Clara Luquero opta a la reelección al frente de la Alcaldía de la capital. / Kamarero
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Después de cinco años al frente del Consistorio y de dieciséis dentro de la corporación municipal, Clara Luquero busca de nuevo el apoyo de los segovianos en las urnas para dar continuidad a su proyecto de ciudad. Con una candidatura que mezcla experiencia y renovación, y satisfecha con la labor realizada en durante los últimos cuatro años, la candidata socialista confía en tener la oportunidad de seguir manejando la política municipal en un mandato en el que el Ayuntamiento recuperará la capacidad inversora. Confiesa que le preocupa que la voluntad de los electores se traduzca en un pleno muy fragmentado y se muestra dispuesta a hablar y pactar con casi todos los grupos de la corporación.

—La campaña suele ser un periodo en el que los candidatos están inmersos en una burbuja de optimismo que no siempre se corresponde con la realidad. ¿La experiencia de los años le hace vivir estos días de forma diferente y reparar también en las críticas?

—Mi caso es singular, porque tengo, en primer lugar, que asumir la responsabilidad de seguir gobernando la ciudad; sigo siendo la alcaldesa de Segovia y esas es mi primera responsabilidad. Si a esto se suman todas las obligaciones y tareas de una campaña electoral pues son jornadas maratonianas.

En cualquier caso, lo de oír la crítica en la calle y escuchar a los ciudadanos no es una cuestión de campaña, es lo que venimos haciendo todo este tiempo en los barrios. Recibo mucho cariño y muestras de afecto de los segovianos que me hacen ser optimista, pero la esencia de la democracia es esperar que el pueblo se pronuncie.

—¿Por qué se presenta a un segundo mandato, para continuar con un proyecto que considera inacabado o para ejercer un nuevo gobierno con medidas actualizadas?

—Evidentemente va a haber una continuidad en determinados proyectos, por ejemplo en el proyecto del CIDE, que se ha gestionado en todo este mandato y vamos a ver los frutos en el primer año del siguiente mandato; las cosas no se paran porque haya un proceso electoral. Hay un trabajo que continúa.

Me presento porque los socialistas hemos venido trasformando la ciudad en los últimos años, muy cerca la gente y consensuando cualquier intervención con los vecinos, y queremos seguir transformándola. Hay un camino muy importante recorrido; somos referentes en cultura, en turismo, en servicios sociales…, pero aún queda mucho por hacer.

—Ha habido cambios importantes en puestos altos de la lista de su candidatura. ¿Responde esto a una decisión suya de renovación o a que se le han ido cayendo piezas relevantes del proyecto?

—Hemos querido conjugar en el equipo –que yo creo que es el mejor que se presenta a estas elecciones– a personas veteranas, que tienen experiencia en el Gobierno municipal y que saben cómo funciona la administración local, con una parte muy importante de renovación. Hay personas que viene con muchísima ilusión, ganas y nuevos proyectos a la política municipal.

Entre las bajas, por poner un ejemplo, está la de la concejala de Cultura Marifé Santiago, quien adquirió un compromiso con la ciudad que era por cuatro años. No ha podido seguir más tiempo y solo podemos agradecerle el esfuerzo extraordinario que ha hecho por Segovia, por el que la ciudad tiene que estar en deuda con ella.

—La pérdida de población es uno de los más evidentes problemas de la ciudad, ¿qué medidas lleva en su programa para tratar de revertir esta situación?

—Lo primero que hay que decir es que Segovia está en el contexto de una tierra que se despuebla, y que la primera competencia de responsabilidad es de la Junta de Castilla y León. En más de 30 años de Gobierno del PP en la Junta han sido incapaces de afrontar la sangría poblacional que nos está dejando moribundos, porque la juventud se ve obligada a marcharse en busca ce oportunidades laborales.

En este contexto los ayuntamientos hacemos lo que podemos. Nosotros vamos a seguir persiguiendo la creación de empleo, porque si no ofrecemos oportunidades laborales es muy difícil que nuestros jóvenes se queden en Segovia. Por ello, tomamos la decisión de diversificar nuestra economía –sin dejar de trabajar para fomentar el turismo y nuestros sectores más clásicos– y dirigirla hacia la innovación tecnológica, para posicionar a la ciudad en este ámbito y ser un territorio atractivo para el desarrollo de proyectos de digitalización y atraer empresas.

