Antonio Horcajo Matesanz.
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«Teniendo a un médico como Teófilo Hernando en Segovia, parece mentira que el hospital se llame simplemente Hospital General»

Hablamos mientras me muestra recortes de El Adelantado de Segovia del año 1956: “El Sr. Horcajo Matesanz, nombrado Cronista Oficial de la Villa de Riaza, 16 de diciembre de 1956. El oficio del nombramiento lo tengo en casa… En algún lugar. Ya entonces la prensa lo recogía, cuando muchos de los cronistas actuales no habían nacido”.

Antonio Horcajo tiene una vida intensa a sus 88 años pues, desde siempre, ha sido hombre de estar “poco quieto” y de “tocar muchos palos”. Desde las organizaciones empresariales, fue uno de los fundadores de CEOE, hasta su participación en la política como concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Hoy sigue “al pie del cañón” presidiendo el Centro Segoviano en Madrid y, todo esto, sin dejar de investigar la historia de Riaza, preciosa localidad segoviana de la que es Cronista Oficial desde 1956, lo que le hace que, entre los más de trescientos cronistas que se reparten por España, sea uno de los más antiguos, conocidos y queridos.

Antonio Horcajo lleva, como es evidente, muy a gala el ser segoviano y, desde 2013, además, es Hijo predilecto de la Ciudad de Segovia… Durante la conversación me dice: “Yo hablo mucho, luego tu coges lo que quieras…” Pues… dicho y hecho.

— ¿Cómo fue el principio? ¿Cómo llegó Antonio Horcajo a ser Cronista de Riaza?
— Mi nombramiento es del año 1957, por acuerdo Plenario del Ayuntamiento de Riaza, siendo alcalde don Valentín Gil. Por lo tanto, soy uno de los cronistas más antiguos de la provincia de Segovia.

Yo venía, desde hacía años, escribiendo cosas de Riaza, de tipo curioso. Al Ayuntamiento les dije que había encontrado una carta que podía ser histórica, un correo entre una familia de Riaza y otra de Boceguillas, porque había una boda de por medio y, hablaban de las arras… Era una carta del siglo XIX, de cuando no había ni sellos de correos, eran cartas que se enviaban de un pueblo a otro… Y, después descubrí la riqueza del Archivo de Riaza, que es uno de los mejores archivos municipales de España, riquísimo en documentos y muy bien organizado.

En el Ayuntamiento de Riaza hay una preocupación por los asuntos culturales muy importante. Andrea Rico, la alcaldesa, a todo lo cultural le ha dado mucha importancia porque la zona de Riaza tiene una historia muy importante. Además, la localidad tiene un concejal de Cultura, José María Gonzalo, que es profesor de instituto y, un hombre muy eficaz y gran organizador de actos culturales y, de la cultura más avanzada.

Riaza ha tomado mucha preponderancia con conciertos de verano, que antes no se daban, también con actividades culturales como las visitas a los Pueblos Negros, al Hayedo de la Quesera… Los parajes se han convertido en un motivo de conocimiento de la tierra, pero también de sus tradiciones y su grandeza paisajística.
Visitar pueblos como el Muyo, llenos de sabor, que antes no han tenido trayectoria pero hoy se han convertido en una reliquia de siglos y los están cuidando muy bien… Aparte de esto, la historia que conozco de Riaza, en la que me “metí” muy a fondo hace muchos años, los pleitos entre Riaza y Sepúlveda…, entre estos pueblos ha habido luchas seculares… Sí, Segovia es tierra de cronistas.

— Lugares donde la historia tiene mucha importancia…
— Claro. Y sobre todo porque sacas cosas nuevas. Sobre Riaza estoy estudiando dos cosas, una de ellas es la crónica del desarrollo de la Guerra Civil, cuando Riaza era Hospital de Sangre del Frente de Somosierra. Es una historia que no se ha recogido bien y que hay que meterse en ella. Afortunadamente hay mucha documentación en las hemerotecas. El otro asunto es, y ya lo he hablado con la alcaldesa y con el concejal de Cultura, el escudo de Riaza.

El motivo de este último estudio es, que en el magnífico edificio del Ayuntamiento de Riaza, en su maravillosa Plaza Mayor porticada, ejemplo de plaza castellana, de viviendas de arquitectura tradicional con un reflejo hacia la Sierra increíble, en el Ayuntamiento, como te digo, hay un escudo con una trucha pero, en el escudo de la Diputación de Segovia, aparecen dos truchas ¿Quién tiene razón? Porque en uno hay dos y en el otro, solo una.

