El concejal electo del Partido Popular, Pablo Pérez. / Kamarero
Publicidad

El concejal electo y futuro portavoz del grupo popular en el Ayuntamiento de Segovia, Pablo Pérez, ha mostrado su preocupación porque a solo un día de que se constituya la nueva corporación municipal todavía se desconozcan los términos del posible pacto entre PSOE, IU y Podemos-Equo. Una incertidumbre agravada, asegura el edil, por las declaraciones de los concejales electos responsables de estas formaciones sobre la posibilidad de “remunicipalizar” algunos servicios como el de la ORA, la grúa y la escuela municipal infantil.

Pablo Pérez considera que los servicios que ofrece el Ayuntamiento «ya sean en régimen de gestión directa o indirecta, nunca pierden su condición de municipales; la gestión indirecta, que tan mal considerada está por los partidos que pretenden firmar el pacto, tiene como objetivo movilizar inversiones privadas y la actividad empresarial y no significa que sea algo malo», asegura, “siempre y cuando se haga de manera correcta y buscando el beneficio para los ciudadanos y para el propio Ayuntamiento”.

“Cualquier vecino lo que quiere es que el servicio que se preste sea el mejor posible y que cumpla con los parámetros de regularidad, neutralidad, eficiencia y calidad necesaria, independientemente que la gestión se haga por agentes públicos directamente o bajo procesos concesionales de gestión indirecta”, señala Pablo Pérez, quien considera que si se municipaliza un servicio debe hacerse bajo la concisión de una motivación adecuada y suficiente y bajo unos principios de buena administración.

Recuerda el futuro portavoz popular que «no siempre la gestión directa o la municipalización de un servicio es garantía del mantenimiento de los puestos de trabajo». Añade, además, que implantar todos los servicios que ofrece una empresa privada podría llegar a incrementar los costes, lo que repercutiría de forma directa en las arcas municipales, así como a tener que contemplar la reducción de los servicios y con ello la calidad prestada. Se pregunta, por tanto, si una gestión pública es mejor que una privada y afirma que lo primero que hay que hacer es comprobar la viabilidad jurídica y económica de cualquier modelo de gestión y elegir el más adecuado tanto para la ciudad como para los propios trabajadores. “No se puede estar condicionado desde un principio y condicionar con ello la gestión. Hay que elegir lo mejor para la ciudad, no lo mejor para que un partido, en este caso el Partido Socialista, pueda gobernar”.

Pablo Pérez hace hincapié en que son los Ayuntamientos los responsables últimos de cualquier servicio y los equipos de gobierno quienes tienen que vigilar las condiciones en las que se prestan los mismos, estén gestionados de forma directa o mediante una adjudicación, algo que, en su opinión, no ha hecho ni el partido socialista ni Clara Luquero. En el caso de gestión indirecta, pone como ejemplo el transporte público, que estuvo tres años prorrogado y «perdiendo calidad», y como ejemplo de gestión directa, la estación de autobuses, todavía sin plan de gestión vigente, «con pantallas que no funcionan y con sistemas de información muy lejos de ser accesibles para todos, entre otras cosas».

El popular pide a quienes están negociando el pacto que se preocupen de «lo que realmente es importante para la ciudad y para los segovianos y que incluyan acuerdos para aumentar la inversión en los barrios y en accesibilidad, para reducir la presión fiscal y mejorar los polígonos industriales, así como para poner en marcha medidas que permitan generar empleo».