Los contratos indefinidos solo suponen el 8,3% del total. / KAMARERO
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Segovia cerró el año 2018 con un total de 78.897 contratos firmados a lo largo de los doce meses, de los que la inmensa mayoría, el 91,70 por ciento, eran de carácter temporal, 72.351; mientras que los 6.546 restantes eran indefinidos (8,30 por ciento).

Y es precisamente este aspecto el más criticado por los sindicatos, puesto que, dicen desde CCOO Castilla y León, “las cifras absolutas se podrían considerar positivas, pero cuando se analizan con detalle se revela la precariedad que esconde el empleo generado en 2018 pues más del 90 por ciento de los contratos firmados son de carácter temporal y la tasa de parcialidad supera el 33 por ciento”. “Se crea empleo en sectores de bajo valor productivo, con bajos salarios y con altas tasas de temporalidad y parcialidad”, denuncia el sindicato.

En el mismo sentido, desde UGT Castilla y León aseguran que “la contratación sigue siendo hiperprecaria. Tenemos un mayor porcentaje de temporales, mayor porcentaje de contratos de escasísima duración. También contamos con un mayor porcentaje de contratos doblemente precarios: temporales y a tiempo parcial. Por eso la recaudación por cotizaciones sociales en Castilla y León crece más lentamente que en el conjunto de España”.

“En cuanto a la contratación indefinida, es cierto que en el último año se ha incrementado en casi un punto. Pero no se debe a un cambio en la forma de contratar de los empresarios sino, más bien, al éxito del Plan Director por un Trabajo Digno en su lucha contra el fraude en la contratación temporal”, añaden desde UGT.

Con estos datos sobre la mesa, Comisiones Obreras de Castilla y León urge a la patronal a cumplir con los compromisos del IV Acuerdo Marco para el Empleo y Negociación Colectiva que permita llegar al año 2020 con un salario mínimo en convenio de 14.000 euros, con subidas anuales que tiene que estar en torno al dos y tres por ciento.