Y me interesa mucho también, lo que no está muy estudiado, acaso porque no era un tema grato o, por lo que fuera: La Guerra Civil. La verdad de lo que fue Riaza durante este periodo, teniendo cerca parte del frente, la frontera… Es muy interesante. También lo es la vinculación histórica de Riaza con Sepúlveda, con Ayllón, y los celos entre los municipios que siempre han dejado huella.

Luego, también estoy pendiente de preparar algo con el conjunto de los Cronistas Oficiales de Segovia. Estoy pensando en hacer una especie de Concejo Abierto, de todos los cronistas, para intercambiar ideas. Yo los reúno, en una comida anual, en el Centro Segoviano en Madrid. Así seguimos el camino de otras provincias como por ejemplo, para mí, los que están muy bien organizados como Cronistas Oficiales son, los del Reino de Valencia, los de Murcia y, en Andalucía, los de alguna provincia como Córdoba, que tiene a Joaquín Criado, que ha sido Presidente de RAECO (Asociación de Cronistas Oficiales) mucho tiempo y, la verdad es que hemos tenido congresos organizados por ellos, muy interesantes.

Como ya es sabido, cada año se organiza un Congreso Nacional de Cronistas. Yo organicé un Congreso Nacional en Segovia en el que, como siempre, presentamos ponencias. Estos congresos nos permiten conocernos entre nosotros, conocer la tierra de los demás, tratar con las autoridades, valorar la figura del cronista… Cuando hice el Congreso de Segovia, quedó una placa de piedra, que está dedicada al Marqués de Lozoya, que había sido el último Cronista Oficial de Segovia hasta que nombraron a Antonio Ruíz, en el portal de la Casa de Lozoya.

En Segovia, los Cronistas Oficiales siempre han tenido mucha tradición: Ildefonso Rodríguez, Carlos de Lecea, Diego de Colmenares… Pero, en la provincia, no tanto.

— ¿Cómo es el cronista como investigador?
— El Cronista Oficial, hasta ahora, ha sido un investigador muy personal porque investiga sobre un lugar concreto, sobre temas que él elige o que cree que son importantes. No hay una escuela de Cronistas Oficiales, la investigación se realiza en base a lo que pueda surgir en un momento determinado o que al Ayuntamiento, o alguna institución, le interese y pida algo concreto.
Ser cronista es un honor. Pero es un honor no remunerado y con mucho trabajo o, con el trabajo que cada uno se quiere imponer, depende del momento. No es lo mismo ser Cronista Oficial de un Ayuntamiento hoy que hace 50 años. Los Ayuntamientos se han dado cuenta de la importancia de los cronistas. Tengo mucha relación con cronistas de toda España, una de las ventajas que tiene es que nos conocemos todos. Por eso se creó la Asociación de Cronistas, a cuyas reuniones y asambleas, acudíamos solo nueve, “en un taxi, cabíamos todos”. Hoy, afortunadamente somos más de trescientos.

RAECO es la asociación que recoge a todos los Cronistas Oficiales de España, hicimos al rey emérito, Juan Carlos I, Socio Protector y Presidente Honorario. Ahora lo es Su Majestad Felipe VI y, eso facilita el contacto con las instituciones porque el cronista en sí, como no es de carrera, no tiene presupuesto para realizar su función salvo si el Ayuntamiento le pide que investigue un tema en concreto y, entonces se le facilitan los medios para realizar su trabajo.

En Segovia, no sé si se sabe que el Cronista Oficial de la Provincia es la Real Academia de Historia de San Quirce, Cronista Oficial, con nombramiento… ¿Qué quiere decir eso? Pues, que debe ser consultado, por los diferentes municipios, sobre todo los que no tienen cronista, cuando quieren hacer algo, en lo que exista “alguna duda urbanística, histórica…”. Pero, para tomar una decisión, a lo mejor, hay que contar con un antecedente y este, tiene que buscarlo un cronista. Tiene que meterse en archivos, buscar, llenarse de polvo y leer papeles porque, a lo mejor, lo que encuentras es una referencia o, como me ha ocurrido a mí en el Archivo de la Catedral, estás buscando una cosa y aparece otra que llevabas buscando desde hace tiempo y que no habías encontrado.

— Volvamos a Riaza…
— En Riaza era una Villa de Hombres Libres, a pesar de que don Álvaro de Luna tuvo una gran influencia. Hay que tener en cuenta que Riaza no es Comunidad de Villa y Tierra, no lo ha sido nunca. En una Comunidad hay incidencias, que tienen obligaciones y derechos. Por ejemplo, una Comunidad en la que existe una explotación de bienes comunales. El cronista tiene que estar en los diferentes municipios, ayudándolos, asesorándolos, recordándolos… si no saben cómo gestionarlo, aunque el secretario suele estar muy puesto en el asunto, el cronista puede elegir el camino para conseguir el mejor aprovechamiento de la leña, o de lo que sea. Todo esto es muy importante para la vida de los municipios.

