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Alberto Bernardos. / Kamarero
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Repasando las historias de los Empresarios Segovianos en el Exterior es fácil observar que, en muchas ocasiones, el mundo de la empresa es una aventura familiar iniciada en un momento dado, porque la vida va cambiando y nos empuja, y porque el emprendimiento y la valentía, aunque parezca algo nuevo, es un invento muy viejo que ha ido escribiendo página a página, muchas historias…

Se llama Alberto Bernardos, miembro de la empresa Avícola Segoviana que fue creada en 1986 tras una historia que comenzó cuando su padre, Lupicino Bernardos, se vio obligado a dar el paso y cambiar la fabricación de mantas, que había dejado de ser rentable, para montar su primera granja de gallinas, su primera tienda en Madrid… Después llegaron otros productos, otros objetivos y, hoy Avícola Segoviana, se encuentra en Villaviciosa de Odón, dedicada al despiece de pollos y pavos y a la fabricación de productos elaborados… Él mismo nos cuenta su historia…

— Para comenzar, ¿cuál ha sido la historia de Avícola Segoviana desde su nacimiento en el año 1986…?
— Avícola Segoviana fue creada por mi padre, dos hermanos y yo en 1986. Es, por lo tanto, una empresa familiar.
Mi padre tenía en el pueblo, Bernardos, granjas de gallinas y, con la intención de dar salida y distribuir el producto formado por despieces de pollo, primero, y productos elaborados y preparados para su consumo, después, se creó la empresa. Nuestros clientes son colectividades como colegios, hospitales, residencias, comedores de empresa… a los que distribuimos cantidades mayores. De la distribución a tiendas o supermercados no nos encargamos. Nosotros solo preparamos sobre pedido para nuestros clientes…

— En vuestro caso, ¿Quién dio el paso de trasladar la empresa a Madrid?
— Fue nuestro padre. Mi padre fue muy emprendedor en su momento porque, pertenecía a una familia que, en el pueblo, tenían una fábrica de mantas y telares y, cuando llegó el momento de que eso se acabó, mi padre tenía que dar el paso y comenzó montando una granja de gallinas y, a su vez, comenzó a montar las tiendas en Madrid para distribuir los productos. Más tarde entramos nosotros y nos hicimos cargo del negocio…

— ¿Cómo se llama su padre?
— Mi padre se llama Lupicino Bernardos y, aunque la empresa Avícola Segoviana se crea en 1986, en el año 1961 o 1962, mi padre comenzó con la granja de gallinas, también tenía cerdos. Allí empezó, luchando para sacar adelante a una familia de ocho hijos.

— Desde la creación de la empresa, ¿Cuál ha sido su evolución?
— Ha sido muy positiva. Ha ido subiendo muy poco a poco y, en estos momentos, tenemos una plantilla de 65-70 personas distribuidas entre administración, personal de producción, reparto y, hace dos años, montamos otra nave en Getafe para realizar los productos elaborados y empanados de pollo. Filetes empanados, salchicha fresca, pinchos morunos, hamburguesas… todo este tipo de productos.
La evolución sigue siendo positiva y vamos abriendo cada vez más mercado. Ahora con este tipo de producto ya no nos centramos solo en Madrid , como son congelados, los estamos distribuyendo a diferentes puntos de España.

— ¿Pensáis hacer alguna ampliación de la empresa?
— Llevamos dos años con el montaje de la nave de Getafe y estamos muy ilusionados con ello. El público lo que demanda en mayor medida es productos elaborados y preparados, en este sector de productos empanados y elaborados estamos teniendo una gran acogida.

— ¿Qué ocurrió con la crisis? Dicen que la carne de pollo pasó a ser uno de los productos más consumidos.
— ¡Hombre! No nos perjudicó. Hubo momentos en los que los colegios vieron reducir el número de comensales porque, en aquellos tiempos, al quedarse muchas mujeres sin trabajo, en vez de quedarse los niños a comer en el colegio se iban a casa pero, nosotros hemos ido subiendo de una manera sostenida durante todos estos años de crisis y, realmente no nos ha afectado. Ahí vamos… seguimos produciendo.

