Obras completa la renovación del colector en la calle de San Vicente

La inversión asciende a 18.150 euros y durante la ejecución ha sido necesario cortar el tráfico rodado por esta vía

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El Ayuntamiento de Segovia, a través de la Concejalía de Obras, Servicios e Infraestructuras, ha iniciado las obras para completar la renovación del colector que discurre por la calle San Vicente, en el barrio de San Lorenzo, una intervención necesaria en la renovación de la red de saneamiento, según informó el Gabinete de Alcaldía.

Esta obra es una continuación de la iniciada el año pasado con el objetivo de incrementar la sección del colector, insuficiente para recoger el agua que discurre en periodos de fuertes lluvias.

Al igual que en el tramo ya sustituido, se cambiará la tubería de hormigón de 400 milímetros de diámetro por otra de polietileno de 630 milímetros, en un tramo de 45 metros.

Además, se conectarán varias acometidas de aguas fecales al nuevo colector, según indicaron las mismas fuentes.

Para un mejor control de funcionamiento y mantenimiento de esta infraestructura está previsto realizar arquetas de registro en las acometidas domiciliarias, aspecto que ha comprobado en persona la concejala de Obras, Paloma Maroto, durante una visita a la zona esta misma semana.

Con la sustitución de todo el colector antiguo y de una sección insuficiente, este servicio municipal espera que mejore considerablemente la capacidad de desagüe.

Está previsto que esta actuación, cuyo presupuesto alcanza los 18.150 euros, finalice este mismo mes de septiembre.

Por otro lado, mientras duren las obras, la calle permanecerá cortada al tráfico rodado, aunque los vehículos podrán acceder a los garajes situados en esta zona baja del barrio.

Además, con motivo de estas obras, la comunidad de la Real Cacera de Regantes de Enrique IV aprovechará para renovar parte de esta antigua infraestructura hidráulica que transcurre en parte de su trazado por la misma calle, al detectarse fugas en la zona.

Esta Real Cacera de Regantes existente en el barrio toma el agua del primer azud del río Eresma, empleándola la comunidad de regantes para el cultivo de huertas y regadíos. Su origen se le atribuye a Enrique IV, pero se cree que puede ser anterior.