El cronista debe tener interés en conocer eso porque incide en la vida del momento. Esa es la gran ventaja pero, eso sí, tiene que conocer el antecedente, por ejemplo, en la zona de Riaza tenía mucha importancia el aprovechamiento de las aguas del río. También Riaza ha sido un lugar de aprovechamiento forestal del roble, de sus robledales y, de allí, que en Riaza era muy tradicional hacer carbón vegetal, que luego se vendía en toda España. En Riaza, además, hubo una fábrica de alfileres, que fue muy importante, fundada por un francés… y, hubo una fábrica de chocolate y de bombones, que eran muy apreciados en su momento.

— Pero de Riaza, también es muy destacable su entorno…
— Entre lo que se llama el “Sanguijolero”, en Riaza y, la carretera de desviación a Cerezo, había una explanada grande, con matojos, hasta que, un ingeniero de Montes de Segovia, quiso desbrozar de matojos y raíces este lugar para convertirlo en un gran prado para pastar ganado pues, el ganado vacuno de Riaza tiene mucha fama porque la situación de Riaza hace que la carne sea excepcional.

Aquello no cuajó bien, Riaza tenía uno de los lugares más espléndidos de la provincia de Segovia, lo que llamábamos “El Rasero”, que ahora lo han convertido en parque infantil, aunque a mí me gustaba más cuando estaba con la ermita, el frontón, las cruces… Allí se ponían las eras cuando se trillaba…

En “El Rasero”, era una delicia ver pasear y jugar a los jóvenes… un lugar ideal porque está en un alto y, al caer la tarde, en verano, las puestas de sol de Riaza, son inigualables pero, se ha construido en ese frente una gasolinera, se hizo un polígono industrial y, se han construido apartamentos, con lo que ha perdido esa perspectiva. Es lo que significa el desarrollo de los pueblos que, en algunos casos, unas cosas vienen para matar a otras.

Parece que la Diputación Provincial va a inaugurar el “Mirador de Piedras Llanas” que, desde el parque recreativo de Hontanares, en la Sierra de Ayllón, permite presenciar un bonito paisaje del Sistema Central Ibérico y, con unos prismáticos, los pueblos rojos y negros. Además, de frente, puedes llegar a ver hasta la Sierra de la Demanda (Burgos) y, a la izquierda, miras hacia Sepúlveda y es increíble… El paisaje de Riaza es excepcional, con un aire sano y puro en una localidad que ha tenido la virtud de conservar la arquitectura tradicional de los balcones corridos y los aleros salientes. Estoy hablando de una Riaza utópica que era cuando tenía las “rieras” por el centro de las calzadas, sobre todo de la calle de Cervantes, que era un lugar espectacular.

— ¿Que nos puede contar de los personajes ilustres que en algún momento han pasado por Riaza?
— Para empezar te voy a hablar de la colonia de García Tapia y los personajes ilustres que vivieron exilados, o no, en Riaza. Don Antonio García Tapia, creador de la Colonia, nació en Ayllón, se casó en Riaza. Allí, creó una Escuela para Médicos Rurales. El doctor Hernando (investigador farmacológico) y García Tapia, eran muy amigos y, entre los dos llevaron allí a gente muy importante. No se puede olvidar que Teófilo Hernando, fue propuesto para ser presidente de la República, algo que él no aceptó pero, en cambio, sí aceptó ser presidente de la Junta Superior de Estudios, que es la que hizo posible que Agapíto Marazuela, optara al Premio Nacional de Folclore.

El doctor García Tapia, tiene hecho un monumento muy bonito por Emiliano Barral. El doctor Hernando, fue apartado de la Cátedra de la Universidad de San Carlos, durante algún tiempo y, fue el creador de la Gran Farmacología Española. A mí me gustaría que el Hospital de Segovia no se llamara Hospital General sino que se llamara “Hospital Teófilo Hernando”, por el mismo motivo que en Madrid se encuentra el Hospital Gregorio Marañón y porque el mejor libro de medicina que ha habido durante mucho tiempo fue el “Hernando y Marañón” y, teniendo a un médico como Hernando en Segovia, parece mentira que el hospital se llame simplemente Hospital General.

Antonio Horcajo, siendo concejal del Ayuntamiento de Madrid, consiguió que varios personajes ilustres como el doctor Andrés Laguna, el doctor Teófilo Hernando, el doctor Antonio García Tapia y, el Marqués de Lozoya, tuvieran un letrero con sus nombres en otras tantas calles de la capital de España. Del mismo modo, puso el nombre de Aniceto Marinas a una calle de Madrid, tras el fallecimiento de este gran escultor segoviano.