En este sentido, la medida más importantes es concluir el Centro de Innovación y Desarrollo Empresarial (CIDE), que en torno a julio-agosto estará ya concluido e iniciaremos los procedimientos correspondientes para que las nueve empresas que han comprometido tener una de sus sedes en este edificio puedan incorporarse. Y entre ellas estará la digitalizadora más importante de este país, como es INDRA.
Esto abre unas expectativas de nuevas oportunidades laborales para los jóvenes. A ello hay que añadir, por un lado, que la Universidad tiene que estar presente allí y que también estamos gestionando con el Ministerio que se pueda ofrecer formación en innovación e industria en este edificio. El objetivo es convertirlo en un ecosistema de innovación que tire de nuestra economía y cree empleo tecnológico para los jóvenes. Esta es la medida más importante para fijar población.

—¿Se pueden, entonces, desarrollar políticas de empleo efectivas desde el Ayuntamiento?

— Sí, y desde luego todo los ayuntamientos desarrollamos políticas activas de empleo. Trabajamos, por ejemplo, con las lanzaderas de empleo, que están teniendo un buen resultado en Segovia, y ayudamos a los emprendedores con asesoramiento, con apoyo económico y con la provisión de espacios para sus proyectos.

En cuanto a los sectores más tradicionales, vamos a ofrecer ayudas al alquiler de pequeños locales para desarrollar comercios innovadores, para recuperar áreas comerciales de la ciudad que han perdido muchos establecimientos. Vamos a crear la Oficina del Buen Comercio para ayudar al pequeño comercio de la ciudad en los procesos de modernización; y también a llevar a cabo un Plan Renove de los polígonos industriales, para mejorarlos y acondicionarlos.

—La movilidad es también un tema conflictivo, que se vuelve un verdadero problema en fechas festivas en las que se produce una llegada masiva de turistas. ¿Cómo piensan trabajar para mejorar en esta faceta?

—La movilidad de la ciudad se ha visto muy afectada por las obras de desdoblamiento de la SG-20, porque se iban cortando accesos y se derivaba el tráfico al interior de la ciudad. Yo misma he ido a hablar con los responsables en Fomento para mostrarles el malestar de la ciudad y espero que la infraestructura se concluya pronto. El otro problema, sí, es la llegada masiva de turistas en los puentes y fines de semana.

Para favorecer la circulación fluida lo principal es tener un buen servicio de transporte público. Nosotros acabamos de renovarlo con 18 nuevos autobuses y eso es clave; el uso de este servicio,además, avala que se haya hecho un esfuerzo en este sentido, porque tenemos 3.400.000 usuarios.

Después habrá que ir aplicando de manera consensuada el Plan Urbano de Movilidad Sostenible, que habla muy claramente de ir restringiendo el tráfico privado de no residentes en el casco histórico; también vamos a ir ofreciendo plazas de aparcamiento para los residentes del casco y estamos por la labor de crear aparcamientos disuasorios. El primero de ellos, se plantearía lo plantearía en la cabecera del valle de Tejadilla.

Tenemos, además, un proyecto para intervenir en la calle San Gabriel, que ha tenido muchos problemas de tráfico, para ampliar un carril en la zona más baja de la calle y agilizar la circulación en la zona; vamos a bonificar fiscalmente la utilización de los vehículos no contaminantes; a instalar más puntos de recarga y a establecer una rebaja en la ORA para ellos.

—Es habitual escuchar a la oposición que le Ayuntamiento se ha enfocado mucho en la cultura y a su vertiente turística y que ha descuidado otras áreas. ¿Cuál es su opinión?

—Su problema en que no conocen la cultura ni el proyecto cultural de la ciudad. Durante esta campaña he escuchado a otros candidatos decir “quiero una cultura variada”; no se puede decir que la cultura sea variada como una caja de pastas, ni decir que la cultura es pan y circo.