— Además, a todos nos ha dado por cuidarnos y no comer grasas…
— Efectivamente. Por ejemplo, una carne que tiene un consumo muy grande es la carne de pavo. Se ha notado que ha tenido un repunte espectacular a nivel de consumo por el tema de las grasas pues se dice que esta carne es muy saludable y son productos que cada vez llegan más al público.

— Qué opinas de las campañas que aparecen, de manera periódica, para aplaudir o criticar el aceite, si es de un tipo o de otro; la carne roja, si produce tal o cual, o… el pollo, si tiene hormonas o no…
— Yo creo que son movimientos que ponen en marcha distintos sectores o empresas que les interesa, en un momento dado, mover un mercado de una manera o de otra. Yo creo que más que otra cosa son movimientos especulativos. Son más informaciones que la verdad.
Hay momentos en los que la carne de pollo es muy mala y, en otros casos es muy buena. Con la carne de cerdo, pasa lo mismo. Depende de lo que más interese. De todo eso no me guio, no lo veo… y, creo que a la gente, todo esto, cada vez les afecta menos aunque hay gente que se deja llevar por esas informaciones.

— Has comentado el inicio de la empresa pero, ¿Cómo iniciaste tu camino en ella?
— Yo estaba trabajando en la granja de Bernardos, después me fui a “la mili”, a Madrid. Empezamos teniendo tiendas de venta al público en galerías y, posteriormente pasamos a tener un almacén para realizar todo el despiece y la distribución a otro tipo de establecimientos. Con el tiempo, dejamos las tiendas y nos centramos más en la distribución. Desde entonces, la empresa continúa funcionando de la misma manera.

— ¿Es fácil o difícil introducirse en este mundo de la distribución?
— Es difícil, es complicado porque hay mucha competencia. Madrid es un mercado muy grande y nosotros somos una empresa relativamente pequeña pero lo que hacemos valer, lo que nos diferencia de nuestros competidores, es la preparación del producto. Todo el despiece lo hacemos de manera artesanal, a mano, y cuidamos mucho lo que es la preparación y la calibración de los pedidos (tamaño y tipo de los filetes…), así como dar un servicio puntual a los clientes porque todo lo que se reparte es para comerlo en el día o, como muy tarde, al día siguiente. Por lo tanto, el servicio también es fundamental, lo cuidamos mucho porque es lo que nos hace diferenciarnos de nuestros competidores.

— Empezasteis en Bernardos y disteis el salto a Madrid… ¿Por qué?
— El motivo fue dar salida a los productos. A los huevos que se producían en Bernardos había que darles salida y, comenzamos haciéndolo en las tiendas pero, había más producción que lo que vendíamos en ellas y por ello dimos el salto para poder hacer un almacén para poder llegar a otro tipo de cliente y sacar más cantidad de producto.

— ¿En Bernardos os queda algo?
— Nada, mi padre ya se jubiló y dejamos la granja de gallinas. Ahora mismo nos suministran diariamente los huevos que necesitamos desde otras dos granjas de aquí, de Segovia. Todos los días, a primera hora de la mañana nos entregan lo que necesitamos para el reparto de ese día. Es decir, el huevo es muy fresco.
—¿Avícola Segoviana, tendrá continuidad?, ¿Vuestros hijos continuarán con la empresa?

— De momento… Ahí está. Yo tengo dos hijas y, de momento… ninguna… La mayor está trabajando en otra cosa y, la pequeña, está estudiando todavía. Mis hermanos están en una situación muy parecida pues tienen hijos muy pequeños… Pero pienso que la empresa tiene buen futuro porque tenemos, dentro del sector de las colectividades, un nombre en Madrid. De hecho, repartimos en Madrid a unos 800 puntos diferentes diariamente.
Además, pienso que la empresa tiene un futuro porque estamos certificados por diferentes garantías de calidad que dan a nuestros clientes la información sobre el producto que les estamos suministrando.

