24_CONVERSACIONES
Foto: Rocío Pardos.
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Aunque nació en la ciudad de Segovia, se siente de Sanchonuño, localidad en la que nacieron sus padres y de Gomezserracin, donde se desarrolló una gran parte de su vida. Héctor Sanz Colomo, Director General de TruckOne, empresa dedicada al transporte de mercancías “por tierra, mar y aire”, empresa que comenzó a rodar en el año 2007 y hoy cuenta con su propia flota de camiones y oficinas en Madrid y Barcelona y está a punto de abrir otra en Sanchonuño. Es un hombre joven que no duda en asegurar que su vocación desde siempre era “ser empresario, tener su propia empresa”, objetivo que se ha visto cumplido después de una profunda formación y “comenzar desde abajo”, haciendo su propio reparto de paquetes con una furgoneta que compró como pudo. Hoy, algo de tiempo después, TruckOne ha facturado 6 millones de euros en el último año…

Cómo fue su aventura y lo que opina del mundo de la empresa, de los autónomos y de la dificultad para emprender y poner en marcha una idea, nos lo cuenta a continuación.

— ¿Cómo empezó la historia de TruckOne?

— Yo soy empresario de vocación, desde muy joven sentía admiración por la gente que tenía negocios, que trabajaba bien y le iba bien. Estudié en la Escuela Universitaria de Estudios Empresariales de la Universidad Complutense y empecé a trabajar mientras estudiaba la carrera y siempre tuve buenos puestos de trabajo hasta que decidí empezar por mi cuenta.
Por falta de experiencia y formación, no conseguí los socios ni la financiación necesaria para comenzar a montar una empresa “razonable” y compré una furgoneta y me puse a repartir aunque había tenido mejores puestos de trabajo.
La empresa la monté en junio de 2007 (comentaba recientemente con un amigo que somos “hijos de la crisis”). Yo pensé en un principio que había sido mala suerte pero luego hemos visto que fue una ventaja porque todos los escenarios cambiaron y aparecieron oportunidades que muchas empresas no estaban viendo. Nosotros comenzamos a detectar ciertos nichos de mercado que estaban sin cubrir y que nos daban esa opción de personalizar el servicio para dar una atención más rápida y más fluida…, centrarnos mucho en el cliente.
Con esa fórmula, a día de hoy, vamos a terminar el año con 50 camiones, sesenta y muchos empleados, oficinas en Madrid y Barcelona, mucho trabajo en Segovia y, aunque no tenemos oficina aquí, estamos a punto de abrirla porque tenemos mucho trabajo en la zona del Carracillo, que es para mí una zona increíble, donde sus empresarios tienen un mérito tremendo y donde diariamente cargamos camiones para la exportación.

— Mercancías que van directamente fuera de España…
— Sí, en las resineras de la provincia, cargamos y vamos a Alemania, a Holanda… En las empresas Hortofrutícolas de la zona del Carracillo… también cargamos y llevamos mercancía a toda Europa, hacemos muchísima exportación. Parece mentira que estando en Madrid, una gran parte de nuestro negocio de carretera internacional, lo tengamos aquí, en Segovia.

— Por eso solo os queda abrir oficina…
— Así es, lo haremos al principio del año que viene, en Sanchonuño.

— ¿Qué fue lo más difícil en vuestro camino para conseguir este fin?
— Sin duda, la financiación. Fue durísimo, para mí había dos partes clave, por un lado conseguir contratos y clientes, había que estar muy atento y analizar y estudiar muy bien las ofertas, y luego, la dificultad de la financiación, porque el transporte es un negocio en el que las finanzas son fundamentales. Un camión vale mucho dinero y, no es lo que vale sino que tienes que añadir una mano de obra cara, porque quienes trabajan en ello son gente que tiene muy poca calidad de vida y hacen este trabajo a cambio de salarios altos. Además, a los camiones, para que salgan a hacer una ruta internacional, tienes que ponerles 1.200 euros de gasoil.
En otras palabras, un camión vale 130 o 140 mil euros, más un chofer que está ganado… el coste para la empresa es de 4 mil euros con impuestos, más 1200 de gasoil para arrancar pero, ese mismo camión gasta unos 7 mil euros al mes en gasoil… Las finanzas son complejas y, en aquella época todo era… poner muchas pegas.
Pero, en este caso, pertenezco a una generación que, en su momento, empezamos a estructurar planes de negocio, empezamos a hacer cosas que dejaban a los Bancos un poco sorprendidos. Que una empresa de transporte planteara planes de negocio, proyectos de inversión, con cuenta de resultados, con cuentas de pérdidas y ganancias… eso ayudó mucho a la financiación. Presentábamos los proyectos con todos los detalles y, eso ayudó pero, pese a todo, no era fácil.