La cultura, en primer lugar, es un derecho y estamos obligados a promoverla. Hemos trabajado para que la cultura sea para todos y por eso hay una irradiación de la cultura hacia los barrios de la ciudad y vamos a seguir en esa línea con iniciativas que lleven la cultura a cada barrio. Y luego están los grandes proyectos, que tienen un componente turístico y que generan desarrollo económico. Es, además, un instrumento de transformación e integración social y siempre defenderé que cada euro destinado a cultura no es un gasto, sino una inversión.

Hay doce festivales en todos los ámbitos artísticos y somos referente a nivel nacional. Los mejores espectáculos y creaciones culturales de Europa y el mundo las tiene Segovia y no vamos a renunciar a ello. No obstante, también somos la ciudad que más recursos destina a servicios públicos básicos de toda la Comunidad.

Queremos una población estimulada para la creatividad y no vamos a retroceder ni un paso, y lamentaría mucho que los ciudadanos pusieran el Ayuntamiento en manos de un Gobierno municipal que no sepa la joya que tenemos en la cultura. Y lo hemos hecho nosotros solos, sin la Junta.

—Aun con las dificultades que haya tenido durante este mandato, ¿está satisfecha con su gestión o le ha quedado alguna espinita importante?

—En este mandato los que hemos gestionado ha sido la llegada de sentencias por decisiones que vienen de otra época, y como Gobierno responsable hemos tenido que pagarlas y en este año se acabará de hacerlo. Eso ha mermado nuestra capacidad inversora y estoy satisfecha de haber resuelto ese problema y de que gobierne quien gobierne a partir del día 26 no tendrá ese lastre.

A pesar de todo hemos hecho muchas cosas y estoy muy satisfecha. Hemos arreglado el pavimento de la Avenida de la Constitución, de las calles San Juan y Padre Claret; también importantes calles en los barrios que llevaban hasta 20 años esperando para ser arregladas. Y si gobernamos la ciudad propondré planes de asfaltado tan ambiciosos que en cuatro años nos permitan dar la vuelta a la ciudad.

Hemos invertido en tecnología, con la digitalización de la administración. En Servicios para las personas, hemos puesto en marcha el servicio de comida a domicilio para llevar la comida a las personas mayores o con problemas; también el proyecto del taxi social o el de ‘Al médico contigo’, para facilitar que esas personas puedan acudir a su doctor. Son avances tremendos en una ciudad con población envejecida.

—Con la perspectiva que dan los 16 años que lleva en el Ayuntamiento, ¿cree que el proyecto del CAT fue demasiado ambicioso?

—Me puedo colocar en aquellas circunstancias. Eran unos tiempos de vacas gordas y no sabíamos lo que iba a venir después; cualquier alcalde de España al que la Administración central le hubiera venido con 20 millones de euros, en una ciudad que se despuebla y que no tiene oportunidades laborales, hablando de un proyecto para digitalizar y estimular la sociedad de la información hubiera tendido la mano. Era un proyecto ambicioso, pero concebible en aquel tiempo. Tuvimos la mala suerte de que la empresa quebrara y no se pudieran cumplir los plazos para ejecutar la obra dentro de lo establecido en el préstamo que se nos concedió.

Cuando llegué a la Alcaldía me encontré con un edificio inacabado, en el que se habían invertido 9 millones de euros y en el que quedaban 3 millones por invertir; creo que cualquier persona sensata hubiera dicho “hay que terminarlo y dotarlo de contenido”, y es lo que hemos hecho.

—Además del plan de asfaltado que ha mencionado, ¿realizaría alguna otra gran inversión en un mandato en el que se recuperará la capacidad inversora?

—Una de ellas va a ser muy importante, que es la de la intervención en el valle de Tejadilla; solo la inversión en el colector supone cinco millones de euros. Hay que recuperar ese valle porque tiene valores geológicos y ambientales y porque enlaza con el resto de los valle y amplía nuestro cinturón verde. En su cabecera, además del aparcamiento y el parque, probablemente se desarrolle una infraestructura deportiva.

