EN RUTA_REMONDO
Iglesia de Santa María de la Alameda. / José Antonio Santos
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A 64 Kilómetros de Segovia capital, en la Comarca de “El Carracillo”, en el límite con la provincia de Valladolid (incluso pertenece a la Comunidad de Villa y Tierra de Íscar, Valladolid), se encuentra la localidad de Remondo a la que llega una carretera que muere en el pueblo por lo que, como dice su alcaldesa: “Hay que venir a Remondo ex profeso”.

Este pequeño pueblo segoviano tiene varias particularidades pero, una de las más evidentes y conocidas es su baja altitud sobre el nivel del mar en relación al resto de la provincia, solo 754 metros. El origen de su nombre, que no ha cambiado desde la Edad Media, se cree que proviene de un antiguo repoblador llamado Raimundo o de “remondar” (en el argot resinero, recortar o rebanar un trozo al tronco de un pino para poder extraer la resina).

Desde el punto de vista económico, Remondo es una localidad, principalmente agrícola en la que, salvo alguna empresa dedicada a comercializar patatas y otras de productos hortícolas…y, las pensiones que cobra una población cada vez más envejecida… el campo y sus huertas son la base de su trabajo diario pues sus características geográficas hacen que los productos de sus huertas tengan muy buena fama.

Patrimonio
En Remondo no son muchos los ejemplos de edificios con historia que podemos encontrar. El ejemplo principal de arquitectura religiosa es su Iglesia dedicada a Santa María de la Alameda, aunque la imagen que preside el templo es la de Nuestra Señora de la Asunción, que se encuentra en la plaza Mayor de la localidad. Su construcción es barroca, está realizada en ladrillo y, con una sola nave que preside una espadaña de importantes dimensiones. En el atrio, que se encuentra protegiendo la entrada, se conserva una pila bautismal románica totalmente decorada. En el interior, se pueden ver varios retablos barrocos, una custodia del siglo XVII y una cruz procesional del siglo XIX, ambas realizadas en plata.

En el exterior de Remondo, junto al cementerio, se alza la Ermita del Santo Cristo del Humilladero. En 1662 se concedió licencia al pueblo para que pudieran reedificar esta ermita que estaba completamente hundida y pedir limosna para ello. La nueva ermita se construyó a mediados del siglo XVIII y en junio de 1745, quedó bendecido este templo.

Al patrimonio monumental, en Remondo se suma el entorno natural del pueblo como la ribera del río Pirón, su presa, o la importante masa de pinares, tanto resineros como piñoneros, que rodean la zona.

Fiestas
Las principales fiestas que se celebran a lo largo del año en Remondo son San Antonio de Padua, como fiesta grande, el 13 de junio; La Asunción de la Virgen, el 15 de agosto; Santa Águeda, el 5 y 6 de febrero, caiga como caiga esta fecha en el calendario y, La Santa Cruz de mayo, el 3 de mayo.

La fiesta de Santa Águeda es organizada por la Cofradía de Santa Águeda y, en ella participan solo las mujeres. La fiesta de la Santa Cruz, el 3 de mayo y el 14 de septiembre, es organizada por la Cofradía de la Cruz, formada solo por varones y, en ella solo participan ellos.

Tradiciones
Una de las tradiciones más llamativas es la llamada “Procesión Muda” que tiene lugar durante la fiesta de San Antonio de Padua, en el mes de junio y, en ella se recuerda a dos poblados hoy ya desaparecidos como Sanchisgudo y Aldeanueva. Se cree que esta tradición comenzó en el siglo XIX a causa de una plaga de langosta y, recordando ese hecho, se trasladan los vecinos en procesión, desde el pueblo al despoblado de Sanchizgudo, que se encuentra a unos 4 Kilómetros del pueblo, con un pendón y un estandarte de la imagen del santo.

Este hecho hace que en Remondo, el día de la fiesta, los vecinos acudan a misa con sus mejores galas pero después del acto religioso, se espera unos minutos para que los vecinos se pongan una ropa más cómoda e inician la Procesión Muda en la que se realiza el recorrido con “ida y vuelta” y, como bien indica su nombre, la procesión se realiza en absoluto silencio, salvo cuando el sacerdote canta las letanías.

