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La Sinagoga de los Ibáñez estuvo abierta ayer de manera excepcional para que segovianos y turistas pudieran contemplar las construcciones judías. / ROCÍO PARDOS
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Un día para rememorar el pasado fue lo que la ciudad vivió con la celebración de la XIX Jornada Europea de la Cultura Judía. Segovia, a la par que otras ciudades de 28 países europeos, abrió las puertas de los lugares históricos que mejor representan el paso de los judíos por la ciudad.

Desde la mañana, el Centro Didáctico de la Judería, ubicado en la Casa de Abraham Seneor, comenzó a recibir visitantes de multitud de lugares de España y del resto del mundo, que aprovecharon la jornada de puertas abiertas para conocer este capítulo de la historia segoviana. El Centro Didáctico ofreció una muestra de objetos, trajes y esculturas sefardíes, mientras se reproducía un vídeo que explicaba esta cultura. También abrieron sus puertas la Antigua Sinagoga Mayor —actual iglesia del Corpus Christi—, lugar de culto de referencia de los judíos segovianos hasta el siglo XV. De manera excepcional, la Nueva Sinagoga Mayor, más conocida como Sinagoga de los Ibáñez —por su pertenencia a esta familia—, también estuvo abierta para el público. Del mismo modo, la Puerta de San Andrés, lugar de entrada a través de la muralla al barrio judío de Segovia, estuvo abierta gratuitamente para la difusión de la cultura judía.

Asimismo, por la mañana tuvo lugar una visita guiada por la Judería, en la que los participantes recorrieron todos los rincones del antiguo barrio segoviano, conociendo la historia de primera mano por una guía. Por la tarde, otra nueva visita —esta vez teatralizada— guió a otro grupo de interesados a través de la cultura judía, basándose en la novela ‘Yuda’ de José Antonio Abella, Premio de la Crítica de Castilla y León. En este cuento se narra la historia de un niño judío segoviano, que vive el momento de la expulsión, y que años después vuelve a la ciudad donde pasó su infancia y recuerda hechos significativos y lugares que ya en edad madura adquieren un nuevo significado.

Por último y para finalizar la jornada, el patio de la casa de Abraham Seneor recibió a Amapola y Limón —Jota Martínez y Carles García—, que deleitaron a los presentes con cuentos y músicas sefardíes, mezclando la palabra y la canción, en una actividad que sirvió para difundir otra nueva parte de la herencial cultural hebrea.

Durante todo el fin de semana, por todas las calles del antiguo barrio judío han podido leerse antiguos refranes en ladino, con su correspondiente traducción debajo en castellano. Además, el restaurante El Fogón Sefardí ha ofrecido menús y tapas sefardíes durante el sábado y el domingo, para que los visitantes pudieran también probar la tradición gastronómica judía, con platos como falafel, borsch u orejas de Amán.

STORYTELLING

El lema de esta edición de la Jornada Europea de la Cultura Judía fue el storytelling, o el arte de contar historias. Una herramienta perfecta para la difusión de la herencia histórica, ya que la tradición oral es una constante en el colectivo judío.

Esta jornada, que se celebra cada año, sirve para recordar los años que los judíos residieron en la ciudad. Según las investigaciones, se tienen datos de que los judíos habitaron en Segovia a partir del año 1215, y permanecieron aquí hasta su expulsión a principios del siglo XV. Durante el siglo XIV, la comunidad judía de Segovia estaba compuesta por unas 50 familias que residían en la Judería.

Un pasado importante que durante dos siglos marcó la tradición segoviana y que ha dejado un legado gran legado cultural, por lo que es necesario difundirlo, no solo en esta jornada, sino durante todo el año; algo de lo que se encarga Turismo de Segovia con el Centro Didáctico de la Judería.

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