La escultura del diablillo, obra del artista José Antonio Abella, con el nombre ‘Aqvaedvcti Artifex’, se ha convertido en una atracción turística. / Kamarero
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El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Segovia tendrá que buscar otra solución si quiere iluminar por la noche la escultura del diablo de la calle de San Juan, ya que la Ponencia Técnica de la Comisión Territorial de Patrimonio ha comunicado a los responsables municipales que no autoriza el proyecto de instalación de un foco aprovechando otro ya existente en la fachada de la Casa de las Cadenas.

Fuentes de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia han informado a El Adelantado de que el acuerdo ha sido adoptado por unanimidad de los miembros asistentes a la reunión celebrada el pasado 15 de abril por la citada ponencia técnica.

Hay que tener en cuenta que con esa decisión no se pone fin a la vía administrativa, ya que el Ayuntamiento puede interponer recurso de alzada ante el director general de Patrimonio Cultural en el plazo de un mes desde el día siguiente a la notificación.

Desde la ponencia consideran que las actuaciones necesarias para la instalación del sistema de iluminación de esta escultura colisiona con el artículo 41.1 de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León que establece que “en los monumentos y jardines históricos queda prohibida la instalación de publicidad, cables, antenas, conducciones aparente y todo aquello que impida o menoscabe la apreciación del bien dentro de su entorno”.

En este sentido, el diablillo se encuentra sobre el pretil de la cuesta de San Juan, una de las calles que forma parte del Conjunto Histórico del recinto amurallado de Segovia, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1941, así como del Conjunto Histórico que forman las calles y plazas del entorno del Acueducto y del Conjunto Histórico de las carreteras de Boceguillas y de San Ildefonso (hoy en día avenidas Vía Roma y de Padre Claret), ambos declarados BIC en 1941.

Por si fuera poco, la obra menor necesaria para instalar el foco afecta a la fachada de la Casa de las Cadenas, declarada también BIC en el año 1982.

La propuesta municipal consistía en instalar el foco junto a otro ya existente que ilumina el escudo de la Casa del Marqués de Lozoya, declarada asimismo Bien de Interés Cultural en 1979 sin entorno declarado.

En este sentido, el proyecto, que no ha pasado por la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Segovia al ser una obra menor, indica que se trata de atornillar un pequeño soporte metálico de forma casi cuadrada, de 40 x 20 x 30 centímetros, sujeto al bastidor, de manera que no se iba a realizar ninguna fijación mecánica a la fachada de la Casa de las Cadenas.

En cuanto al cableado, indica que sería mínimo, al aprovechar la instalación existente e ir por el interior de la caja que sirve de soporte.

El precedente de la cámara de vigilancia

Como se recordará, el equipo de la alcaldesa Clara Luquero decidió la instalación en la calle de San Juan el 22 de enero de una cámara para “controlar el acceso al recinto amurallado” a los pocos días de la ubicación de la escultura del diablillo en esta vía.

Sin embargo, la Comisión Territorial de Patrimonio intervino y advirtió que con esa actuación se estaba incumpliendo la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma, ya que el dispositivo se había anclado a la fachada de la Casa de las Cadenas, edificio declarado BIC, por lo que el Gobierno municipal tuvo que retirarla de forma inmediata y sujetarlo a una de las farolas de esa misma calle.

Doble finalidad

Esta escultura del diablo, con el nombre de ‘Aqvaedvcti Artifex’, es obra del artista José Antonio Abella y fue colocada el pasado mes de enero, a la finalización de las obras de urbanización integral que se ejecutaron en la calle de San Juan.

El Gobierno municipal socialista sostiene que tiene una doble finalidad; por un lado, evocar la leyenda del Acueducto, “que forma parte del patrimonio inmaterial de la ciudad”, sostiene, y por otra conseguir una ruta turística por el recinto amurallado alternativa a la habitual de la Calle Real. Precisamente, con ese objetivo la empresa municipal de Turismo ha creado la denominada ‘Del Diablillo a la Catedral’, un recorrido por el Barrio de los Caballeros que empezó a ofertar como visita guiada en Semana Santa.

Realizada en bronce y granito, la escultura tiene una altura de 1,70 metros y las dimensiones del sillar sobre el que se asienta es de 60 x 60 x 40 centímetros, dando la impresión de que sujeta con sus tenazas un sillar del monumento.

Además, Abella ha añadido un elemento de actualidad, un teléfono móvil con el que el propio diablo se está haciendo un autorretrato o frente a “su obra”, según la leyenda, el Acueducto.

La iniciativa topó con la oposición de un grupo de ciudadanos y la Asociación San Miguel y San Frutos recogió miles de firmas pidiendo que el equipo de Gobierno diera marcha atrás con este proyecto.