Segovianos en la Exposición de París

El Museo Rodera-Robles rememora la presencia de artistas de Segovia en la magna muestra universal del año 1900.

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La Exposición Universal de París celebrada en el año 1900 fue un magno acontecimiento cuya repercusión no se ciñó a Francia. Su luz irradió a todo el continente europeo. Y, en España, el Ministerio de Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas organizó una expedición para que pudieran visitar la Exposición Universal 229 obreros de todo el país. Aunque, de inicio, Segovia quedó marginada, sin plazas en el viaje, las críticas de sus fuerzas vivas lograron finalmente que cinco obreros segovianos pudieran tomar parte en la expedición.

La entonces afamada Real Sociedad Económica de Amigos del País de Segovia se encargó de realizar la selección provincial. Entre los doce candidatos presentados se eligió a Toribio García (escultor, de 25 años), Mariano Tomé (maquinista impresor, 26 años), Manuel Gómez (oficial de albañilería, 29 años), Gregorio Arnanz (Fábrica de Loza, 14 años) y Lope Tablada (pintor, 23 años). Los cinco se unieron al resto de españoles, pudiendo admirar las maravillas que en París se presentaban, aunque también pasando algún que otro mal rato, como cuando debían soportar las bromas de los franceses por la pérdida de Cuba y Filipinas en 1898. En cualquier caso, la experiencia debió de ser sumamente provechosa para los cinco; al menos eso se deduce de la carta que escribieron, a su vuelta a España, al presidente de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, en la que recalcan su “eterno agradecimiento” por la oportunidad brindada.

Con el paso de los años, algunos miembros de ese quinteto —y otros jóvenes que también se presentaron a la selección— se convirtieron en grandes artistas. Ahora, el Museo Rodera-Robles ha querido rememorar la aventura de aquellos segovianos en París y su posterior trayectoria, dedicando dos de sus salas a una exposición temporal en la que se puede seguir el recorrido artístico de cada uno de ellos.

Así, en el Museo Rodera-Robles coinciden piezas del ceramista Gregorio Arnanz (1886-1961), el discípulo predilecto de Daniel Zuloaga en la fábrica de loza “La Segoviana”, con obras de Lope Tablada Maeso (1877-1946), renombrado pintor que, entre otros trabajos, dirigió la decoración de los teatros Cervantes y Juan Bravo. La exposición contiene algunas herramientas y esculturas de Toribio García (1875-1973), cuya obra se desarrolló, principalmente, en Segovia, habiendo firmado diversos bustos y participando, entre otras actuaciones, en la restauración del Alcázar o la torre de San Esteban. El rejero Ángel Pulido (1861-1921), a pesar de no resultar elegido para viajar a París —al parecer, por ser ya entonces un artista consagrado— cuenta también con un espacio específico.

Como en todas las exposiciones organizadas por el Museo Rodera-Robles destacan las viejas fotografías, los recortes de periódicos de la época, documentos de interés y variopintas curiosidades que acercan al visitante al momento referido. Entre estas últimas, llaman la atención los recuerdos del viaje a París que trajo Gregorio Arnanz.

‘Artistas segovianos en París 1900’, el nombre de la exposición, permanecerá abierta hasta finales del mes de marzo.