Francisco Vázquez inauguró el congreso con una intervención en la que glosó los valores del patrimonio inmaterial como garantes de la identidad de un pueblo./ M.G.
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El Teatro Juan Bravo de la Diputación es este fin de semana centro del folklore nacional e internacional con el  I Congreso de Patrimonio Cultural Inmaterial Manuel González Herrero ‘Tradiciones e identidad’, que durante tres días reunirá a más de tres centenares de expertos, entre los que se incluyen nombres como los de Mario Correia, Gonzalo Pérez Trascasa o Emilio Ros-Fábregas, en torno al folklore, la tradición y las raíces culturales.

​Promovido desde el Instituto de la Cultura Tradicional y recibiendo el apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la cita contará hasta el domingo, con ponentes llegados de toda la península ibérica y abordará asuntos como los procesos y la gestión de la salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en el Estado Español, el desarrollo de los conceptos sobre el folklore, la música y la tradición en los medios de comunicación o la canción popular como acercamiento al español y a la cultura española en Estados Unidos a principios del siglo XX.

​Además, en comunicaciones y ponencias con una duración de entre veinte y cuarenta y cinco minutos, los asistentes a este evento, cuyo comité científico está formado por Fuencisla Álvarez y Víctor Sanz, podrán conocer aspectos muy específicos de la tradición cultural de algunas zonas y familiarizarse, por ejemplo, con los animeros de la localidad murciana de Caravaca de la Cruz, las rondas profanas de Navidad y El Reinado en la provincia de Soria, el fandango de Granada, las castañuelas de Palencia, la danza de los zancos en el municipio riojano de Anguiano o el vestir popular en Poza de la Sal.

​En la inauguración del congreso, el presidente de la Diputación  Francisco Vázquez hacía hincapié durante su intervención inaugural en la rica variedad que ofrece el programa, afirmando que su»propio título encierra en sí mismo un amplio contenido sobre el que merece la pena profundizar y poner cosas en común».

​Vázquez recordó el esfuerzo realizado por la Diputación para tratar de poner en valor todo lo que tiene que ver con el Patrimonio inmaterial, cristalizado en la creación en 2012 del Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero, y aseguró que  «no hay nada que reivindique más la identidad de una tierra, que estudiar sus orígenes, ritos, relaciones sociales, tradiciones o folklore”.

​Acto seguido y sin perder el tiempo, puesto que el Congreso tiene por delante más de una treintena de títulos que abordar en tres espacios diferentes del Teatro, la cita daba comienzo con una pequeña introducción por parte de la coordinadora del comité científico del congreso Fuencisla Álvarez, quien esperaba que el evento ayude a “encontrar y promover estrategias de difusión y de salvaguarda de este Patrimonio”, para dar paso a una tarde de ponencias que tendrán un marcado carácter segoviano, gracias a las conferencias de Carlos Porro, Honorio Velasco, Fuencisla Álvarez y Laura Estebaranz sobre dinámicas divergentes en el Patrimonio, rituales  y danzas como Patrimonio, danza y rito en la provincia de Segovia, ofrendas en las fiestas religiosas con Armuña como ejemplo y la experiencia de los danzantes de Orejana.

​La jornada concluyó con las actuaciones de la Ronda de Vegas de Matute, los danzantes de Tabanera del Monte, la agrupación instrumental Vilniar y Eugenia Santos y Diego Barreno. Y es que, si por algo se caracterizará también este I Congreso de Patrimonio Cultural Inmaterial Manuel González Herrero ‘Tradiciones e identidad’ es por su valor práctico, ya que cada una de sus jornadas se cerrará con una variada muestra de música y danza a cargo de diferentes formaciones de la provincia.

​Desde ahora y hasta el domingo 17 de marzo a las 14:00 horas, momento en el que tendrá lugar la clausura del evento, el Congreso tratará de cumplir con algunos objetivos que eran enumerados por Francisco Vázquez, como poner en valor el Patrimonio cultural inmaterial en torno a la música, el baile o la tradición oral; dar visibilidad a distintas investigaciones referentes a estos asuntos; difundir el conocimiento sobre este tipo de estudios, tanto a nivel provincial como nacional o sensibilizar a la población y a los colectivos sobre la importancia  y la necesidad de la salvaguarda de este Patrimonio.

​»Deseo que este primer congreso sea una semilla que arraigue y que podamos convertir entre todos a Segovia en centro universal del Patrimonio Cultural y Tradicional Inmaterial», concluía Francisco Vázquez durante la inauguración del mismo.

La difícil tarea de combinar tradición y modernidad

Los cada vez más vertiginosos avances sociales, económicos y culturales ponen el riesgo el mantenimiento de la cultura tradicional, motivada por la pérdida de las señas de identidad en materias tan distintivas como la arquitectura, la indumentaria o el folclore en forma de música y danza. El mensaje del etnógrafo Carlos Porro en la primera de las ponencias del congreso puso de manifiesto la preocupación de los investigadores y expertos que ha llevado a la masiva participación en este foro de debate promovido por el Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero.

Bajo el título ‘Dinámicas divergentes en el Patrimonio’, Porro puso sobre la mesa algunos de los cambios más significativos registrados en algunas de las materias antes citadas, y expresó su preocupación por la pérdida de referencias  en el ámbito de la arquitectura, con la pérdida de formas y estructuras constructivas tradicionales o la evolución hacia otras basadas en la tradición por elementos “de corte artesanal” que no tienen que ver con la cultura específica de las zonas en las que se implantan. Así, el etnógrafo de la Fundación Joaquín Díaz también se refirió a la pérdida de “referencias ornamentales” en la indumentaria tradicional, que siglos atrás servía para identificar la procedencia de las personas según su vestimenta y que ahora incorpora elementos ajenos en la misma manera que en la arquitectura.

En el caso del folclore, Porro destacó que la música “ha dejado de ser la que acompaña el seguimiento de la vida de la sociedad”, y señaló que hace siglos música y danza “acompañaban la liturgia católica, las bodas, los periodos agrarios o las canciones de cuna y ahora pocos elementos se mantienen como identificativos del pueblo, lo que merma la tradición”.

Así, señaló que el patrimonio inmaterial relacionado con la tradición debe ser difundido y preservado de forma “actual y vigente”, pero advirtió de que la globalización “no debe hacer tabla rasa” de lo conseguido hasta ahora.  La pérdida de población en el medio rural y el éxodo hacia las ciudades ha trasladado, en opinión de Carlos Porro,  la tradición oral en los últimos 100 años, que ha derivado en movimientos como la música folk, que recupera la estética y las raíces populares pero las tiñe de un barniz cultural y social vinculado a la protesta en los años 60 y 70 del pasado siglo.