacaciones para poder venir a Titirimundi desde Cataluña, Valencia, País Vasco, Andalucía, Galicia…”.

Las dos compañías que han visitado EL ADELANTADO han comprobado ya este año el calor del público de la provincia de Segovia. Titiriteros de Binéfar han actuado en Valverde del Majano y San Cristóbal de Segovia, y Vita Marcîk en Navafría y Parque Robledo y, dentro de la iniciativa de Caja Segovia ‘Títeres para todos’, en dos de las localidades más pequeñas, Fuentepiñel y Valdevacas y El Guijar.

Desde la primera, Paco Paricio, hace hincapié en que Titirimundi es la “referencia” para cualquier titiritero, debido “a una sensibilidad muy especial de su director, que también es titiritero”. Han comprobado también que este año la gente tiene ganas de títeres. La acogida en Valverde fue excelente e incluso fueron invitados a visitar la Casa de la Música, dedicada al folclorista Agapito Marazuela, una figura que tuvo mucho que ver en la reivindicación de la dulzaina, instrumento que la compañía oscense utiliza en uno de sus espectáculos.

Paricio, además, se ha encontrado a su llegada a Segovia con que ha pasado a formar parte de la música popular gracias al disco que el Nuevo Mester de Juglaría, con textos de Ignacio Sanz, ha dedicado a Titirimundi. “Está feliz y dice ya tengo canción como los toreros”, comenta Michel.

Por su parte, los checos Vita Marcîk y Pave Smîd son casi fijos del festival desde el año 2000 y afirman que la ciudad de Segovia es un escenario “magnífico”.

Seguro que el viernes Julio Michel, al levantarse, mirará hacia el cielo, como los agricultores, porque “la lluvia desluce muchísimo. Yo confío en que no tengamos la mala suerte del año pasado, aunque raro es el año que no llueve y sí, preocupa la meteorología porque el festival implica un gran esfuerzo, mucha ilusión y dinero invertido”.