Pasados por agua

Los pequeños disfrutaron de los encierros infantiles pese a la lluvia que estuvo a punto de suspender algunos actos El cielo respetó los festejos de la tarde en la plaza de toros

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El quinto día de fiestas tuvo un invitado inesperado: la lluvia. El agua cayó fuertemente durante los encierros infantiles, aunque sólo significó un elemento de diversión para los chavales. Ya por la tarde, el cielo respetó los eventos organizados en la plaza de toros.

La mañana comenzaba con el campeonato de tanga para peñistas y federados en la Alamedilla Mariano Contreras a las 10.00 horas. De esta manera, la participación y la animación en el barrio por los vecinos comenzaron desde muy pronto. A continuación, y como viene siendo normal en estas fiestas, los niños volvían a ser los protagonistas de las fiestas. Primero, con el campeonato de fútbol 3×3. Los más pequeños disfrutaron de su deporte favorito y los diferentes equipos compitieron deportivamente para lograr ganar la final del disputado torneo.

Sin embargo, la actividad con la que culminó la mañana fue el tercer encierro infantil, celebrado en la calle El Piano, junto a la plaza de San Lorenzo, gracias a los toros de carretones que facilitó la ganadería ‘El Peluja’. Desde pequeños, los niños ya demuestran sus dotes recortando y corriendo cerca de los cuernos de estos morlacos. Fue durante los encierros cuando la lluvia comenzó a arreciar de forma intensa. Lejos de abandonar la actividad, los pequeños hicieron frente al agua y continuaron disfrutando del encierro. El espíritu de disfrutar las fiestas pase lo que pase nace en los vecinos desde que son niños.

Acabados la tormenta y los toros, los vecinos se reunieron de nuevo en la Alamedilla Mariano Contreras para compartir la comida. Todos los que asistieron degustaron, entre familia y amigos, unos judiones con los que recargaban fuerzas para lo que quedaba de día y de fiestas, que no es poco.

Por la tarde volvían los juegos. Primero, los de mesa en los diferentes bares del barrio. Más tarde, la peña ‘El Dado’ dirigió una serie de juegos populares para unos vecinos que se lo pasaron en grande en la zona del pub Aris.

A las 19.00 horas comenzaban en la plaza de toros unas accidentadas semifinales en las que un peñista tuvo que ser trasladado en ambulancia con magulladuras tras ser envestido por la vaquilla.

Ya a las 21.30 horas, la charanga ‘Jarra y Pedal’ recorría las calles del barrio con los peñistas para acabar en la plaza de toros, donde esperaron la llegada del quinto encierro nocturno de estas fiestas.

Finalizado el encierro y la posterior suelta de vaquillas, estaba previsto que la orquesta ‘La Huella’ la encargada de amenizar la verbena celebrada en la plaza del barrio. Además, en el descanso de ésta, la peña La Bacanal organizó una ‘perritada’ para los asistentes.