Dia-Arbol-Ayuntamiento-Barrio-Ciudad-Tierra_KAM8752
La plantación de árboles se ha realizado este año cerca de La Cárcel. / KAMARERO
Publicidad

Dentro del programa ‘Cero CO2’, el Ayuntamiento de Segovia, a través del proyecto ‘Segovia Educa en Verde’, junto con la empresa Talec, ha decidido compensar las emisiones de CO2 que ha tenido este proyecto durante los años 2016 y 2017, que han alcanzado las 8,5 toneladas durante los dos años que lleva en marcha.

Una compensación que, según explicó el concejal de Medio Ambiente, Jesús García, se hace a través de dos proyectos, “uno que es el de la mejora de prácticas de agricultura orgánica con comunidades indígenas en Guatemala; y otro que venimos realizando desde el año 2016, que son las plantaciones de arbolado, aprovechando las celebraciones del Día Mundial Forestal”.

Añadió Felipe Arroyo, técnico municipal responsable del programa de Educación Medioambiental, que “nos faltaba este punto de compensar las emisiones que el mismo programa ‘Segovia Educa en Verde’ produce. Para eso hay toda una metodología de estudio que va trabajando las actividades que se hacen con tres alcances: la cantidad de gases de efecto invernadero, en este caso CO2, que se producen por el manejo de combustibles ligados al programa, porque el programa tiene gente, vienen niños… pero en combustibles tenemos un alcance cero; la cantidad de toneladas equivalentes de CO2 que se producen por gasto de energía, aquí sí que hay energía eléctrica y eso lo podemos ver con las facturas; y el alcance de materias primas, el papel que utilizamos, los bolígrafos, el agua… que son otros alcances indirectos de gases de efecto invernadero. Así obtenemos las toneladas de CO2 que hemos producido”, que entre los años 2016 y 2017 suman 8,5 toneladas.

A partir de ahí, se puede trabajar en minimizar la huella del carbono en el programa o compensarla. “En nuestro caso —siguió Arroyo—, hacemos una compensación con las plantaciones de árboles y el mantenimiento de praderas, que son sumideros de carbono; pero podemos hacer un poco más, que es contribuir en otro lugar a que no se produzcan esas emisiones y además se incremente la capacidad productiva. En este caso vimos los proyectos que el Mapama tiene en su página y contactamos con otros proyectos de oenegés y trabajamos con la organización Ecología y Desarrollo, porque sus proyectos nos parecían interesantes para esto, y uno de ellos es el de mejora de un proyecto de agricultura orgánica en Guatemala”.

Esta compensación se hace con una aportación económica al proyecto. A este respecto, explicó Arroyo que “las toneladas de CO2 para compensar en Latinoamérica vienen tasadas en unos 11,70 euros por tonelada. No es un gasto oneroso, son unos 125 euros por año, pero que trasladado al lugar donde se realiza el trabajo sí que es dinero”.

Respecto a la plantación de nuevos árboles en la ciudad, comentó que desde 2016 se habrán plantado unos 450 ejemplares, con una supervivencia de entre el 80 y el 90 por ciento, unos datos “muy buenos para lo habitual en estas cosas”.

Estas plantaciones “se han realizado sobre terrenos que son de naturaleza urbana no urbanizada, espacios libres públicos, en los que había una capa vegetal mezquina, abandonada, que ahora tiene además el arbolado que actúa como sumidero de carbono. A la vez mejora las condiciones paisajísticas, ambientales y emocionales de la zona”, aseguró Arroyo.

Compartir