Recuerdo de un emprendedor

Un libro y un documental resumen los aspectos vitales y empresariales del segoviano Tomás Pascual Sanz, cuando se cumplen tres años de su fallecimiento.

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La familia ha sido un valor siempre presente en la vida del empresario Tomás Pascual Sanz, nacido en Fuentemizarra un 20 de diciembre de 1926. Ahora han sido sus descendientes quienes han reunido en un libro y un DVD la vida y obra de este empresario, líder en el sector de la alimentación, y que siempre se mostró orgulloso de sus humildes orígenes.

Hace poco más de tres años que falleció Tomás Pascual Sanz, tres después de inaugurar en Trescasas una de sus empresas, la planta embotelladora de Bezoya, donde precisamente defendió esta inversión como forma de crear trabajo y oportunidades de empleo en su tierra.

En el libro se recogen testimonios elogiosos de personas como el ex presidente del gobierno José María Aznar, los ministros Miguel Arias Cañete, Pedro Solbes, Juan José Laborda; representantes del gobierno regional como Juan Vicente Herrera, Juan José Lucas, José Valín o Demetrio Madrid; del empresariado como el ya fallecido también José María Cuevas, o periodistas como Luis del Olmo o Jaime Velasco. Y tampoco podían faltar en una obra compilatoria de una vida, las referencias a los numerosos premios y homenajes que recibió en vida.

Pocas veces ha aparecido tantas veces en la prensa nacional el nombre de un pueblo tan modesto como Fuentemizarra, localidad natal del creador del grupo Pascual. En este núcleo perteneciente a Campo de San Pedro dejaron de nacer niños hace varios años. Pero todavía lucha por mantenerse en pie la vieja casa donde llegó al mundo Tomás Pascual, donde vivió hasta los cuatro años y desde donde toda su familia que se trasladó a Linares del Arroyo, otro pueblo del Nordeste de la provincia. Allí trabajó ayudando a su padre en una tienda de ultramarinos. Su niñez y juventud la fraguó Tomás Pascual vendiendo bocadillos a los viajeros del tren que pasaba por la zona. Pero la construcción del pantano sobre el río Riaza obligó de nuevo a emigrar a esta familia hasta Aranda de Duero, donde comenzó su periplo empresarial. Primero lo hizo como ganadero de vacuno de leche, para luego ir levantando el grupo Pascual, una sociedad gigante de la alimentación presente en más de 80 países y que es el mayor grupo alimentario que sigue en manos de la familia fundadora.