Ocho centros educativos de la provincia tendrán mayor autonomía el próximo curso

El objetivo es que colegios e institutos tengan los instrumentos para desarrollar proyectos en dos ámbitos: el pedagógico y el organizativo

Proporcionar a los centros docentes de Castilla y León los instrumentos necesarios para desarrollar proyectos de autonomía, que les permitirán actuar en los ámbitos pedagógico y organizativo, es uno de los objetivos de la Consejería de Educación, de modo que los propios centros puedan adecuar las actuaciones a su contexto socioeducativo con el fin de mejorar el servicio educativo que prestan y, en particular, conseguir una mejora de los procesos de enseñanza y de los resultados de los aprendizajes del alumnado.

Y el próximo curso serán 114 los colegios e institutos de la Comunidad que implantarán un proyecto de autonomía, según informaron ayer desde la Consejería, entre ellos ocho de la provincia de Segovia

—todos ellos centros públicos en los que se imparte Educación Primaria—: los CEIP Santa Eulalia y Carlos Lecea, de la capital; el CEIP La Pradera, de Valsaín; el CRA Reyes Católicos, de Turégano; el CEIP Miguel de Cervantes, de Navalmanzano; el CRA Campos Castellanos, de Cantimpalos; el CEIP La Atalaya, de Palazuelos de Eresma; y el CEIP Marqués del Arco, de San Cristóbal de Segovia.

Explican desde el departamento dirigido por Fernando Rey que “los proyectos de autonomía se establecen para optimizar la acción educativa de los centros docentes y mejorar los procesos de enseñanza, la inclusión educativa y los resultados de los aprendizajes del alumnado, así como programar una oferta educativa específica”.

Por ello, los proyectos de autonomía que se lleven a cabo en los centros tendrán que estar basados en la equidad y la toma de decisiones singulares en relación con las competencias de autonomía pedagógica y curricular y de organización. Estos proyectos se programan para ser desarrollados en un máximo de tres años.

Los temas Dentro de la autonomía pedagógica y curricular se contemplan diferentes posibilidades, como diseñar la propuesta curricular del centro, implantar métodos pedagógicos y estrategias didácticas, ofertar áreas y materias del bloque de asignaturas de libre configuración autonómica, incluso configurar el horario lectivo de las diferentes áreas y materias, respetando el modelo de horario que figura en la norma de referencia.

Por lo que respecta a la autonomía de organización, igualmente pueden modificar las normas de organización y funcionamiento, así como establecer ajustes en su reglamento de régimen interior, reorganizar espacios y recursos, organizar al alumnado en grupos flexibles, de apoyo o profundización, con el fin de atender a la diversidad del alumnado.

Explican desde la Consejería que los proyectos de autonomía pueden contemplar, igualmente, el establecimiento de modelos dirigidos a crear nuevas figuras organizativas adaptadas a necesidades concretas, fomentar las relaciones con otros centros e instituciones, dotar de mayor coordinación y continuidad a las etapas educativas de la educación básica así como diseñar nuevos cauces de participación de la comunidad educativa.

FuenteV. Labrador 
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