Con la tradicional ‘tajada’ el barrio de San Marcos puso fin a sus fiestas patronales. / Nerea Llorente
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El barrio de San Marcos ha puesto fin a sus fiestas patronales con una concurrida actividad gastronómica y folclórica en la plazoleta del fielato, sede de la asociación de vecinos, la degustación de la tradicional ‘tajada’ de chorizo regada con buen vino de la tierra, precedida por una exhibición de danza de paloteo a cargo del grupo de la Asociación Cultural El Pedernal de la localidad de Basardilla, cuyos jóvenes componentes cosecharon muchos aplausos en una mañana soleada y de temperatura agradable.

Entre los actos de ayer domingo destaca también la recuperación de otra tradición, la ‘ensalada’ que hasta hace unos años celebraban los jóvenes del barrio con hortalizas —lechugas, cebolas, tomates…— de los huertos de la zona, que ha sido recuperada por la Asociación de Vecinos de San Marcos, aunque ahora con la adquisición de los ingredientes en tiendas locales.

Cuenta la secretaria de la asociación, Belén García, que antiguamente los mozos entraban en las huertas a hurtadillas para recoger esos productos y hacer la ‘ensalada’ aunque los propietarios hacían como que no veían y de manera oficiosa permitían esa tradición.

Las actividades gastronómicas han tenido mucho protagonismo este año en las fiestas. Solo con la ‘tajada’ de chorizo se han repartido entre 70 y 80 kilos de este embutido hervido en porciones, tajadas, según una receta propia del cocinero Manuel García Melero, en una proporción de agua y vino que da como resultado un jugoso manjar.

Después de la ‘tajada’, cortesía de la asociación para todos los que quisieron acercarse a San Marcos, socios del colectivo vecinal dieron buena cuenta de las ensaladas “para aligerar” la grasa del chorizo, bien regada con una refrescante limonada.

Para las 17.30 horas había programada una visita guiada a la Cueva de Santo Domingo.

Desde la asociación de vecinos hacen un buen balance de las fiestas, que empezaron el miércoles 24 con lluvia pero han acabado con un sol espléndido.

Como es tradición, fueron muchos los segovianos que se han acercado durante estos cinco días al barrio ribereño para comprar las tradicionales avellanas.