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Concierto que ofreció la Orquesta de la Universidad de Anatolia, dirigida por Aidar Toribaev, el pasado 8 de enero, dando inicio a los actos del centenario. / E. A.
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9 de diciembre de 1918. Teatro Juan Bravo, Segovia. Suena como un sutil comienzo, como una aurora, la obertura para concierto del ballet ‘Criaturas de Prometeo’, cuya música compuso el maestro Beethoven a petición del bailarín y coreógrafo Salvatore Viganò. Para esas criaturas robó el titán el fuego sagrado a los dioses sin temer el castigo inminente porque sabía que tales criaturas llegarían a ser grandes a través del derecho que el fuego simboliza, el pensamiento y la conciencia; es decir, el sueño creador; es decir, la libertad. Las criaturas que desde entonces custodian y mantienen el poder de ese fuego robado somos, los sabemos, los hombres y las mujeres, las personas, los seres humanos. Con tan simbólica y bien elegida composición nacía para el mundo en esa fecha histórica la Sociedad Filarmónica de Segovia.

Con esta introducción literaria comenzaba la concejala de Cultura, Marifé Santiago, su defensa de la propuesta de distinguir con la Medalla de Bronce de la Ciudad a la Sociedad Filarmónica de Segovia que este año celebra el centenario de su fundación. Lo hacía ante la corporación en pleno y en presencia de algunos integrantes de la junta directiva de la Filarmónica, entre ellos su presidenta Carmen Gruber. Anunció, además, que esta entidad, junto a la Fundación Don Juan de Borbón y la Concejalía preparan un concierto especial para conmemorar tan destacado aniversario.

Santiago, profesora, y gran conocedora de la obra de la filósofa María Zambrano, relataba a los presentes la mañana del viernes pasado en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial un recuerdo que trasciende lo anecdótico en el que Zambrano, “muchos años después de entonces y en circunstancias desesperanzadas donde no olvidar instantes de grandeza era el único modo de resistir”, cada mes asistía hechizada al concierto de la Sociedad Filarmónica de Segovia con su madre y la pequeña Aracelita, “preciosa, inmovilizada por la música, revoltosa como era”.

La concejala citó por dos veces a El Adelantado de Segovia, como testigo y cronista de la historia de la ciudad. En sus páginas publicó en 1917 el músico miliar y director de la Banda de Música de la Academia de Artillería Constancio Maldonado Rojo un artículo en el que hablaba “de lo valioso que sería para Segovia contar con una Sociedad Filarmónica como aquellas que se están creando en otras ciudades españolas y que con éxito probado ya existen en otras ciudades europeas”. A través de ellas, escribe Maldonado Rojo, la música clásica culta o académica puede llegar a la ciudadanía sin restricciones de clase, “cumpliendo un deber pedagógico que en el lenguaje actual podríamos nombrar sin dudarlo democratizador de la excelencia”, comentó Santiago en su intervención.

Añadió que la respuesta fue positiva pero se produce un paréntesis entre 1922 y 1927 hasta que este último año gracias entre otros a un joven abogado segoviano, Mariano Quintanilla, se establece una junta de gobierno provisional “que rescata y actualiza el proyecto segoviano en cuya lista de nuevos socios está Antonio Machado…”.

Aseguró la edil de Cultura que hay hitos “cuyo significado requiere que lo señalemos, como aquel concierto del 30 de noviembre de 1934 cuyo programa incluye la obra de la segoviana María de Pablos Cerezo, quien ha necesitado el paso del tiempo para empezar a convertirse en todo un referente artístico en nuestros días”. En 1940, gracias a El Adelantado, sabemos de nuevo que, tras la Guerra Civil, se refunda la Sociedad Filarmónica y esta vez el concierto inaugural es la archiconocida obertura del ‘Guillermo Tell’ de Rossini.

Regresó después a Zambrano con una cita de la pensadora: “el orden de una sociedad democrática está más cerca de un orden musical que del orden arquitectónico…” para después solicitar el voto favorable a la propuesta de distinguir a la Filarmónica con la Medalla de Bronce de la Ciudad “por permitir que a través de la música se fortalezca la convivencia en nuestra ciudad”.

Todos los grupos políticos, y la alcaldesa, reconocieron la brillante trayectoria de esta Sociedad y felicitaron y dieron la enhorabuena personalmente a Gruber y al resto de la directiva presente en la grada del público del Salón de Plenos.

El concejal del PP José Luis Huertas, que señaló que el número de conciertos de la Sociedad Filarmónica de Segovia se acerca al millar, quiso además homenajear a sus presidentes a lo largo de un siglo de historia: Eduardo Álvarez, Anselmo Gil de Tejada, Marcelo Negré, Rubén Landa, Javier Cabello, Julián Blac, José Jiménez, Cipriano Pacheco, Luis Felipe de Peñalosa, Mariano Grau, Francisco Rodríguez Guerrero, Antonio María Remacha y Carmen Gruber. “Son los que pusieron los cimientos para la cultura en Segovia”, concluyó.