Vista general de Tierra de Pinares, Cuéllar. / Chantal Núñez
Vista general de Tierra de Pinares, Cuéllar. / Chantal Núñez
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Antecedentes históricos

Desde la Edad Media ya eran empleadas las maderas de pino procedentes de los montes de Valsaín en las construcciones segovianas, incluso en edificaciones industriales, religiosas y palaciegas dentro y fuera de la provincia. Esta variedad se extendía a lo largo de la ladera norte segoviana de la cordillera Carpetovetónica, desde El Espinar hasta Navafría. En lo que se ha conocido siempre como el mar de pinares, actualmente Tierra de Pinares, se daban, sobre todo, las especies de pino negral y albal. Completaban la silvicultura segoviana algunas matas robledales, dehesas y alamedas diseminadas por la provincia. Desde 1884 funcionaba en la Pradera de Navalhorno el Real Aserrío Mecánico, movido a vapor, que el Patrimonio Nacional había establecido para explotar las maderas de los pinos de Valsaín. En 1901 se creó el Aserradero Municipal de El Espinar.

Por consiguiente, ya a principios del siglo XX la silvicultura segoviana era importante con una superficie forestal de unas 100.000 hectáreas, de las que dos tercios eran ocupados por pinares. En la sierra se explotaban fundamentalmente aprovechamientos madereros, que irían en aumento durante el primer tercio del pasado siglo (desde los 19.500 metros cúbicos en 1915 hasta los 39.064 metros cúbicos en 1929). También tenía relevancia la actividad gabarrera de producción de leña, que en dicho periodo superaba los 20.000 estéreos (metros cúbicos).

Segovia lideraba a principios del siglo XX y durante décadas el ranking nacional de producción de resina, pues aportaba más de la cuarta parte de los pinos resinados y además tenía una calidad y productividad bastante por encima de la media nacional, lo que permitió una expansión relevante durante el primer tercio, alcanzando en 1933 1,6 millones de pinos resinados, que ocupaban 32.343 hectáreas y aportaban una producción de resina de unas 7.000 toneladas. Según Lecea, ya en torno a 1862 en la Tierra de Pinares había once fábricas de aguarrás, dieciséis de pez y dos de resinas, de las cuales la más importante se ubicaba en Coca con la denominación de Resinera Segoviana.

Tras la guerra civil española, el nuevo régimen impulsó la repoblación forestal, incrementándose la importancia en nuestra provincia de la producción de madera y resina. En 1948-49 la superficie forestal alcanzaba la cifra de 166.825 hectáreas, de las cuales dos tercios eran de propiedad pública. La década de los 50 supuso también avances, aunque algo menores a los que sugería la estadística de 1960, que cifraba la superficie forestal en 306.500 hectáreas, debido a un cambio de criterio que aumentaba sensiblemente el terreno dedicado a matorral y pastos. Sin embargo, las licencias de cortas alcanzaron, según la Reseña estadística de 1963, los 78.340 metros cúbicos y la resina ascendió a las 15.446 toneladas. Según la Reseña estadística de Segovia de 1975, la superficie forestal se mantenía, la producción de madera prácticamente se duplicó, la leña perdió su interés como combustible y la resina todavía alcanzaba una producción de 13.496 toneladas en 1972.

La silvicultura segoviana finisecular

En contraste con la contracción experimentada en los ámbitos regional y nacional, durante la década comprendida entre los Censos Agrarios de 1989/1999 la superficie destinada a especies arbóreas forestales en Segovia aumentó desde las 140.814 hectáreas a las 151.401 hectáreas (debe tenerse en cuenta la delimitación más estricta en las estadísticas forestales del INE). En Segovia dicha superficie representaba a final de siglo el 24% de la superficie total, frente al 15% en Castilla y León y el 20% en España. La dimensión media de las 4.526 explotaciones era de 33,5 hectáreas, superando a las medias regional y nacional. Además en el Censo Agrario de 1999 se recogen 50.198 hectáreas de erial, espartizal y matorral, lo que supone una superficie forestal total de 201.599 hectáreas, que supone casi la tercera parte de la superficie total agraria provincial.

Según el Censo Agrario de 1999, las coníferas acaparaban el 71,5% de la superficie forestal de nuestra provincia, destacando el pino pinaster que ocupa casi dos tercios de la superficie de éstas, el pino silvestre que representaba un 32% y el 4% restante se lo repartían el pino piñonero, el pino laricio y otras coníferas diversas. Las frondosas suponían un 16% de la superficie forestal segoviana, destacando el chopo que representaba más del 70% de las mismas. Según la titularidad, el 46,8% de las superficies forestales de la provincia pertenecían a particulares, el 45% eran montes de utilidad pública, el 7,4% correspondía al Estado y Comunidades Autónomas, y el 0,8% eran consorciados de libre disposición.

Si la superficie forestal segoviana representaba a finales de siglo el 12% del total regional y el 1,8% del total nacional, el volumen de licencias de corta de madera suponía el 13% del total castellano y leonés y el 1,2% del total español. En 1999 la corta de madera supuso en Segovia un total de 205.605 metros cúbicos, de los cuales el 56% correspondía a montes particulares y el resto a montes públicos. No obstante, como puede observarse en el cuadro que adjuntamos, el volumen y su distribución oscilan considerablemente según los años. Por especies más del 70% de las licencias de corta corresponden a las coníferas y, dentro de éstas, casi el 80% al pino pinaster. En cuanto al destino de la madera producida en Segovia, casi el 38% se empleaba en la elaboración de tableros por el sistema de trituración, un tercio se destinaba a aserrío y traviesas, un 18% a chapas de madera y el resto a postes, pilotes, estacas y otros usos industriales.

