Fachada del colegio en San Agustín.
Fachada del colegio en San Agustín.
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Cumplir cien años siempre es un acontecimiento. En él se mezclan sentimientos y razones tan variadas que difícilmente se pueden expresar en pocas líneas. Sin embargo lo intentaré para contar lo que, a través de la palabra escrita, me parece más significativo.

Orígenes e itinerancia
Los hermanos maristas nacimos en 1817 de la inspiración de un sacerdote francés, San Marcelino Champagnat, compañero seminarista del santo cura de Ars. Un clérigo que puso en marcha un movimiento religioso laico al servicio de la educación.

Cumplidos los cien años del Instituto marista, en 1917, el Papa Benedicto XV dirigió una carta laudatoria a nuestro Superior General, H. Estratónico, francés. Un año después brota la simiente marista en Segovia.

Estamos en mayo de 1918, exactamente el día 2, jueves. D. Remigio Gandásegui Gorrochátegui, a la sazón obispo de Segovia, se cartea con el superior provincial marista del distrito de León, H. Eugenio Bertualdo. Monseñor le ofrece encargarse de un colegio para niños pobres en la capital. Llegan a un acuerdo y el 16 de septiembre de 1918, lunes, se abre en la Casa de los Picos la primera escuela marista en Segovia.

Cuatro hermanos maristas, dos franceses (HH. Auguste-Ferdinand y Béronicus) y dos españoles (Ignacio Pedro y Pablo Timoteo), atienden a 150 alumnos. Se trata de las “Escuelas Populares Ntra. Sra. de la Fuencisla”.

Segovia, según datos del historiador segoviano Mariano Sáez y Romero, tenía en 1918 unos 15.000 habitantes y 2.400 edificios aproximadamente, más la Academia de Artillería, el alcázar, la catedral y el acueducto romano.

El magnífico resultado de estos educadores picó la curiosidad de algunas familias pudientes que lograron poner en marcha otro centro educativo para alumnos de pago. Ha pasado escasamente un año, 1919. El nuevo centro educativo marista se abre en el Torreón del marqués de Lozoya. Se conocerá como “Colegio Sagrado Corazón”. El primer día de septiembre asistirán 60 niños, en Navidad serán ya 120 y concluirán el curso 143 alumnos.

Por su trascendencia cultural debemos reseñar aquí la llegada a Segovia de D. Antonio Machado como profesor de francés en el Instituto General y Técnico, hoy Mariano Quintanilla, el martes, 26/11/1919.

En el nº 30 de nuestros Cuadernos Maristas, encontramos esta reflexión: “Los maristas franceses, expulsados o no, conllevan consigo un compromiso importante muy humano: el deseo de extender la cultura francesa por el mundo”. ¿Hubo algún contacto entre ambos?

Ya que la Academia de Artillería necesitaba jóvenes bien preparados surgen algunos centros de formación premilitar. Los maristas incorporan un aula más en el Torreón y este centro se denominará a partir de ahora “Colegio Academia”. Estamos en septiembre de 1920. Se llega a tener 45 alumnos premilitares. Se cerrará el aula en 1945.

El quinto colegio
El espacio para tanta actividad no es suficiente por lo que se adquiere una finca en la c/San Agustín, 1, donde se inicia una nueva etapa en 1921. La comunidad se instala en ésta, conocida como “Casa de Burgos”.

Al mismo tiempo el obispado vende la Casa de los Picos el 13 de enero de 1921, jueves, al Círculo de la Unión Mercantil e Industrial. Es obispo de Segovia Monseñor Manuel Castro.

En consecuencia, una parte de los niños de la Casa de los Picos debe trasladarse al edificio de Los Doctrinos, en terrenos del Seminario, y otra al centro social de El Salvador, en la calle S. Alfonso Rodríguez, 1. El primer grupo de alumnos gratuitos funcionará hasta 1939 y el segundo hasta 1942. ¿Causa? La falta de recursos económicos de la Fundación Ochoa Ondátegui que administraba el obispado.

