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Más de 60 sumilleres, en representación de todas las asociaciones españolas agrupadas en la UAES, celebraron en Pamplona su Asamblea anual en la que bajo la presidencia del segoviano Pablo Martín, se volvió a incidir en la formación como el mejor camino para la acreditación profesional y la mejor forma de empleabilidad para el sector de la sumillería.

La sumillería vive uno de sus mejores momentos. Así se puso de manifiesto en la asamblea celebrada ayer martes. Esto llevó a la UAES a plantear la presentación de la candidatura de España para acoger la Asamblea de la Asociación de Sumilleres Internacionales, ASI, a celebrar en 2022, toda vez que el de 2020 ya se ha adjudicado a China y el de 2021 se celebrará en Burdeos.

Además, tras la presencia y participación del presidente de los sumilleres de Portugal como jurado del Campeonato Nacional recientemente celebrado en el marco de la Feria Gourmets, se abrió un dialogo entre ambos países para poder celebrar un Campeonato Hispano-Luso o Ibérico, lo que uniría no solo a la sumillería de ambos países, sino también a vinos como los del Duero-Douro compartidos por España y Portugal.

El debate entre los cursos de formación que se imparten por parte de Cámaras de Comercio, bodegas, Asociaciones…, su validez y capacitación; las relaciones de la UAES con la OIV para que sea la Unión de Asociaciones Españolas de Sumilleres quien certifique para toda España los cursos avalados por la OIV y el Ministerio de Agricultura, fue otro de los temas que acaparó el debate. La formación ya se puso de manifiesto en los últimos campeonatos nacionales, donde la calidad y conocimientos de los participantes ha crecido paralela al desarrollo de la formación que se imparte en toda España.

Tras una jornada dedicada al conocimiento de los vinos de Navarra mediante la celebración de un showroom y una cata dirigida por la experta catadora Pilar García-Granero en la que se pudieron conocer dos vinos de Castillo de Monjardín (un blanco y un tinto), un rosado de Viña Zorzal, los tintos de Lezaun, Palacio de Sada, Finca El Espartal y Unsi Terrazas, y un blanco dulce natural de bodegas Ochoa, la Asociación de Sumilleres de Navarra obsequió a los asistentes con un espectáculo típico de esta región como es el desfile de Gigantes, y la actuación de dos tenores y dos sopranos que interpretaron varios temas de óperas muy conocidas.

La asamblea finalizó con una recepción a todos los sumilleres en el Ayuntamiento de Pamplona, donde tuvieron la oportunidad de asomarse al balcón del Ayuntamiento desde donde se lanza el chupinazo de las fiestas de San Fermín.