— ¿Ahora el mercado es cada vez más exigente?
—¡Cada vez más exigente! Nosotros apostamos por la calidad para dar un producto totalmente garantizado y no tener ningún problema de seguridad alimentaria.

—¿Recuerdas algún momento especialmente complicado en la empresa?
— Siempre hay algún día de esos en los que parece que todo sale al revés, sobre todo cuando hay algún problema con los suministros. A nosotros nos abastece, todas las mañanas, diariamente, un matadero de Cuellar que nos suministra todos los pollos que necesitamos para el despiece para el día siguiente y, por ejemplo, hace unos meses, con la nieve, no llegaba el camión cuando tenía que llegar… Pero esto es como todo. Somos optimistas. La empresa está saneada, funciona bien…

— ¿Cómo se ve Segovia desde Villaviciosa de Odón? ¿Montarías la empresa en Segovia o…?
— Nosotros, antes de estar en Villaviciosa, en algún momento planteamos esta posibilidad pero, por el servicio que tenemos que dar a los clientes, pensamos que la proximidad es importante.
¿Qué cómo se ve Segovia?, un poquito “baja”, bajo mi punto de vista. Necesita “un impulso”.

— ¿De qué tipo?
— No sé si de tipo institucional, tanto del Gobierno como de los empresarios pero creo que Segovia necesita un impulso porque, desde Madrid, veo que se está quedando un poco atrás comparativamente con el resto de provincias limítrofes de Madrid como Guadalajara, Toledo… No sé si es por las infraestructuras o por otro tipo de cosas pero…
En Segovia necesitamos más empresas punteras, como multinacionales, para que se creen puestos de trabajo que es lo que necesita esta provincia. Además está envejecida y la despoblación… Nosotros somos ocho hermanos y, de los ocho, no quedamos ninguno en el pueblo, solo mis padres. Algunos trabajan en la empresa familiar y otros en otras cosas… Pero fuera. Veo el caso nuestro y es como el de mucha gente en Bernardos, han tenido que salir de allí porque en el pueblo, no había futuro. Es una pena pero… Cada año que pasa se ve que los pueblos se van quedando más despoblados, envejecidos, la gente tiene una media de edad muy elevada.

— ¿Qué recomendaría a un joven que esté pensando en crear una empresa en Segovia hoy?
— Pues no lo conozco de cerca porque me muevo más en Madrid pero hay que tener muchas ganas y muchos conocimientos. A gente así, hay que apoyarles en todo, tanto económicamente como en infraestructuras, no solo en carreteras, sino en infraestructuras informáticas. Hoy es muy importante porque, avances como internet facilita la realización de cualquier actividad, se pueden hacer muchos trabajos desde cualquier sitio y, eso es fundamental para cualquier persona que quiera emprender.
Quien quiera salir adelante debe contar con los medios informáticos necesarios. Hoy no hay que estar en Madrid o en Barcelona para hacer una serie de cosas y llegar a cualquier mercado. Creo que aquí falta un punto, no sé de dónde viene el problema y quién tiene que dar el paso, pero…

— Hableme de la Asociación de Empresarios Segovianos en el Exterior.
— En ella vemos las inquietudes por Segovia de todos los asociados. Todos sentimos mucho “cómo vemos Segovia” y tratamos de hacer lo posible, cada uno en su medida, para que pueda beneficiarse esta tierra.
Todos los miembros son gente muy válida. Desde el presidente, Fernando Tomé, hasta los asociados, la Junta Directiva… si podemos ayudar en algo que beneficie a Segovia, allí estamos.

— Con vosotros se demuestra que hay gente de Segovia con iniciativa que ha triunfado.
— Si, yo veo gente de Segovia muy emprendedora, con muchas ganas de trabajar, con muchas ganas de hacer empresa y con muchas ganas de decir que “son de Segovia”.

FuentePILAR DE MIGUEL
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