En julio de 1929 se paga el último trimestre vencido, 750 ptas. a Dña. Teresa de Contreras y López de Ayala, dueña del Torreón de Lozoya y se concentran la comunidad, el alumnado y el internado en las instalaciones de S. Agustín, 1.

Problemas y soluciones
Con la llegada de la República y su plan expropiatorio de la enseñanza religiosa se hace cargo del colegio la Asociación de Padres de Familia con fecha 1 de septiembre de 1933. Firman el contrato de alquiler D. Leonardo Laínez Nieva, presidente de la Asociación de Padres de Familia de Segovia y D. Eugenio Fargier Volle, marista francés, director del Colegio-Academia.

En las elecciones generales del 19 de noviembre en Segovia salieron tres procuradores de derechas y un radical. También ganaron las derechas en el Estado, lo que detuvo la previsible revancha de la izquierda. D. Alejandro Lerroux declarará que es imposible mantener la suspensión de las Órdenes religiosas de enseñanza. Y el comentario editorial en El Adelantado de Segovia, de 30/12/1933 dice: “La determinación del Gobierno la entendemos, no como un acto de justicia, sino […] ve claro el problema y deduce que es de tal envergadura que no encuentra la posibilidad de realizarlo en 1934, ni en el año siguiente, ni en muchos más […] Tenemos la convicción de que la sustitución de la enseñanza religiosa no llegará nunca a ser un hecho […]”

El período de la Guerra Civil no tuvo mayores complicaciones en Segovia. Inicialmente los colegios fueron dedicados un tiempo a la atención médica de los heridos. No hubo procesiones de Semana Santa y sí algún conato de incendio en iglesias. Se prohibió el toque de campanas que sólo debía reservarse para “el momento en que se divise un avión enemigo….” expone El Adelantado de Segovia en mayo de 1936.

Es más, la semana anterior al 27 de julio no salió el periódico segoviano. Pero la mejor descripción del momento la tenemos en esa fecha. Hubo algunas manifestaciones que, pasando ante el colegio, vocearon e incluso saltaron la tapia. Algunos hermanos llamados a filas alternaban la clase en el colegio, porque se mantuvieron las clases, con el servicio militar. Por ejemplo el H. Paulino Jiménez, durante varios años después director del colegio, estuvo en el P.M. del Regimiento de Artillería C. Ejército nº 41 de Segovia, luego en el 13º Regimiento con base en San Rafael.

Podemos recordar la historia triste de un antiguo alumno segoviano, Félix Borreguero, hermano de madre del que sería luego director en Segovia, el H. Angel Arnanz de las Heras, que, estudiando ingeniería en la universidad de Madrid, y formando parte de los sesenta jóvenes que atendíamos en la residencia Cisneros en la calle Alcalá Galiano, 4, fue sacrificado en la ruta hacia Paracuellos del Jarama el 3/12/1936.

Una descripción de esta época la tenemos en el artículo de D. José Carlos Gibaja: “La vida cotidiana en Segovia durante la guerra civil”. Estudios segovianos, tomo XXX, págs. 165-197.
Con el tiempo se logra el reconocimiento legal del colegio. El ministro de Educación Nacional, D. Pedro Sáinz Rodríguez, reconoce la enseñanza privada en documento de 23/9/1938, y la capacidad de entregar titulación oficial.