Quienes no acuden a esta procesión por cualquier motivo, sí lo hacen al llamado “Encuentro” que es, precisamente, ir a buscar a quienes han participado en la procesión, a la salida del pueblo, acompañados por la imagen del santo.

Otra procesión tradicional que se celebra en Remondo es “La Carrera” durante la Semana Santa. Una procesión en la que los participantes iban cantando la Pasión (porque hoy esta tradición de cantar está cayendo en desuso), por las calles del pueblo, desde la iglesia hasta la ermita.

Cofradías
En Remondo existe una tradición arraigada, las Cofradías. Existen dos, la de Santa Águeda, formada solo por mujeres y, la de la Cruz, formada solo por hombres.
En ambos casos, el funcionamiento de las Cofradías se lleva de forma muy rigurosa. En la Cofradía de Santa Águeda, que cuenta con unos estatutos redactados en el siglo XVIII, cada año “entran tres mujeres y salen otras tres mujeres” que son: alcaldesa, regidora y mayordoma que, a su vez, portan varas o distinciones. Esta fiesta, ahora se ha simplificado. Antes, todas las mujeres que formaban parte de la cofradía, recorrían las casas de cada una de las protagonistas de la fiesta de ese año y en cada lugar tomaban un refresco.

Ahora, en cambio, se reúnen en un solo lugar (normalmente en un local del Ayuntamiento) y allí toman un refresco y comen todas juntas. Por otro lado, alcaldesa, regidora y mayordoma, entrantes y salientes, manda la tradición que, el día 6, den al resto de las Aguederas un dulce que se llama “Colaciones” y consiste en una rosquilla ciega (típica de la zona) con un “bollito bañado”. Se pone el bollito y encima la rosquilla ciega, se envuelve en un papel de seda y se entrega a todas las mujeres integrantes de esta cofradía.

Las tradiciones alrededor de la fiesta de Santa Águeda también tienen un apunte que afecta a la alcaldesa, mayordoma y regidora saliente del año. El día 5, día de Santa Águeda, dan un Bollo de Tabla, un bollo grande de azúcar.

En cuanto a la Cofradía de La Cruz, fundada en el siglo XVI y, por lo tanto, con una historia más antigua que la anterior, se eligen dos mayordomos cada año y, por lo tanto, son dos los que entran y dos los que salen. En esta cofradía hay cuatro distinciones o “varas” y eso quiere decir que, quienes cada año portan las “varas” y son mayordomos, deben cumplir con la tradición de “dar el refresco” y “la comida”…

Mientras que la Cofradía de Santa Águeda parece que se va renovando con la entrada de mujeres jóvenes, la Cofradía de la Cruz se está quedando más “estancada”.

Remondo, un pueblo gobernado por mujeres
En estos días en que la provincia de Segovia celebra la festividad de Santa Águeda, considerada protectora de las mujeres, es conveniente recordar el detalle que hace de Remondo un pueblo especial que ha llegado a aparecer en medios de comunicación a nivel nacional: Su Corporación Municipal está formada únicamente por… mujeres.

La Alcaldesa, Mª José González (PP), comenta que en las pasadas elecciones, el que la lista del PP estuviera compuesta solo por mujeres fue una casualidad que se extendió a las suplentes, que también son mujeres. Este hecho, además, se completó con la lista del PSOE en la que su concejala elegida, aunque aún no ha tomado posesión, también es mujer.

Esta corporación “no completa” está actualmente formada por 6 concejalas del PP. El hecho de que la corporación municipal sea solo de mujeres, es algo que en ningún momento preocupa a los vecinos y habitantes de Remondo, a los que solo les afectaría que la institución no cumpliera con su misión, algo que no ocurre.

La localidad de remondo hoy
Con sus 302 habitantes (2017), Remondo, como ya se ha dicho, destaca por ser un pueblo cuya población dedica su trabajo al sector primario, sobre todo a la agricultura y cuenta con la particularidad de su menor altitud en relación al nivel del mar y su corporación municipal formada en su totalidad por mujeres.