— El banco tenía pocas posibilidades de buscar escusas…
— Claro. Intentábamos que buscaran las menos posibles. Con el tiempo, el haber crecido en la crisis nos ha venido muy bien.
Ahora, el principal problema que tenemos es el tema del personal, hacer buenos equipos. Nosotros funcionamos y crecemos todos los años el 35%. Este año vamos a cerrar, con cerca de 6 millones de euros y, en transporte, calculamos que seremos de las quinientas empresas más grandes de España, y hay más de veinte mil…

— ¿En el mundo del transporte la crisis ha sido especialmente dura?

— Sí, en el transporte la crisis ha sido dura porque terminas trabajando con sectores en los que la crisis ha golpeado duro. No quiere decir que haya sido tan dura como en la construcción, porque no ha sido así, pero ha sido mucho más dura que en el sector de la alimentación.
En el transporte ha sido un punto intermedio, no ha sido de los más… pero tampoco de los menos. Recuerdo que durante la crisis, encontrar personal era muy fácil, ponías una oferta de empleo y te aparecían 35 haciendo cola, hacías las entrevistas y todo el mundo tenía muchas ganas, mucha necesidad… La crisis ha tenido cosas muy buenas para nosotros, cambió el modelo de economía, empezabas de cero con gente que llevaba muchos años en el sector pero, como había cambiado todo… Lo conocía igual que nosotros, la situación era nueva para todos. Había que buscar los proyectos, los clientes y la financiación…

— Como persona joven que ha pasado por el montaje de una empresa, háblame del emprendimiento en España. Todo el mundo habla de ello y parece que quien no monta una empresa es porque… ¿Es fácil o no hacerlo?
— Es muy complicado. La gente ve a quien le ha ido bien en ello, a mí mismo, y me dicen: “¡El transporte da dinero!”, pero hay que gestionar muy bien, hay que mover muchos palos. No es montar una “cosita” y que de dinero. Esa “cosita” tiene que estar coordinada con otra cosa y que todo esté unido porque, el transporte, hoy día, es muy global. Se te cae una importación en Alemania y, esa línea de negocio está en peligro. Hay que darlo otra vuelta y arreglarlo. Este es un mundo complejo, por mucho que lo tengas dominado es…partido a partido… No te puedes relajar. Es un negocio en el que, a la mínima, cambian las cosas: De repente empieza a subir el gasoil y, ya tienes una batalla con tus clientes.
Emprender en España es muy complicado porque si eres un emprendedor pequeño, como lo fui yo, en principio todo el mudo te pide avales personales con los Bancos y, al final este es un lastre que, si la cosa va mal… Terminas con embargos y sin poder tener una tarjeta de crédito a tu nombre por haber comprado unos camiones, por ejemplo, y no haber gestionado bien…, te queda una deuda de 200 mil euros y…