A. D. E. M. A. R.
Tienen que pasar 21 años para que los antiguos alumnos se organicen oficialmente. El 25/9/1949 se tiene la primera asamblea seguida de una misa que presidió el antiguo alumno P. Antonio de Lugo, jerónimo del Parral. Este paso responde al artículo 212 de la antigua Regla marista que reza: “Para conservar a los ex- alumnos en los buenos principios… trabajen con celo en la extensión y buena marcha de las obras de perseverancia…”

Una de las primeras tareas que se imponen los socios de ADEMAR es la doble petición al obispado: la legalización de la cofradía y la adquisición en depósito del paso “Cristo con la cruz a cuestas” para procesionar en la Semana Santa Segoviana. Monseñor Daniel Llorente reconoce dicha cofradía y concede en depósito la imagen, obra del escultor e imaginero catalán José Queixal. Se traslada desde la catedral al colegio el sábado, 17/1/1959.

La cofradía de ADEMAR logra también incorporar a su manifestación de fe la imagen de “Nuestra Señora de las Angustias”. El autor, desconocido, debe pertenecer a la escuela de Juan de Juni. Tras cuatro años de reparación intensa en Simancas, sufragada por el Gobierno Regional y la reconstrucción de su carroza en tonos de oro y azul cobalto, por D. Prudencio Zorzo, a cuenta de ADEMAR, sale felizmente en procesión el Viernes Santo, el 21/4/ 2000.

Ambos “pasos” congregan cada año a los antiguos alumnos contribuyendo al esplendor de la Semana Santa con sus cofrades, verónicas, manolas y banda de música. Cada año, asimismo, se nombra al “Cofrade de Honor” que alcanza ya el número 33.

A. P. A. / A. M. P. A.
Otra organización, cuyo apoyo al colegio es enormemente positiva, se conoce como la Asociación de Padres (y Madres) de Familia [APA/AMPA]. Nació el jueves, 18/12/1952. Además de preocuparse por la formación de los propios padres, en su aspecto educativo, colabora en las fiestas, salidas, marchas y viajes de los alumnos; ofrece becas a niños necesitados, promueve campañas solidarias y el diálogo con los profesores, etc. Completa el triángulo cooperativo: alumnos, padres y maestros.

Filosofía educativa
La tarea educativa exige una actualización permanente. Los conocimientos profesionales reclaman al maestro, no sólo una dedicación cordial e inteligente, sino también una asimilación de los nuevos descubrimientos de las ciencias psicopedagógicas. No hay metodología que dure diez años. Por eso un equipo provincial sigue de cerca las vicisitudes de cada colegio, de su profesorado y alumnado, de sus materiales y proyectos. Los varios cursillos de actualización pretenden que en cada período lectivo se ofrezca una asimilación y puesta a punto óptimas.

Asimismo contamos con una de las editoriales más empeñadas en ofrecer recursos pedagógicos optimizados y adecuados a cada etapa escolar, a cada materia y en cada momento. Edelvives, con más de 125 años de existencia, tiene como slogan “Editorial dedicada a la mayor dignificación del libro (material) escolar”. Su acción de apoyo educativo se extiende a Brasil, México, Chile y Argentina.

Además de la enseñanza formal el colegio ofrece múltiples actividades extraescolares: culturales, artísticas, deportivas, etc. pero sobre todo mantiene con mimo dos movimientos religioso-culturales conocidos como los Scouts de Baden-Powell y el Movimiento Mar-Cha. Este segundo agrupamiento por etapas cultiva el ejercicio físico, el desarrollo mental, la solidaridad, la fe cristiana y aquellos valores que la pedagogía marista considera como fundamentales en la vida humana. En síntesis hablaríamos de la optimización de la inteligencia espiritual. Cfr. Francesc Torralba.

En Segovia
La vinculación del colegio con la ciudad ha sido un empeño mantenido desde los orígenes. Bastará recordar algunas efemérides más destacadas: el reparto de premios se hizo muchos años en el teatro Juan Bravo, en el Cervantes y en la sede del La Universidad Popular, algunas primeras comuniones en la catedral y en la parroquia de la Ssma. Trinidad, obras de teatro tanto de alumnos como de exalumnos en los colegios religiosos de la ciudad, en el Seminario y en otros locales públicos, conciertos de rondalla y de coros polifónicos, campeonatos deportivos en Baterías y patios colegiales.