Además, Remondo, tal y como nos cuenta su alcaldesa Mª José González (PP), al estar tan cercana a la provincia de Valladolid, se encuentra, desde el punto de vista administrativo, a caballo entre las dos provincias, “aunque en educación, hasta finalizar la educación primaria, dependemos del CRA de Chañe, en el resto, la secundaria… dependemos de Íscar (Valladolid) al igual que en Sanidad pues, nuestro hospital de referencia es el de Medina del Campo aunque, si hay algo de elevada gravedad, nos envían a Valladolid. De Segovia, en cambio, dependemos para otros servicios…, burocracia, papeles, la Diputación…” La alcaldesa también cuenta que Íscar se encuentra a tan solo unos 3 Kilómetros de distancia de Remondo, en línea recta pero la carretera aumenta un poco más el camino.

Remondo, en definitiva, está muy vinculado a Valladolid por las competencias antes señaladas, por costumbre y por cercanía pero, esta localidad no olvida su pertenencia a Segovia.

En cuanto a los proyectos que la alcaldesa querría poner en marcha de manera inmediata se encuentra el arreglo de un puente sobre el río Pirón, que pone en contacto diferentes zonas del término municipal y, llevará a cabo si le es posible con la ayuda de la Junta de Castilla y León. Además, cuando lleguen las subvenciones… si podemos, nos gustaría “pavimentar una calle que queda pendiente, acondicionar los edificios municipales y cambiar la iluminación del pueblo a leds en las zonas que aún no se ha realizado el cambio”.

Dónde comer y dormir en Remondo
A la hora de comer, la localidad cuenta con un restaurante muy conocido e integrado en Remondo pues, desde el año 2001 que abrió su puerta, El Rincón de Ana, es un referente en lo que se refiere a cocina tradicional, a la que su propietaria ha dado una pincelada de aire moderno e innovador. En El Rincón de Ana se emplean productos de la tierra como piñones, puerros, zanahorias y endivias que acompañan a carnes y pescados.

El Rincón de Ana ofrece menú diario y carta y, tal y como dicen los vecinos, es impresionante el ambiente que se respira en el establecimiento los domingos a la hora del aperitivo… el vermut y las tapas, en este establecimiento, son un momento obligado para los vecinos de Remondo y los visitantes de la localidad.

Por el contrario, Remondo no cuenta con ningún establecimiento que permita pernoctar. No hay hoteles rurales, ni hostales, ni casas rurales pero, en cambio, es fácil encontrar este tipo de establecimientos en localidades cercanas como Iscar, Chañe y Cuéllar (Remondo y Cuéllar están separadas por 20,9 Km) y disfrutar de su tranquilidad en cualquier momento.

REMONDO EN POCAS PALABRAS

Distancias:
— a 64 km de Segovia
— a 20,9 km de Cuellar

Población: 302 habitantes

Alcaldesa: Mª José González (PP)

Patrimonio:
— Iglesia de Santa María de la Alameda.
— Ermita del Santo Cristo del
Humilladero
— Ribera del río Pirón
— Presa del río Pirón

Fiestas:
— San Antonio de Padua, junio
— La Asunción de la Virgen, agosto
— Santa Águeda, febrero
— La Santa Cruz de Mayo, mayo

Cofradías:
— Cofradía de Santa Águeda
— Cofradía de la Cruz

Tradiciones:
— Procesión Muda
— Procesión de La Carrera, en Semana Santa

Peculiaridades:
— Población con menor altitud en la provincia de Segovia (754 metros sobre nivel del mar)
— Su corporación municipal está compuesta, únicamente, por Mujeres

Dónde Comer
— Restaurante El Rincón de Ana

RECETA
Desde la localidad de Remondo, Lucia Herrero nos ha proporcionado la receta de un plato tradicional: “Ave de corral escabechada al estilo de mi abuela”.

Ingredientes: 1 pollo o gallina de corral (preferiblemente gallina), cinco dientes de ajo, dos hojas de laurel, aceite, sal, vinagre y agua.

Modo de prepararlo: Se pone a cocer en una cazuela la gallina troceada con agua, sal, los ajos y las hojas de laurel.

Una vez que la gallina está cocida, se reserva con su caldo y, en una sartén se pone aceite. Cuando el aceite está caliente, se fríen dos ajos laminados hasta que estén dorados (sin pasarse) y después, se retira la sartén del fuego para que se temple. Cuando el aceite con los ajos esté templado, se añade un buen chorro de vinagre y un vaso de caldo de cocer la gallina. Esta mezcla se incorpora a la gallina cocida.

Este plato se puede tomar tanto caliente como frío y, con el caldo sobrante, se puede hacer una sopa o un consomé.

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