Solidaridad al alba

Unas 2.000 personas asistieron en el Frontón Segovia al concierto de Luis Eduardo Aute y Rebeca Jiménez

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“Lamentablemente no he tenido el honor de conocer personalmente a Pilar Juárez, pero sí sé que ella conocía y apreciaba mis canciones, y eso es un enorme privilegio”. Con estas palabras y una emocionada dedicatoria a todas las víctimas del terremoto de Haití, especialmente a la funcionaria segoviana de la Unión Europea Pilar Juárez, fallecida en el seísmo, iniciaba Luis Eduardo Aute su actuación en ‘Ellos somos nosotros’, el concierto solidario y por la paz que el viernes se celebró en el Frontón Segovia y reunió a cerca de 2.000 personas.

El cantautor, que además de dejar patente su vena solidaria demostró que se encuentra en un momento envidiable, con un concierto de más de dos horas en las que desplegó unas facultades vocales innegables, arrancó con un tema muy conocido, “Me va la vida en ello”, lo que fue un amplio repaso a sus canciones de siempre, coreadas por el público, sin que faltaran también algunos temas de sus últimos trabajos.

Moviéndose en sus territorios habituales, con el amor y el desamor, el compromiso social y las dudas existenciales como polos temáticos centrales, Aute ofreció a una concurrencia bastante entregada temas como “De paso”, la conocidísima “Pasaba por aquí” o “Esta noche”, saludadas con ovaciones, así como canciones de su último disco, como “Tríptico de luces y sombras”, una reflexión en torno al arte de Velázquez, Goya y Picasso.

“Mojándolo todo”, una canción que no pasaría las exigencias del horario infantil, basada en un verso de Paul Éluard, dio paso a “Slowly” y con ella, una invitación de Aute a bailar lento con el de al lado, a poder ser con roce abundante; y después, esa desenfadada desmitificación de esos complicados asuntos de los celos y los cuernos que es “Una de dos”

En la recta final del concierto, Aute prescindió de sus músicos para abordar en solitario, con la guitarra y enlazados, algunos de sus temas más conocidos, como “Las cuatro y diez”, “Nada más” y “La belleza”, terminando, solo con su voz, con “Al alba”, y dejando así la velada en todo lo alto.

Si el concierto de Aute era, musicalmente hablando, el plato fuerte de la noche, uno de los momentos más emotivos se produjo cuando ocupó el escenario el hijo de Pilar Juárez, Bruno Valverde Juárez, para interpretar, a los teclados y junto a un amigo, al saxo, un tema instrumental compuesto por él mismo y dedicado a su madre.

Antes de su interpretación, y arropado por una cálida ovación del público, además de dar las gracias a todos los asistentes, Bruno Valverde aseguró que “éste es un acto muy bonito para la gente de Haití, porque si me pusiera a contar lo que he vivido allí, además de la muerte de mi madre, no terminaría”. Por ello, el hijo de la funcionaria fallecida pidió ayuda para el pueblo haitiano; “están en muy mala situación, lo estaban antes y ahora están mucho peor”, dijo.

Recital fraternal

A Rebeca Jiménez le tocó abrir el concierto en solidaridad con Haití y en homenaje a la funcionaria segoviana de la UE Pilar Juárez, y la cantante no estuvo sola porque el público fue cálido con ella, así como con su hermana, la actriz Lucía Jiménez, quien la acompañó en varios temas.

La también compositora segoviana quiso dedicar la canción ‘Me la estoy jugando’, de su disco ‘Todo llegará, (2008), “con todo mi cariño para su familia” a Pilar Juárez. “Ella sí se la jugaba por la gente más necesitada, aportando lo que podía para que las cosas fuesen mejores”, afirmó. Con un alto nivel artístico, fue lanzando al auditorio algunos de los mejores temas de ese primer trabajo en solitario, cantó también uno nuevo, del próximo, e hizo un guiño a la causa que reunió en el Frontón Segovia a cerca de 2.000 personas con la canción ‘Me emborraché por ti’, cambiando la letra “sabes que te espero en Madrid” por “te espero en Haití”.

Después de ceder el escenario a Bruno Valverde, hijo de la funcionaria comunitaria fallecida, regresó a él para seguir el concierto junto a su hermana Lucía, que se dirigió al público asegurando “es para mí un honor poder estar aquí y colaborar con todos vosotros en esta reunión”. La intérprete quiso “transmitir mi más profunda admiración” hacia la familia de Pilar Juárez, “que ella, esté donde esté, en el cielo, recoja nuestro calor y nuestro apoyo. Es muy bonito estar hoy aquí apoyándolos”.

Tras su actuación, el periodista Aurelio Martín, en nombre de la organización, explicó que se habían cumplido los dos objetivos del evento: Conseguir ayuda económica para Haití y “acordarnos de una segoviana que trabajaba por los derechos humanos”. Leyó también una carta de amigos de Pilar Juárez, escrita desde el corazón y que describe la inquietud por su desaparición, el dolor por la confirmación de su muerte y termina con un brindis por ella. Así mismo, el marido de la funcionaria fallecida, José Valverde, salió al escenario para lanzar pétalos de rosa, como símbolo de paz y amor hacia Haití, y agradeció este gesto con “una segoviana de pro”, recibiendo una gran ovación.