Piedras del Guadarrama

Los segovianos Nuria Sacristán, Andrés Díez y Alberto Carrera firman un libro “comprensible para todos” sobre la geología de la Sierra, incluyendo itinerarios por las dos vertientes

En el maremágnum de la actual Feria del Libro de Madrid, Segovia se ha hecho un hueco gracias a la presentación de un libro, ‘Guía de piedras de la Sierra de Guadarrama’, cuyos autores, los geólogos Nuria Sacristán Arroyo y Andrés Díez Herrero y el fotógrafo de naturaleza Alberto Carrera Anaya, lo consideran “una introducción al mundo de la geología”.

Teniendo en cuenta el afán divulgativo de los geólogos segovianos resultaba previsible la publicación de una obra con ese título. “Vimos que Ediciones La Librería tenía una colección de guías de la Sierra de Guadarrama, y como ninguna hacía referencia a la geología, nos pusimos en contacto con ellos y les propusimos hacer nosotros ese trabajo”, recordaba ayer Sacristán. Así de sencillo. Aunque, de inicio, la editorial dudaba del tirón de la obra, finalmente dio el visto bueno.

“Nos hemos divertido bastante escribiendo el libro”, sostenía Díez, refiriéndose especialmente a las numerosas excursiones realizadas desde Segovia, en compañía de familiares y amigos, a los que los autores iban explicando las piedras que aparecían en el camino, un esparcimiento que “nos permitió abordar esas marchas desde la perspectiva del que va a enseñar”.

La obra se ha promocionado como “una gran oportunidad para descubrir las diferentes rocas, minerales y fósiles que conforman la Sierra de Guadarrama”. A pesar de la reducida extensión de la Sierra de Guadarrama, en su territorio están representados los tres grandes grupos de rocas que existen en la naturaleza: las ígneas o magmáticas, las sedimentarias y las metamórficas. Además, en la Sierra de Guadarrama se encuentra casi un centenar de minerales diferentes. Y, por si era poco, alberga restos fósiles de la actividad de organismos vivos del pasado, desde huellas de algas marinas de hace 600 millones de años hasta huesos de vertebrados continentales (caballos, rinocerontes, hienas…) con menos de 100.000 años.

¿Cómo es posible tanta diversidad de piedras en un territorio tan pequeño?. La respuesta es sencilla. La Sierra de Guadarrama se encuentra en una de las grandes unidades geológicas de la Península Ibérica, la denominada zona centroibérica del Macizo Hespérico o Varismo Ibérico, y se sitúa muy próxima a zonas de las otras dos grandes unidades geológicas peninsulares: las cuencas y cordilleras alpinas, y las cuencas cenozoicas (antiguamente llamadas ‘terciarias’). “En la Sierra está representado un poco de los tres grandes conjuntos geológicos de la Península Ibérica”, se puede leer en el libro.

Los autores han puesto especial énfasis en utilizar un lenguaje “comprensible para todo el mundo”. En ese sentido, Díez agradece la libertad que les ha dado Ediciones La Librería para escribir. “En todos los capítulos hemos tendido a poner títulos atrevidos, casi periodísticos, para intentar enganchar al potencial público”, revela.

El libro incluye un extenso apartado de etnogeología en el que el lector puede descubrir cómo las piedras influyeron en la toponimia serrana, condicionaron los oficios tradicionales y generaron infinidad de leyendas y cuentos infantiles.

‘Guía de piedras de la Sierra de Guadarrama’ concluye con un capítulo dedicado a itinerarios geológicos, como el que va desde el Chorro Grande al Collado de la Flecha, una ruta que Sacristán no olvidará fácilmente, pues para ella fue una auténtica aventura ir en busca de las rocas más antiguas de la Sierra de Guadarrama, unas rocas que, por otra parte, son idénticas a otras que se pueden contemplar a dos pasos del centro de Segovia, en concreto en el barrio de Nueva Segovia.

FuenteGuillermo Herrero  
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