También me propongo intervenir de manera ambiciosa en la plaza peatonal del Acueducto, para renovar el pavimento en la Plaza de Artillería con un solado acorde al entorno. Si podemos ampliarla, mejor, para que sea un espacio mayor para el disfrute de los vecinos.

Daremos un impulso a la accesibilidad en los próximos años, con más inversión y con un Centro de Recepción de Visitantes universalmente accesible gracias a un proyecto de unos que ya está aprobado.

Vamos a ejecutar los dos ascensores decididos por los ciudadanos en los Presupuestos Participativos; el de la calle Gascos y el de San Millán, y vamos a construir un tercero entre San José y El Palo. También tenemos hecho el proyecto para el Área de Regeneración Urbana de El Salvado-Acueducto y tenemos que hacer otro para San Lorenzo y para La Albuera.

—Con el Gobierno nacional previsiblemente en manos del Partido Socialista, y con la Junta y el Ayuntamiento en juego en estas elecciones, ¿en qué podría beneficiar a Segovia que las tres administraciones tuvieran el mismo color político?

—En muchísimo. Gracias a la época del presidente Rodríguez Zapatero tenemos, por ejemplo, la nueva biblioteca, gracias a que le hicimos ver que teníamos la biblioteca más pequeña y peor dotada de todas las capitales de provincia y ahí está.

Con Pedro Sánchez como presidente, veremos rehabilitado el Teatro Cervantes; el convenio está firmado, pero ha estado siete años parado por el Gobierno del Partido Popular. Además, me he sentado ya con varios ministros y le he pedido a Fomento el vial interpolígonos, el segundo vial que comunique con el AVE; también he gestionado el millón y medio que vamos a invertir en restauración de la muralla; y el ministro de Cultura se comprometió a cofinanciar el módulo de atletismo cubierto, que no está todavía presupuestado porque los presupuestos no han salido adelante.

Luis Tudanca ya sabe también que si gobierna en la Junta va a tener que armarse de paciencia porque le voy a aburrir pidiéndole lo que la ciudad necesita.

—En el inicio de esta campaña mostró su preocupación con que las elecciones pudieran dar como resultado un pleno muy fragmentado. ¿Cree que hay riesgo de que la ciudad sea ingobernable?

—Puede pasar. En las veces que me he dirigido a los ciudadanos les he pedido la fuerza de su voto para seguir transformando Segovia y les he dicho que necesitamos una mayoría suficiente para poder gobernar la ciudad con estabilidad, para que no haya dificultades en la gobernabilidad y para que no suframos un periodo de parálisis. Todo lo que sea pararse es retroceder y hay muchas cosas por hacer.

—La tónica general entre los partidos está siendo la de no poner vetos a las otras formaciones. En caso de necesitar apoyos, ¿preferiría pactar con los grupos progresistas o intentaría mantener su entendimiento con Ciudadanos?

—Lo primero es que hay que ser muy respetuoso con las urnas y que hablar esto es prematuro. Nosotros tenemos capacidad de diálogo porque, sin tener un pacto de Gobierno, hemos sacado todo adelante consensuando unas cosas con unos partidos y otras con otros. Sí es verdad que para aprobar los presupuestos y los proyectos más importantes llegamos a un acuerdo con Ciudadanos, pero hemos sabido gestionar con todos.

En principio, intentaríamos hablar con todos,pero evidentemente yo prefiero siempre llegar a acuerdos con las fuerzas progresistas, porque nuestra identidad es similar y nos vamos a entender mejor. Los ciudadanos decidirán, pero mi límite es VOX; es un partido que tiene una pata fuera de la Constitución por sus planteamientos xenófobos, machistas y sexistas. Si yo tuviera que depender de VOX para llegar al Gobierno municipal, preferiría renunciar a ello.

—¿Qué mensaje querría trasladar a los electores de Segovia?

—Un mensaje de pasión por la ciudad, de querer seguir construyendo y avanzando juntos y de que reflexionen serenamente su voto y piensen en qué es lo mejor para que Segovia siga adelante, no se paralice y para que podamos hacer una ciudad para todos y para todas sin exclusión.