— Entonces, no es tan fácil…
— No, de la administración no puedes esperar nada. Las administraciones ayudan muy poco al autónomo porque los trámites son muy largos, las licencias tardan mucho…Por ejemplo, tienes que comprar una furgoneta y, entre que la compras y te dan la licencia de transportes, que tarda dos meses… En ese tiempo tienes que estar pagando la furgoneta pero no puedes empezar a trabajar o, por el contrario, tienes que arriesgarte y comenzar con la labor aunque te pillen y te multen…
Emprender, es muy complejo porque entras en un mundo que es muy exigente y creo que es una cuestión de formación. Yo soy empresario y he estudiado en diferentes escuelas de negocios con lo que adquirí una visión increíble de este mundo. Pasar por las escuelas de negocios es la recomendación que hago para cualquier empresa. Quien quiera tener una empresa con una cierta estructura, tiene que formarse. Muchos se han pensado que cualquiera podía montar una empresa pero, al final, falta mucha formación en finanzas, en dirección de ventas, en operaciones… y luego, saber del negocio, saber cómo tienes que gestionarlo… Hay que formarse con un módulo de grado medio, una diplomatura, licenciatura… y, mucha escuela de negocios.

— TruckOne realiza transportes por “tierra, mar y aire”
— Sí, hacemos transporte terrestre con flota propia (a final de año tendremos 50 camiones), y transporte aéreo y marítimo. No quiere decir que tengamos aviones y barcos. Hay navieras con las que contratas que te transporten un contenedor al puerto que corresponda. Nosotros gestionamos eso y somos OEA (Operador Económico Autorizado), o lo que es lo mismo, Agentes de Aduanas.
Tenemos una aplicación conectada con la Agencia Tributaria y, despachamos importaciones, exportaciones, aranceles, el IVA… realizamos la gestión completa al cliente, incluso financiando los aranceles a 30 o 40 días, dependiendo del cliente.

— Desde tu perspectiva de empresario que trabaja fuera de la provincia ¿Cómo ves Segovia?
— Veo que Segovia está en una posición muy alta de servicio. Hemos nacido en una tierra de gente trabajadora. Mi padre me dijo que había que levantarse y trabajar o estudiar pero que, “a partir de la 7:30 de la mañana, uno en casa no se debía quedar”.
Segovia es de Cándido, de José María, de gente que ha tirado del carro. Sigo pensando que la administración, en temas de empresas, colabora poco. Se debería tener mayor interés. Estoy de acuerdo en que, quien quiera ser empresario tiene que hacerlo bien, exigirle que haga buenos contratos, salarios adecuados… Todo bien hecho pero, hay que ayudarlos y, a la gente que quiere montar un negocio en una tierra como esta, con el grave problema de la despoblación que tenemos…, hay que apoyarla.
El dinero sale de las empresas, todo el dinero que se canaliza sale de allí, vía salarios, vía impuestos… La riqueza se genera con empresas, si quieres una provincia rica tienes que crear empresas, es de manual y, eso deberían tenerlo claro los políticos cuando empiezan a gobernar. Pero eso hay que fomentarlo, por parte de las instituciones públicas, dando subvenciones vinculadas a una garantía, a un aval, por el que si se incumple el acuerdo de tener un determinado número de empleos durante un determinado tiempo, se ejecuta el aval y… No soy especialista pero, a Segovia, hay que fomentarla para que vengan empresas, para que haya emprendimiento de “formación”, pasando por una escuela de emprendedores, de negocios con conocimientos asentados. Hay mucha gente que “se lanza a la piscina” y… hay que facturar pero hay que tener en cuenta los costes… para que el resultado sea rentable. Hay que dar facilidades para que la gente pueda montar negocios y formación para que lo hagan con conocimiento de causa.

— La Asociación de Empresarios Segovianos en el Exterior… funciona bien ¿verdad?
— Como es una Asociación de Empresarios, nos encargamos nosotros de que funcione bien. Es un gran apoyo. Solo con poder escuchar a gente como Tomé, Bachiller, Yagüe… Gente que lleva batallando un montón de años, gente que ha montado auténticos imperios partiendo de la nada, con mucho esfuerzo y talento. Estamos volcados en hacer cosas en Segovia y, de hecho, tenemos pensado hacer una fiesta aniversario el año que viene, una especie de festival, en algún punto de la provincia.
Esfuerzo, formación y ayuda de la administración, es lo que piden quienes en un momento de su vida han dado un primer paso para comenzar un camino como el de Héctor Sanz Colomo. Escuchando su historia, también percibimos que hay verdad en la frase que dice que “el mundo es de los que se atreven”.