La resina contrajo considerablemente su producción durante el último cuarto de siglo, hasta las 3.261 toneladas registradas en el año 1998, debido a la competencia internacional de resinas de inferior calidad pero de menor coste procedentes de China y de Portugal, así como consecuencia de la irrupción de productos derivados del petróleo. Sin embargo, todavía suponía más de dos tercios de la producción total nacional de resina.

Otro de los productos forestales, aunque de menor peso económico, era el piñón, cuya producción llegó a alcanzar en 1998 las 182 toneladas, que suponían casi el 15% de la producción regional y el 4% de la nacional. También los pinares propiciaban arena con destino a las industrias auxiliares de la construcción, aparte de los aprovechamientos de caza.

En el siglo XXI: situación actual

Según los últimos datos publicados por el Servicio de Estudios, Estadística y Planificación Agraria de la Junta de Castilla y León, la provincia de Segovia cuenta con 184.820 hectáreas de terreno forestal, que representan el 27% de la superficie provincial. Dicha superficie se distribuye entre 117.802 hectáreas de monte maderable, 35.769 hectáreas de monte abierto y 31.249 hectáreas de monte leñoso.

El principal aprovechamiento de los montes segovianos continúa siendo el maderero, habiendo crecido considerablemente durante las dos primeras décadas del presente siglo, hasta duplicarse, tal y como se puede observar en el cuadro que se acompaña con datos definitivos de corta de madera, netos de corteza, leña y otros. Según la última estadística publicada por la Junta de Castilla y León, referida al ejercicio 2015, el total de los aprovechamientos maderables y leñosos en los montes segovianos ascendía a 478.556 metros cúbicos, de los cuales algo más del 64% corresponde a montes gestionados por la administración autonómica regional, la mayoría propiedad de entidades locales segovianas. Viene a ser aproximadamente el 14% de la producción regional. La mayor producción en Segovia procede de los pinares con 342.967 metros cúbicos y supone en torno al 72% del total (casi dos terceras partes pinus pinaster y algo más de la tercera parte pinus sylvestris); seguido de los chopos con 120.490 metros cúbicos que representa la cuarta parte de la producción total. La mayor parte 194.279 metros cúbicos (41%) se destinan al aserradero, a biomasa 102.618 metros cúbicos (22%), a trituración para tableros 94.470 metros cúbicos (20%), a chapa de madera 56.426 metros cúbicos (12%) y a leñas (mayoritariamente procedentes de frondosas) 21.629 metros cúbicos (5%).

La antaño importante producción de resina tocó suelo en el año 2009 con una producción nacional de 1.402 toneladas, para remontar gradualmente gracias a las nuevas aplicaciones de la resina de calidad, sobre todo a partir de 2012, alcanzando 12.183 toneladas en 2015, último año del que se han publicado hasta el momento estadísticas forestales. Respecto a Segovia disponemos de los datos publicados por el MAPA correspondientes a 2014 y 2015, con producciones provinciales de resina de 5.941,67 y 6.126 toneladas, que suponían un 53% y 48% de la producción nacional, respectivamente.

Otro beneficio producido por los pinares es la producción de piñones, que oscila en función de factores meteorológicos, fundamentalmente, y de las que se han publicado las cifras de 10,19 y 26,54 toneladas para los años respectivos de 2014 y 2015.

También se han inducido beneficios derivados de la caza y la pesca, de las que apenas se publica información a nivel provincial, que cifra en 419 el número de los cotos de caza. No obstante, en 2017 existían en toda Castilla y León 289.158 personas con licencia de caza o pesca, a las que hay que añadir las regiones limítrofes, por lo que, aunque el ingreso directo de la caza para el año 2015 se cifraba estadísticamente en 428.972 euros, los beneficios inducidos por estas actividades para la provincia son, sin lugar a dudas, mucho mayores.

Por último, debemos reseñar algunas de las empresas relacionadas con este sector, que, bien por estar en los primeros puestos del ranking de empresas domiciliadas en nuestra provincia o bien por su importancia, merecen destacarse como muestra de la importancia de este sector, para el que no existe desglose provincial de empleo ni aportación al producto interior bruto. Concretamente, el Aserrío de Valsaín, tras una existencia intermitente por razones diversas, fue adjudicado en diciembre de 2014 por Parques Nacionales a la UTE formada por Accuore Inversiones SL y Carbones y Sepiolitas SL, al objeto de elaborar y comercializar las maderas de Valsaín; también se puso en funcionamiento en 2015 el Aserradero Municipal de El Espinar, mediante concesión a la empresa burgalesa Llorente Interwood. Por otra parte, en el puesto 29 del ranking empresarial segoviano con datos del Registro Mercantil correspondientes a 2016 figura la empresa ubicada en Sanchonuño (Tierra de Pinares) Pallet Tama, con una facturación de 24 millones de euros y en torno a 140 empleados en la plantilla, si se suman Narturpellet y Tableros de Betanzos. En el puesto 48 del ranking provincial se encuentra Resinas Naturales SL, creada en Cuéllar en el año 2010 y que, según los últimos datos, facturó en torno a 12 millones de euros y cuenta con una plantilla algo superior a los 30 trabajadores, cifras éstas que se han visto incrementadas por la apertura de otra fábrica en Almazán (Soria).