Recuperando una joya en la iglesia de Hontoria

La Junta destina más de 13.000 euros a los trabajos de restauración del retablo de la iglesia parroquial de esta entidad local menor

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El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia, Javier López-Escobar, visitó ayer los trabajos de restauración que se están llevando a cabo en la iglesia de San Vicente Mártir, en Hontoria. Concretamente sobre la intervención de rehabilitación que se está centrando en el retablo de la Virgen del Rosario, una pieza que data de principios del siglo XVII, proyecto cofinanciado por fondos Feder para el que se han destinado 13.378,97 euros.

La restauración se lleva a cabo después de que el Servicio Territorial de Cultura y Turismo detectara en algunas zonas del retablo daños causados por insectos xilófagos. Además se localizaron desajustes estructurales, centrados principalmente en la hornacina central.

Se consideró también preocupante el estado de la policromía, evidenciándose un deterioro del dorado de la mazonería. Como consecuencia de todos estos problemas, junto la notable cantidad de suciedad acumulada y el oscurecimiento de los barnices, la Junta decidió intervenir.

Los trabajos de rehabilitación se han adjudicado a la restauradora Virginia Muñoz Herrero. La actuación se centra en la documentación histórica y fotográfica del retablo, la limpieza del polvo superficial y de los restos de suciedad acumulada, el ajuste entre las piezas de la composición y la consolidación estructural de la madera, el asentado y limpieza de la policromía, el aparejado y reintegración de lagunas y el barnizado de protección.

Ubicado en el testero de la nave de la epístola, el retablo consta de una estrecha bancada, dos cuerpos con tres calles y un remate central a modo de ático coronado con un frontón triangular. La hornacina central está ocupada por una imagen de vestir de la Virgen con el Niño en brazos, que no es la talla original del retablo, según el informe de los técnicos.

En los diferentes compartimentos se muestran escenas pintadas en lienzo y adheridas a soportes de madera, pero que en realidad se encuentran completamente ocultas por talles muy variopintas que se han colocado delante de las pinturas. La pintura está ejecutada por Alonso de Herrera: la Decapitación de San Juan Bautista, San Juan Evangelista de Patmos, los Desposorios de la Virgen, la Presentación de María en el Templo, la Imposición de la Casulla a San Ildefonso y la Coronación de la Virgen. Se trata de una pieza con un notable valor histórico y artístico, de las que quedan pocas en la provincia.