En la última época destacaremos la visita por clases a los diversos centros públicos: ayuntamiento, gobierno civil, diputación provincial, palacio episcopal, biblioteca pública, teatro de la Cárcel, delegación de la Junta de Castilla y León, iglesia de San Quirce, casa de Antonio Machado, iglesia del Seminario, catedral, etc.

La colaboración con otros centros escolares segovianos ha sido frecuente y variada, teniendo la máxima expresión en el Cou intercolegial mantenido por los colegios de religiosos en la sede del Claret desde 1979 hasta1998.

Nuestro centro acoge las primeras alumnas en el curso 1981-82. Desde entonces es el cualificado centro escolar mixto “Ntra. Sra. de la Fuencisla”.

Nuevo mejor colegio
La peripecia itinerante de la obra marista en Segovia, bajo diversos nombres y en varios locales, como hemos ya puntualizado, concluye en los Altos del Pinarillo.

El lunes, 20/2/1967, el consejo provincial de la Provincia Marista de Castilla aprueba el proyecto del nuevo colegio. Medio año después se compra el terreno, 20.000 m2. El Excmo. Ayuntamiento de Segovia aprueba por mayoría la nueva construcción el miércoles 8/5/1968.

La obra, que lleva su tiempo, es inaugurada solemnemente el martes, 6/6/1972, fiesta del Fundador, San Marcelino Champagnat. Desde entonces nuestro colegio se esmera en merecer el beneplácito de las familias, salvando las distancias y las incomodidades con el espíritu de superación, hoy expresado como “en pos de la excelencia”. Los diplomas que adornan nuestro hall son una sencilla muestra del Vº Bº que rubrican diversas autoridades/instituciones críticas.

La última reciente prueba ingeniosa es la creación de una empresa ficticia llamada “Segogravity” que ha logrado competir y ganar a nivel nacional en el diseño y confección de un coche de inercia.

Patrocinó la prueba la empresa burgalesa “Hyperbaric High Pressure Processing” y algunas segovianas. El éxito lo ha logrado un grupo de alumnos de 1º de bachillerato, bajo la dirección de la profesora de Tecnología Industrial, Dña. Laura Fuentes Nieto.

Algunos ilustres
Un capítulo completo de Antiguos Alumnos Ilustres sería inacabable, por la cantidad de meritorios, e injusto por la ponderación de méritos. A modo de muestra citaremos algunos: Fernando Albertos, José Luis Uribarri Grenouilloui, Dionisio Ridruejo Jiménez, Juan Antonio Garcimartín, José Antonio Otero, Mariano Sáez Rubio, Fernando Mate, Alberto Cándido López, Manuel Rico Sarompas, Pablo Martín Cantalejo, Javier Guerra Polo, Antonio Madrigal Collazo, José Luis Concepción Rodríguez, José A. Gómez de Caso Canto, Jesús García Torres, Santiago Javier de Andrés, Moncho Alpuente, Jesús Fernández Santos, Alfredo Matesanz Gómez, Javier Guerra, etc.

Objetivos del Centenario
Finalmente recordaremos algunos objetivos que motivan nuestra celebración centenaria:

Reconocer la acción providencial de Dios en esta obra segoviana durante un siglo. Será nuestra sentida acción de gracias y petición de perdón por los errores cometidos.
Recordar los nombres de los hermanos, seglares y sacerdotes que desarrollaron ilusionadamente la misión educativa en el colegio.

Ponderar la acogida cordial de nuestra tarea por parte de los alumnos, padres de alumnos, antiguos alumnos y del pueblo segoviano en general.

Generar nuevo continuado compromiso evangelizador al servicio de la infancia y de la juventud segovianas.

Mantener vivo el carisma mariano de conseguir “excelentes ciudadanos cristianos”, en expresión de nuestro santo Fundador.