Los escolares participaron en un juego de pistas para conocer las características de los árboles que plantaron. / KAMARERO
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Los escolares se han implicado en el proceso de revitalización del pulmón verde de la ciudad que no descansa para que la ciudad pueda respirar y esté sana.

Unos 225 escolares junto con residentes de la casa familiar de los Hermanos de Cruz Blanca y miembros de la asociación Amanecer han plantado este jueves 57 árboles en una parcela municipal situada en el barrio de Nueva Segovia, dando continuidad al trabajo realizado la semana pasada por la comunidad educativa del colegio Elena Fortún. “A los chicos les encanta esta actividad y va a quedar una zona estupenda” ha comentado la concejala de Obras, Servicios e Infraestructuras, Paloma Maroto, que también ha cogido la pala para ampliar la superficie verde de la ciudad.

Segovia cuenta con más de 1.200.000 metros cuadrados de zona verde y “estamos en una ratio de 25 metros cuadrados por habitante que es bastante buena” ha comentado Vicente Esteban, técnico de Parques y Jardines del Ayuntamiento.

La jornada de plantación ha sido organizada por el Ayuntamiento de Segovia con motivo de la celebración del Día del Árbol. Los niños y jóvenes han contado con la ayuda de los técnicos y operarios del servicio de Parques y Jardines que previamente habían acondicionado el terreno y se ocuparán del mantenimiento de esta arboleda en la que se instalará riego automático, según ha detallado Paloma Maroto.
Los alumnos de los colegios Villalpando, Alcázar de Segovia, San José, Elena Fortún y Nueva Segovia, el grupo de residentes de la casa de los Hermanos de Cruz Blanca y los miembros de la asociación Amanecer han plantado castaños de indias, fresnos, nogales, tilos, alisos, álamo blanco y algún abedul, y además, divididos en grupos y alternando actividades, han participado en un didáctico y entretenido juego en el Parque del Pirulí.

Los monitores del programa de educación ambiental ‘Segovia Educa en Verde’ han realizado con los distintos grupos un taller de sensibilización a modo de juego de pistas, en el que de forma sencilla los niños han repasado las características de los árboles que han plantado, y han aprendido los cuidados que deben recibir así como los beneficios que aportan, entre los que se encuentra la protección del suelo, contribuir con el desarrollo sostenible, y el mantenimiento del agua y el aire limpio.

Mucho más que ornamento urbano

Con palas y regaderas y, en otros momentos, con lápiz y papel, disfrutando de una espléndida mañana de primavera, los participantes en la jornada medioambiental ensalzaron el papel de los árboles y pudieron comprobar que tienen una finalidad que va más allá de la estética que aportan a la ciudad.